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Wednesday, Sep. 28, 2016

La humildad (ausente) en los negocios

Como siempre, no hay por qué estar de acuerdo con lo escribo. Ni mucho menos. Lo digo por delante, porque a lo mejor discrepas. Me parece que algo que muchas empresas deberían cambiar son sus ambiciones. Veo demasiadas a mi alrededor. Empresas en busca de la excelencia y ser líderes. No parece haber otra forma: darse codazos porque sólo hay un primer puesto en el pedestal. Creo que hay otras opciones, más humanas y lógicas. Vivimos repletos de imperfección y eso es una gran virtud.

La economía de la escasez conduce a una febril competición. Como se asume que no hay espacio para mucha gente, se trata de ir echando a los demás hasta que quedan pocas unidades en el pelotón. Entonces el reparto es más suculento. Va a tocar a más. Simple motivación para ir a saco. Nada que ver con las lógicas de la abundancia.

En este modelo lo que prima es el marketing y la comunicación. Sea como sea, pero necesito que te creas que somos los putos amos. Que no nos equivocamos nunca, que nuestra misión-visión-valores rayan la perfección, que tenemos a la mejor gente y los mejores medios. Y para que te lo creas voy a invertir en lo que haga falta. Si antes era publicidad tradicional, pues allá vamos; si ahora son los social media, más de lo mismo. Te vas a enterar de lo que vale un peine. Nada de uso comedido. Somos los putos amos.

Así que entonamos cánticos épicos con cada amanecer. Nos fijamos en lo que Guardiola usa con su tropa o en cualquier manual de autoayuda. Todo vale para la competición. ¡Hostias! Hay que dejarse los huevos en el intento. Tenemos que ser los mejores. Excelencia en lenguaje refinado, pero los putos amos para arengar a la tropa. Es el modelo de la escasez. No hay otra. Tengo que pelear para ser el mejor. Es la sociedad del siglo XXI, la de la eficiencia en la que todo vale, incluyendo la psicología de garrafón y la de los publicitarios creativos.

Todo eso representa un modelo. Macho dominante necesita sentir placer de victoria. Así que muchas empresas viven presas del pánico ante el fracaso. Que alguien te critique o que alguien descubra que tu producto no cumple con las promesas provoca una sobrerreacción: traidor, mala persona, cabrón. Con lo simple que es aceptar nuestros constantes fracasos.

En cambio cuando tienes un negocio proyecto pequeño entre las manos vives día sí y día también instalado en el barrio de la humildad. No veáis la cantidad de cosas que hacemos mal. Igual que algunas otras haremos bien. Eso sí, tratamos de compartir con nuestra filosofía abierta lo que producimos. Quizá le sirva a alguien más. Porque no navegamos en mercados escasos, sino en ecosistemas donde el lema es “hoy por ti, mañana por mí”. Necesitamos que otra gente haga las cosas bien. Cuantas más mejor. Ganamos (si es que sirve el verbo) todas.

El lenguaje de guerra empresarial conduce a las empresas al pasado, al siglo que ya terminó. Hoy hay un espacio para la ingenuidad, para la humildad, para pequeñas aventuras, para empresas abiertas.

Lo reconozco: tenía escrito este artículo desde hace tiempo. Sólo he tenido que actualizar un par de cosas. No sé por qué me ha apetecido publicarlo hoy. Será que me hacía falta. Vete tú a saber por qué. Quizá algo que he hecho mal y la conciencia se ha puesto pesada. En cualquier caso, de verdad que creo en la humildad como uno de los grandes valores artesanos. Que tengas buena semana.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(20) comentarios

  1. Bernardo
    21/06/2010 at 08:47

    Totalmente de acuerdo.
    La humildad es lo primero que se pierde

  2. Mikel Iridoi "himikel"
    21/06/2010 at 09:11

    El problema que tenemos es que tenemos muy interiorizados algunos conceptos, que vienen de mucho tiempo atrás..., por ejemplo repasando la definición de humildad, vemos que una de sus acepciones es claramente peyorativa, dice "baja condición social", ¡¡no puedo estar más en desacuerdo con esto!! y curiósamente con su antónimo arrogancia pasa la contrario, una de sus acepciones es "valentía, decisión", todo esto da que pensar..., os voy a plantear un cuestión reflexiva...

