Wednesday, Sep. 20, 2017

Personas que se definen por su trabajo

La actividad económica ha ido ocupando cada vez más espacio en la sociedad y, por extensión, en nuestras vidas pesonales. Curiosa contradicción frente al hecho de que las horas (teóricas) de la jornada laboral se han reducido y representan admirables conquistas sociales. Incluso parece mayor la contradicción si atendemos a la importancia que el ocio cobra en la vida del primer mundo. Es una paradoja curiosa. Y creo que Internet, de alguna forma, está contribuyendo a que la “sensación” de trabajo se expanda más y más en nuestras vidas. Cada vez más, somos lo que trabajamos. Para bien, para mal.

Un horario de 9 a 5 en oficina o un trabajo a relevos han servido para estructurar un cierto orden social. Richard Sennett lo explica muy bien en La corrosión del carácter y en La cultura del nuevo capitalismo. Pero los tiempos modernos despotrican de esa delimitación temporal en cajas estancas: ahora trabajo, ahora no trabajo. Solución: hay que aprender a navegar en los tiempos líquidos de Bauman.

Pero, en la práctica, ¿qué ocurre? Como quiera que decimos que el trabajo lo llevamos a cabo con conocimiento y éste no sabe de fronteras temporales, la disponibilidad de nuestro cerebro es 7/7 y 24/24 (no descartes que vengan ideas cuando duermes). Como una silenciosa mancha de aceite, un trabajo enriquecedor y en el que desplegamos conocimiento, nos atrapa full time. Eso sí, no hay que fichar. Es cuestión de ver lo que aportas; no importa el momento. Pero aporta. No te obligamos a que nos digas que trabajas para nosotros. Eso sí, hazlo.

Así que, ¿no es lógico que se levanten defensas contra esta invasión silenciosa? Las modernas guerras no requieren grandes acciones estrepitosas. No hace falta armamento pesado. Es algo más sutil, una empresa emocional que quiere que su gente se apasione y desee realizarse en el trabajo, colocando en él su alma, corazón y vida. No ya su intelecto, sino sus emociones. Por eso es importante la inteligencia emocional; para que la apliques allá donde debes: en el trabajo.

Me permito esta breve reflexión porque si las empresas necesitan a las personas, puede que sea más cierto que las personas necesitan otro tipo de empresas. Bueno, pudiera ser que no necesiten empresas sino otro tipo de entidad aún por inventar, que a lo mejor no es empresa. Andamos hurgando en nuevas posibilidades, que haberlas, seguro que las hay. Si nos colocamos el sombrero azul del amigo de Bono y nos ponemos a pensar sobre el propio trabajo, muchas veces caemos en la cuenta de que así, como es ahora, “no puede ser”. Hay que buscar alternativas.

¿Qué tal te va? ¿El trabajo ha invadido tu vida? ¿Te defines por el trabajo que realizas? ¿Te hace sentirte bien? Para gustos los colores. Disfruta.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(18) comentarios

  1. guiller
    20/01/2010 at 08:38

    Lo que comentas en el post es muy cierto. Aunque voy llegando a la conclusión que seremos las personas quienes tendremos que cambiar primero, antes de que cambien las empresas.

    Alguna pista que voy siguiendo:
    http://www.economist.com/businessfinance/management/displaystory.cfm?story_id=14301346

    la banda sonora, muy apropiada

  2. Saioa
    20/01/2010 at 09:22

    Es lo que tiene el cerebro, que no es lineal...igual que no puedes dejar algo que te ronda en la cabeza dentro de la oficina al fichar, tampoco puedes dejar un aspecto de "tu tiempo libre" fuera de la mente al llegar a la oficina... ¿cómo equilibrarlo sin volvernos locos? ¿o ya nos hemos vuelto todos un poco locos? :-)

  3. Jesús Fernández
    20/01/2010 at 09:30

    Creo que uno de los problemas derivados de estos tiempos líquidos es que dejamos de saber si antes fue el huevo o la gallina. Sólo hace unos meses que me sentía un privilegiado por sentirme de los pocos que habían conseguido integrar la vida familiar, la social y la laboral hasta el punto de que con frecuencia no era posible distinguir las fronteras. Me refiero a que lo había conseguido con satisfacción, lo que aún mantengo.

    Pero en efecto creo que necesitamos otro tipo de empresas, porque con el paso de los días empiezas a ver que la situación está desequilibrada. Además, no sé si esta forma de ver el trabajo va a dejar de ser una opción personal para convertirse en una commodity, lo que sin saber porqué, me desagrada sobremanera.

    Hace casi un año reflexionaba sobre el espejo en que se iba a convertir esta crisis para las empresas, para sus declaraciones de valores o de principios, para sus declaraciones de visión... Bueno, así ha sido. Entre doña empresa ha habido de todo, sí, pero sobre todo poco héroe y mucho atarse los machos. Pero eso era de esperar, mientras que lo que más me ha llamado la atención es la triste reacción de muchas personas, de quienes trabajamos en las empresas...

