Thursday, Jul. 24, 2014

La microempresa, competitividad en la red distribuida

La microempresa, competitividad en la red distribuida

DiminutoUna de las ideas básicas de una economía distribuida es que no debe preocuparnos tanto nuestro tamaño cuanto nuestro alcance, como tantas veces insisten en las Indias Electrónicas. No se trata tanto de crecer sino de disponer de conexiones adecuadas en cantidad y calidad. Incorporar actividades y crecer mediante recursos propios es una opción, pero desde luego que no es la única. Escribo esto al hilo de la reflexión de Amalio Rey: Las grandes empresas como clientes de la consultoría artesana.

Mi mundo natural deberían ser las microempresas. A fin de cuentas Consultoría Artesana en Red lo es. No tenemos ni de lejos intención de crecer, pero sí de incrementar los lazos con otros proyectos. Lo he dicho por aquí mil veces: cuando eres pequeño no te queda otra que colaborar con otra gente. Es pura necesidad. Siempre tienes que estar pensando en hacer las cosas en colaboración con otras partes de tu red.

Si aceptamos que nuestra competitividad y nuestra resiliencia radican en cómo es esa red de la que formamos parte, es fácil comprender que debería ser objeto cotidiano de atención. Lo veo como una manera de diversificar riesgo. Dejar que nuevos entrantes asalten tu proyecto es una forma de mantenerlo sano. Siempre conviene disponer de alternativas a la situación actual. Lo que funciona no tiene por qué funcionar siempre.

Es evidente que las unidades empresariales pequeñas reciben la crítica feroz de buena parte del establishment. Se suele decir de ellas que no están al día, que no se han internacionalizado y que las hay… ¡hasta sin correo electrónico! Bueno, no creo que esas características tengan que ver tanto con el “sector” de las micropymes con ciertas personas y la forma en que gestionan sus negocios. Una micropyme no tiene por qué seguir los patrones de lo que se vende por competitividad en la gran empresa. Debe ser inteligente y buscar “su competitividad”.

Por supuesto que la unión hace la fuerza. Y entre pequeñas empresas debería más fácil y rápido llegar a colaboraciones. Somos más rápidas porque no arrastramos tanta burocracia en la toma de decisiones. Es más una cuestión de actitud: si eres pequeña/o, o abrazas la colaboración con el resto de personas y microempresas o mejor dejas la escena. No puede ser de otra manera. Esto sí que tras diez años en este mercado me ha quedado claro.

Cuando nos reunimos hace unos días en Madrid en #redca5 hablamos de la gran empresa. Pero sigo pensando que un mercado lógico para un proyecto como este son pequeñas empresas con las que compartimos de entrada, una realidad: somos pequeños agentes en un entorno donde se vende la moto de que, ande o no ande, caballo grande.

Así que, sin más, solo quería dejar de nuevo aquí el mensaje: si hablamos de empresas, la microempresa es una opción. Suponen un reto de gestión. Y ya hay quien se está centrando en ellas como mercado para facturar formación. Hablo de la UOC Business School, que centra su oferta en este sector.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.