    ¿es más valiente el que pugna/arrebata desde una posición privilegiada o el que ofrece/comparte desde una posición desaventajada...?

    Yo pienso que la humildad es un gran valor que nos hace ser más humanos :)

  3. Eugenio Moliní
    21/06/2010 at 10:17

    Julen: me ha gustado mucho esta entrada. Sólo quierop añadir que para poder volverhay que haber ido. Con lo que quiero decir que en mi arrogante :-) opinión sólo es posible llegar a la humildad tras haber pasado por la arrogancia. Tampoo creo que sea posible mostrar humildad genuina desde un lugar de no-poder. No me refiero al poder que viene e fuera sino al poder de la presencia, de la autor-idad, es decir desde el lugar desde el que escribestu blog. Todo un modelo para mí. Saludos cordiales. Eugenio Moliní

  4. Luis d'Estrées
    21/06/2010 at 13:31

    Junto con la humildad habría que recuperar el placer por trabajar en lo que a uno le gusta...

  5. Anna
    21/06/2010 at 16:38

    Organizaciones en lucha constante por estar "arriba"... Me suena lo de las arengas, verbales y escritas (algunos planes estratégicos parecen haber sido redactados después de una ingesta excesiva de pacharán), lo de los codazos, lo de querer siempre los primeros, los que más, los que mejor.
    Creo que no vamos a (poder) cambiar todo eso: al menos, yo hace tiempo que abandoné la lucha de David contra Goliath, porque no eres más o menos David en función de los gigantes con los que te enfrentas. Dejemos que las balas silben sobre nuestras cabezas: "esta no es mi guerra". Existen otros modelos, otras formas, otros valores... El de la humildad, imprescindible.
    Bonito post te ha salido para no saber porqué te apetecía escribirlo... ;-)

  6. Juana
    21/06/2010 at 21:01

    Y si dejamos de "luchar", y si empezamos a colaborar, y si podemos tener menos y ser felices, y si hacer música también es importante, y si charlar con los amigos se convierte en un "bien social", y si "integramos" en lugar de excluir, y si ....

  7. Carme
    22/06/2010 at 01:03

    Qué buen post.
    Sólo aprovecharé el comentario de "himikel" para añadir que pienso que todos tenemos muy claro que la humildad es un valor, no creo que nadie piense sinceramente lo contrario. Y pondré un ejemplo sucedido en mi casa.
    Mi hijo empezó a admirar a Cristiano Ronaldo siendo pequeño, cuando nadie conocía al jugador en España y era muy difícil encontrar noticias e información en castellano. Muchas veces se trataba de información incompleta, trastocada o directamente falsa. Un día me dijo "mamá, mira, aquí hay otra mentira, le acusan de no tener humildad". Me costó mucho explicarle que no era falso, que era verdad, tanto como me costó hacerle entender que podía igualmente admirar a un jugador muy bueno aunque no fuese perfecto, aunque fuese humano, con sus defectos y carente de tan noble y loable virtud. Lo que intento decir es que mi hijo, sin tan siquiera conocer el significado de la palabra "humildad" sí que tenía absolutamente claro que se trataba de algo virtuoso, admirable y loable.
    Sea lo que fuere que te ha empujado a escribir el post, era para bien. Qué bonita se ve la profesión artesana a través de los ojos de este blog. Y qué bonito que siempre me haga sonreír y reflexionar. Muchas gracias.

  8. Julen
    22/06/2010 at 05:30

    @Bernardo, pues habrá que volver a encontrarla, ¿no?

    @Mikel, es una actitud y si hay otra gente que no la tiene, peor para ella. Aquí se trata de ser coherente y no pensarnos que somos gurús del recopón. Somos gente normal que sólo quiere que esto vaya un poco mejor. Y ponemos, con nuestras contradicciones, nuestro granito de arena.