    Puede que haya personas que necesitan (-amos), quizá, otro tipo de empresa... u otra cosa. Pero no sé si debe ser para todos o para unos pocos. Más bien creo que es esto último. Por decirlo de algún modo, que hay un nicho de mercado laboral que aún no tiene una forma que lo cubra.

    Porque respondiendo a tus preguntas, a mí me costaría ya trabajar de otra manera. Y de hecho, cuando tengo que hacerlo, me incomoda. Así que os sigo interesado, porque como sólo me veo como emprendedor de teclado, pues en el fondo debe ser que sigo a la espera...

  4. JaCordero
    20/01/2010 at 10:10

    Muy acertada la reflexión.
    Yo distinguiría entre las personas que trabajan con su conocimiento y las que no, de manera que las primeras, al ser en sí mismos la herramienta, no separan vida familiar-laboral, mientras que aquellos que trabajan con el conocimiento de los demás prefieren un reloj como frontera.
    Creo que las personas que trabajan con su conocimiento son cada vez más, y que las empresas con reloj son mayoría.

  5. alvizlo
    20/01/2010 at 10:16

    30 horas a la semana por cuenta ajena, podría irme mejor y me quejo lo justo. no pongo el nombre de la "empresa" en mi curriculum y pienso que es más divertido comer pipas junto a un hormigero (cosa que hago siempre que puedo). trabajo es trabajo. escribiré sobre ello próximamente.

  6. Maki
    20/01/2010 at 11:07

    Raphael sobre la ética del trabajo, no anda muy desencaminado. Como curiosidad melómana es una de las primeras canciones ska en castellano (sino la primera) allá por los 60

    http://www.youtube.com/watch?v=q8UKmFOZ4dA

  7. Juanjo Brizuela
    20/01/2010 at 11:28

    Absolutamente de acuerdo… pero creo @guiller que lo que se irá dando es que determinado tipo de personas tengan una forma difernete de trabajar y cuando decidan agruparse y formar una empresa, ésa será de una manera diferente… la filosofía, las inquietudes, los valores, el sentido común y sobre todo la capacidad de generar constantemente nuevo valor añadido hará que sean "espacios de desrrollo" aboslutamente difernetes…

  8. M@k, el Buscaimposibles
    20/01/2010 at 14:01

    Lo siento, pero no. Ni me defino (únicamente) por mi trabajo, ni pienso llevarme trabajo a casa. Y no lo veo atractivo para la sociedad. Todos esos anuncios de gente en la playa con portátiles han hecho más mal al movimiento obrero que mil diazferranes juntos.

  9. LUCIAGATO
    20/01/2010 at 15:45

    Comparto , la mirada ,, de estaq realidad ,, como el trabajo y la vida ,, se conectan ,, ya no es vida , lo que uno hace fuera del trabajo .. la VIDA ES ,, Y ES TANTS COSAS ..
    TAMBIEN TRABAJO .

    Y LA DIVERSION, LA ALEGRIA, EL SUFRIMIENTO , LA MOTIVACION, LA IFLUSION , LA PENA ;, TODO puede estar fuera o dentro .. del trabajo ,,, y hay tanto por hacer en modo de mirar .

    Esa interpretacion de que le trabajo es un castigo divino ( puede llegar a serlo ,, ) , empieza a no tenr sentido ,, en este momento ,, no solo por la situacion económica ,, pero ahi todos tenemos un bonito reto transformacor ..

    como hacer de cada uno de nuestros momento s,, uan humilde , y pequeña contribucion a nuestro disfrute , satisfccion y como una pequeññita obra de arte ,, teniendo la posibilidad de disfrutar ,,, y somo muchos los que teneos esa posibilidad y esa suerte ... De qquien depende ...

  10. RICARDO J. SANCHEZ CAN0
    20/01/2010 at 18:54

    Justamente ayer, en un post sobre algo de esto rumiaba yo http://tinyurl.com/yjlmfwg salvando las referencias autobiográficas y con mucho respeto a las historias y decisiones de los otros. Rescato de tu post dos ideas básicas, una la de la libertad que está ligada a la posibilidad de elegir.
    Otra, un poco radical. No existen las empresas en tanto que organizaciones. Existen las personas que las forman. Son las personas las que las encarnas.

    Me gusta pensar en la idea de que elegimos el trabajo con lidertad. Y que nos da identidad. Pertenencia en definitiva. Ayer me confronfaba con esta idea al escribir el post... porque en la realidad, no todo el mundo está en esta posición. Esto quizás sea la consecuencia de que no nos reconzcamos en las organizaciones como personas ... y necesitamos verlas como entes. Como fantasmas quizás.

