Tuesday, May. 22, 2012

Crítica optimista de la nueva cultura sin cultura

La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada.Estoy leyendo La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada. Es un libro de Gilles Lipovetsky y Jean Serroy que analiza este fenómeno expansivo de la cultura como mundo global y el propio mundo global como cultura. Vamos, una relación compleja, omnipresente y que impregna la sociedad contemporánea en su conjunto en lo que Lipovetsky ha denominado hipermodernismo.

Gilles Lipovetsky tiene una buena cantidad de libros en los que caracteriza la época que vivimos a través de una serie de referentes constantes: el hiperconsumo, la individualidad extrema, la pantalla (tiene otro libro con Jean Serroy: La pantalla global) o la globalización. Siempre mostrando una realidad ambivalente, pudiera desprenderse de sus argumentaciones una lectura derrotista del presente y, peor aún, del futuro. Sin embargo, no soy de esa opinión.

Lo digo por un artículo que publicaba hace unos días el exministro de cultura César Antonio Molina en El País: Una cultura sin cultura. Me llegó la referencia de ese texto a través del Foro Itaca, un buen lugar para ejercer la crítica y al que estoy muy agradecido. El Sr. Molina se queda, entre otras cosas, con este razonamiento:

La cultura humanista está hoy abandonada por jóvenes entregados al becerro de oro de las redes de comunicación. Cualquier respuesta la obtienen -o creen obtenerla- allí, en el poder cada vez mayor de la información sobre el conocimiento. O, si se prefiere, en el poder cada vez mayor de la economía sobre la cultura. Las industrias de lo imaginario, del entretenimiento, se alzan sobre los valores del espíritu, la meditación, la reflexión. Lo útil sobre lo inútil. La cultura se convierte en industria, en la forma de un complejo mediático-comercial que es el motor del crecimiento de las naciones desarrolladas. [...]

Internet es un peligro para el vínculo social, añaden los autores de La cultura-mundo, en la medida en que, en el ciberespacio, los individuos se comunican continuamente, pero se ven cada vez menos. En esta era digital los individuos llevan una vida abstracta e informatizada, en vez de tener experiencias juntos quedan enclaustrados por las nuevas tecnologías.

Estupendo. Así de simple y rotundo. Porque, claro, hay una forma buena y otra mala de establecer conexión entre humanos. En este caso, la mala es Internet y la buena lo que no es Internet. Cuidado también, por cierto, con el simplista argumento contrario.

Comento lo anterior porque a medida que leo el libro de Lipovetsky es cierto que pudiera uno llegar a la fácil conclusión de que, por decirlo claro, “todo es una mierda”. Pues no, me parecen dos asuntos diferentes: una cosa es ejercer la crítica -feroz si hace falta- y otra deducir de ello un pesimismo radical (y conste que cada cual es libre para ejercerlo). Me parece fundamental desarrollar la crítica, más en un mundo polucionado informativamente como el que nos ha tocado vivir. Si no somos críticos, nos la cuelan. Sí, ya puede ser el Estado, los políticos, la empresa o cualquier otra institución. La mirada crítica es básica, pero no para deducir que “todo está mal”, sino para pensar que “todo es mejorable”. Si no hay problema, no hay solución.

Quería escribir este artículo para reivindicar la crítica, la constructiva y la destructiva. Conviene destruir algunos mitos de lo políticamente correcto, como ya expuse al hablar de Innovación, conflicto y ortodoxia. Sé que a veces puedo parecer un cascarrabias, pero mejor eso que tragar con ruedas de molino. Criticar supone buscar argumentos y tratar de hilar una secuencia que evidencia que algo no está bien. Siempre con la idea de que si algo merece la pena, es dejar un mundo mejor a los que nos siguen en este hueco del universo, ¿no? Bienvenida la crítica optimista.

Ah, y lo de ¿cultura sin cultura? Bueno, eso representa la agorera deducción de nuestro exministro, que se queda con la parte de que la hipersocialización de la cultura ha conducido a su propio desmantelamiento. La vieja lucha entre la élite cultural y la plebe que traga Belén Esteban con cuotas de pantalla escandalosas. ¿El mundo se derrumba? Siempre ha sido así; no vamos a dejar de decirlo ahora, ¿no?

Algunos otros artículos rescatados por un humano en los que he escrito sobre el sentido crítico y cosas parecidas:

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(8) comentarios

  1. Josu O.
    06/12/2010 at 12:01

    Dices: "Si no somos críticos, nos la cuelan" y yo añadiría y si lo somos, a veces, también. Es una cuestión estadística o sea que tienes razón: para mejorar ratios no nos queda más que estar al loro.

  2. Julen
    07/12/2010 at 08:52

    Siempre alerta jajajaja
    En fin, es sólo cuestión de actitud, nada más. Y pasarlo bien, que por aquí, mientras no se demuestre lo contrario, sólo pasamos una vez.
    Saludos desde el sur.

  3. sergi
    07/12/2010 at 19:16

    Gracias Julen, me ha parecido excelente tu exhortación a ser críticos "optimistamente". Aunque déjame ser algo pesimista: no creo que la "capacidad de ser críticos" se pueda "estimular" solo con palabras.

    No quiero ofender a nadie -especialmente a los que tienen creencias religiosas- pero es mi visión de la realidad social: mientras una inmensa mayoría de la gente tan "fácilmente" crea en cosas indemostrables como la existencia de Dios, fantasmas, ovnis que nos visitan, el tarot, y la suerte en la lotería para cambiar nuestras vidas.... no se puede esperar que sean críticos con otras cosas más banales (pero más oscuras que la no existencia de Dios) como la política, la justicia social o los derechos laborales, etc...

    Siento lástima de mí mismo notando cómo el pesimismo se va afincando en mi visión del mundo. Posiciones rabiosamente optimistas como la tuya de vez en cuando me hacen dudar. Pero sabes... ? por cada argumento optimista tuyo, la realidad me regala 10 hechos negativos. Y ya sé que no es una cuestión de cantidad... pero al menos para mí, si ES UNA CUESTIÓN DE EVIDENCIAS. Y en fin... el panorama es bastante desolador.

    Proyectos interesantísimos como el encuentro anual e internacional La Ciudad De las Ideas en Puebla (México), es algo para frikies que a pesar de no sé cuantas ediciones solo atrae el interés de los frikies.

    Un saludote desde México!!!
    SERGI

  4. Julen
    08/12/2010 at 08:00

    @Sergi, lo que hay fuera es lo que es, pero nosotros tenemos que levantarnos cada mañana. No cabe duda de que las cosas pueden estar ya feas, pero piensa en la gente que viene detrás. Hay que dejarles este mundo un poco más arregladito, ¿no? Ánimo desde este otro lado del charco.

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