    @Eugenio, yo creo que todo tiene que ver con la forma en que consideramos la relación con los demás. Al final si crees que puedes ayudar entonces no hay problema desde la humildad. Es la actitud adecuada. Yo no tengo más que un pequeño proyecto personal que comparto con otra gente. Nada más. No son grandes números ni falta que me hacen. Sólo necesito gente y un poco de intimidad. Difícil... ahora que lo pienso ;-)

    @Luis, pues sí. Supongo que es el principio de todo. Aunque hay personas que vuelcan su actitud en las horas de no trabajo. Algo debió pasar que se enturbió la relación con él. Y razones no les faltan, me temo.


    @Anna, nunca me había planteado que los planes estratégicos salieran de la exaltación alcohólica jajajaja pero puede ser que el sentido épico de la vida se le dejemos a esa gente con tan grandes objetivos. Nosotras, mientras tanto, queremos ser personas de a pie. Tranquilidad. Disfruta de este martes.

    @Juana, son muchas las actividades que conducen a una forma no competitiva de pisar este planeta. Y vaya si las podemos disfrutar. Que otros peleen, que nosotras no queremos, ¿verdad?

    @Carme, a lo mejor deberíamos hablar más de este tipo de cosas en casa. Porque a fin de cuentas ahí se fragua buena parte de lo que somos, ¿verdad? Gracias por los piropos.

  9. Juanjo Brizuela
    22/06/2010 at 06:16

    Provocador y sincero a la vez.
    Y yo me pregunto: ¿no es posible la comunicación y el marketing en la empresa abierta? ¿no es posible otro modelo de comunicación donde establecer vínculos y diálogos sea la constante?

  10. Manuel Colmenero Larriba
    22/06/2010 at 10:44

    Ojalá empezemos todos a cooperar de forma abierta, esa debiera ser la gran revolución y la gran lección de esta industria. Nadie es mejor que nadie ,ya lo decían mis amigos del Ultimo de la Fila en su himno Insurrección.
    Si realmente queremos ser revolucionarios deberemos llamar a la insurrección y hacer las cosas de forma distinta, ya hemos visto que resultados hemos obtenido, busquemos otros derroteros a ver si somos capaces de descubrir nuevos horizontes juntos. Ese es el gran reto.
    Y como bien apuntas sin humildad no podemos ni tan siquiera comenzar a dar un paso.
    Felicidades Julen.
    Yo tambien tengo un post que llevo escribiendo desde hace algunas semanas, va en esa dirección. Ya no se si publicarlo.
    Bueno tal vez si... es mi terapia personal

  11. Joan Gou
    22/06/2010 at 12:12

    Egunon Julen,
    como no voy a estar de acuerdo contigo? (debemos ser raros del carajo).
    Humildad como valor, y los valores son el gran ausente en esta revolucion social en transito al vaticinado nuevo modelo, todos empujan sin saber exactamente hacia donde nos dirigimos.
    En esencia, estas breves palabras son de soporte, y confirmacion de que al menos algunos compartimos puntos de vista y opiniones, no estas solo, aunque no se yo si mi compañia es la ideal para este viaje ( no me gusta ir en bici) hay que pedalear.
    Un fuerte abrazo desde la Costa Brava
    Joan Gou

  12. Sergi
    22/06/2010 at 17:46

    Vaya, descubri tu blog hace una semana, y con cada articulo que leo me gusta mas. Felicidades por esa sinceridad, apertura, y humildad que transpira cada una de tus frases.

    Este articulo en concreto me ha encantado. Claro que siempre es mas facil que te guste algo con lo que estas totalmente de acuerdo, jejeje.

    De todas formas, me gustaria opinar al respecto. Segun yo lo veo la humildad es una actitud PERSONAL, no tanto organizacional, aunque podria trasladarse el concepto, tal como tu haces, por ejemplo. Pero, en todo caso, diria que una organizacion (=empresa) no puede ser 'humilde' si las personas que la dirigen no lo son. Y todos sabemos que la humildad no es una actitud muy popular en los tiempos que corren, y menos entre la gente de 'exito' empresarial. Asi que en mi humilde opinion esperar que una gran empresa (con grandes sueldos y demas) sea humilde es un poco como pedir peras al olmo.