  11. Marta
    20/01/2010 at 19:51

    Creo que el pensar que la identidad que adoptas por tu trabajo lo puede terminar invadiendo todo depende de muchos factores: del tipo de empresa, de su filosofía, del trato que recibas en ella, y como no, de tí mismo. Conozco gente que se niega a dejar que eso ocurra y gente que lo vive como algo más natural.
    No parece sano, nada sano, vivir tu empresa 24x7 (venga, hombre, que la vida tiene infinidad de cosas interesantes a las que dedicarle atención). Y es más frustrante viendo cómo se las gastan en algunos sitios cuando vienen mal dadas. Aunque tampoco termino de ver la postura de me da igual todo lo relacionado con mi trabajo, eso no puede sino terminar en falta total de entusiasmo que haga que las horas de curro se hagan más que interminables.
    Conseguir el equilibrio es delicado; supongo que está en un punto distinto dependiendo del momento de tu vida en que te sientes a hacer tu lista de prioridades. Y si aplica, poner muritos de contención a esa mancha de aceite de la que hablas. O no, que eso es ir contracorriente y puede suponer un coste a asumir, y a lo mejor coincide que es mal momento.

  12. César Piqueras
    21/01/2010 at 19:46

    Buen estilo Julen. Me gusta la claridad con la que escribes. Creo que la identificación llega a ser excesiva en muchos casos. Esto hace que se pasen auténticas crisis personales a la hora de cambiar de trabajo o dejar de trabajar. La empresa con la que siempre debe uno de estar comprometido es Yo s.l .El compromiso con uno/a mismo/a es el que los buenos gestores de rrhh deben buscar, pues cuando se toca ese centro de energía se pone a disposición de la empresa. Ahora eso sí, las empresas... uf. muchas tienen que pensar en ser más atractivas para el talento.

    César Piqueras
    www.coachingvalencia.es
    www.excelitas.es

  13. Ricardo_AMASTE
    23/01/2010 at 02:33

    Si, yo también soy workholic e intento quitarme para re-insertarme socialmente.

  14. Julen
    25/01/2010 at 10:19

    @guiller, las ideas de Handy inspiran estas nuevas formas de entender el trabajo pero no sé si llego a estar del todo de acuerdo con la idea tan directa de mirar a cliente cliente cliente... que es lo que Handy siempre dice. Clientes en vez de jefes; yo creo que en el fondo hay peligro de sometimiento a un nuevo déspota.

    @saioa, claro, locos de remate, ¿qué podía ser, si no?

    @Jesús, a la espero o no a la espera, el caso es que cada cual vamos buscando salidas. Seguro que tú tienes algunas en tu radio de acción y yo otras. Y quizá sí, sean para unos pocos. Pudiera ser.

    @JaCordero, las empresas con reloj son el 99%. Vale, me quedo corto.

    @alvizlo, será que pasan cosas interesantes en los hormigueros ;-)

    @Maki, me acabas de abrir un mundo. Ska, Raphael y frases lapidarias en la canción. In presionante. Te hago la ola :-)

    @Juanjo, pues esperaremos a esas empresas, ¿por dónde andan?

    @Mak, ya verás cuando tengas más años y el trabajo te haya invadido la playa, ya verás jajajaja

    @Lucía, pues sí que tenemos la oportunidad, pero hay que moverse con cuidado. Porque el trabajo es una faceta de la vida. Una faceta.

    @Ricardo, quizá es que mucha gente no ha encontrado en el trabajo la libertad que percibe en sus otras formas de expresarse. Y ante ello cabe la renuncia. Es decisión de cada cual.

    @Marta, muy interesante tu comentario. Puede ser que los "muritos de contención" deban ser contingentes a la situación de cada cual. Yo, por si acaso, prefiero tenerlos presentes... por si acaso.

    @César, gracias. Pudiera ser que una excesiva identificación nos conduzca al riesgo de que, cuando vengan mal dadas, se sufrirá mucho. Porque la mayor parte de las empresas siguen viendo en los resultados económicos el objetivo principal.

    @Ricardo, que eras un enfermo del trabajo ya lo sabíamos. Lo nuevo es que quieras reinsertarte en la sociedad civil. ¿No ves que a día de hoy son lo mismo? ;-)

  15. Paloma
    25/11/2010 at 16:25

    Hola como están, no te quisiera incomodar pero quisiera tener en claro como hacer una compra en mercado libre. Alguien podría ayudarme? Desde ya agradecida...

  16. Pingback: Publicado en castellano el libro “La clase creativa”, de Richard Florida

  17. Javier Urbano
    25/01/2017 at 12:24

    No depende solo el cambiar de forma de actuar, pensar y ver las cosas de las personas sino también de los que están al frente de la empresa, para mejorar no solo la imagen de la empresa sino el rendimiento de los trabajadores. Es importante pensar en ellos, hacer que se sientan cómodos y a gusto trabando dentro de X empresa. Esta claro que la motivación al trabajador es un punto clave y que es el el que también ha de poner de su parte pero las empresas han de aportar mucho más y aceptar asesoramiento, una guía que les haga ir por un camino mucho más fructífero para todos. Gran articulo. Un saludo

    • Julen
      25/01/2017 at 18:41

      Gracias. Sí, parece lógico pensar que son dos partes, persona y empresa... excepto cuando todo es uno, como nos pasa a algunos :-)

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