    Cuidado, no quiero decir que la gente con dinero, poder y responsabilidad no puedan ser humildes, porque ademas conozco de cerca un caso de primer nivel, y el hombre a pesar incluso de su edad y experiencia sabe conservar una postura cercana y para nada arrogante. Pero en todo caso, diria que es la excepcion que cumple la regla. Y me da la sensacion que esos casos suelen corresponder a gente que ha levantado su 'imperio' por si mismo (empresas familiares exitosas) y que por tanto saben el valor de lo que es estar 'abajo'.

    Un saludo,
    SERGI

  13. Carlos
    22/06/2010 at 21:02

    Julen, no puedo estar más de acuerdo. Me gusta cómo desmontas el discurso de la excelencia, la misión, etc. He visto demasiada gente quemada por haberlo creído y prejubilada como recompensa: Abajo: "quién se ha llevado mi queso".

  14. Julen
    24/06/2010 at 07:42

    @Juanjo, la buena noticia es que la comunicación es casi todo hoy. Lo queramos o no. Tienes suerte, cabroncete. Seguro que trabajo no te va a faltar ;-)

    @Manuel, publica, publica, que sirve como terapia personal, no lo dudes :-)

    @Joan ya sabes que la actividad frenética es una característica de este mundo. Lo que no sabemos es si todo eso no es sino para volver al mismo sitio del que partimos. Pasa más veces de lo que creemos, me temo.

    @Sergi por supuesto que "empresas humildes" no son sino "personas humildes". El caso es que cuando lees objetivos, estrategias o las típicas declaraciones de misión y visión, surge una especie de "calentón" colectivo que a veces no sé si no desenfoca más que enfoca.

  15. sonia
    24/06/2010 at 19:06

    De acuerdo contigo. Sólo modificaría el "hoy por tí, mañana por mí" en determinadas empresas (una gran mayoría) el "hoy, mañana y siempre por mí". Y además de la humildad en los negocios creo que también hace falta la generosidad, ese ganar-ganar del que hablaba Covey.

    sonia

  16. sergi
    24/06/2010 at 19:27

    Julen, ahora que hablas de las relaciones "hoy por mí, mañana por ti" (A), en lugar de las de "siempre por mí" (B), me ha venido a la memoria las teorías sobre las relaciones humanas de "suma no-cero" (A) y "suma cero" (B), que no son los mismo pero van en la misma línea.

    Las relaciones de "suma no-cero" son en las que si yo gano, tú también ganas, y las de "suma cero" es en donde para que uno gane el otro tiene que perder. Lo curioso es que parece -en contra de lo que uno pudiera esperar- que a lo largo de la historia de la humanidad las relaciones de "suma no-cero" han ido aumentando continuamente, con lo cuál es un signo de esperanza ;)

    Por si tú u otro lector está interesado en el tema, os dejo el enlace a un vídeo del episodio 55 de REDES de Eduard Punset (tienen todos sus videos en BLIP.tv... soy un adicto), haciendo un mini-reportaje sobre la Ciudad de las Ideas de Puebla (jejeje, casualmente en Mexico), que sucede anualmente e invitan a renombrados científicos que dan conferencias sobre descubrimientos POSITIVOS para el futuro de la humanidad o su felicidad.

    Bueno, lo interesante del vídeo respecto a las relaciones de "suma no-cero" está a partir del minuto 11:15. En serio... vale la pena dedicarle 5 minutos ;)

    http://blip.tv/file/3457357

    Un saludo!
    SERGI

  17. Juanjo Brizuela
    29/06/2010 at 17:10

    Esperemos que sea verdad… pero sibre todo, que se "redescubra" y se "redefina" el verdadero concepto de la comunicación y no el que se está dando en la actualidad…
    gracias maestro

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