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Un par de reflexiones sobre el empleo en la Corporación MONDRAGON

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19/10/2015


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Un par de reflexiones sobre el empleo en la Corporación MONDRAGON

El último número de la revista TU Lankide de la Corporación MONDRAGON incluye un monográfico sobre Responsabilidad Social Corporativa. En él se incluyen una serie de datos de 2014 en torno a las “acciones con proyección social” de las cooperativas, tal como se indica en su presentación. Tienen que ver con el empleo, la aportación a la economía vasca, la promoción de actividades o el impulso del euskera, entre otras. Pues bien, vamos a fijarnos en los datos de empleo.

Si bien en 2014 las ventas han descendido un 1,9% en el conjunto de la corporación se ha conseguido mantener su plantilla respecto al ejercicio anterior: 74.117 puestos de trabajo frente a los 74.060 de 2013. Lejos quedan aquellos más de 100.000 que en su momento se previeron en el acumulado de los planes de gestión de 2006, antes de la crisis. En aquel momento se pensó en alcanzar los 103.000 empleos aunque al final ese 2007 los dejó en 93.841, la mayor cifra de empleo en MONDRAGON hasta la fecha.

Empleo en MONDRAGON

Como puede apreciarse en el gráfico adjunto, obtenido a partir de los datos aportados en los informes anuales de la Corporación MONDRAGON, el panorama desde 2007 es un tanto sombrío. De aquel pico de 2007 hasta los datos de los tres últimos ejercicios en los que no se llega a los 75.000 empleos. La pérdida neta de empleo ha sido del 21%. Ahí es nada. Uno de cada cinco empleos ya no existe. En la actualidad se cuenta con menos empleos de los que había en 2005.

Por otro lado, a día de hoy el 52,2% es empleo del área Distribución. Eso quiere decir en su gran mayoría Eroski. Las empresas de las distintas divisiones industriales aportan el 42,8%. El resto se encuentra asignado al área de Finanzas y a la de Conocimiento (universidad, en su mayor parte). Mientras, geográficamente solo el 42,9% de ese empleo corresponde a la CAV. El resto de España se lleva el 41,7% y en el extranjero trabaja el 15,4%.

Esos son los datos. Los fríos datos. ¿Estamos en la senda de la recuperación? Como comentábamos el viernes pasado, el asunto delicado tiene que ver, cómo no, con el empleo. En el caso de MONDRAGON, cabe señalar que la relación entre la reducción de ingresos en términos porcentuales en el período 2007-2014 es mayor que la del empleo. Así, los ingresos cayeron un 27,48%, de 16.377 millones de euros a 11.875, mientras que el empleo lo hacía poco más del 21%. Es decir, en términos teóricos, la productividad habría bajado porque para facturar lo mismo ahora hace falta más gente.

Claro que en el empleo en MONDRAGON hay un antes y un después del cierre de Fagor Electrodomésticos. Este varapalo ha supuesto todo un reto para la gestión del empleo en la corporación. La reubicación de sus socios de trabajo ha recibido prioridad máxima lo que condiciona la creación de empleo en los tiempos recientes. ¿Y qué hay del empleo a través de nuevas actividades empresariales? Me temo que hay mucho que discutir en torno a cómo se emprende. Aunque existan iniciativas del estilo BAC y se impulsen las agrupaciones de interés mutuo entre cooperativas, la realidad es que la gran mayoría de cooperativas proceden de los años 60-70 del siglo pasado.

El empleo aparece como una prioridad en MONDRAGON pero la crisis se ha llevado por delante una quinta parte del que tuvo en su momento álgido. ¿Habrá que reconsiderar también cómo se genera ese empleo hoy en día y de qué calidad es? ¿Diez cooperativas de mil trabajadores o mil cooperativas de diez trabajadores? Ya, son extremos, pero el “crecimiento” puede no haber conducido al “desarrollo”. A lo mejor hay que repensar cómo se emprende, qué se emprende y de qué forma afecta al empleo. Un empleo para el que, por lo demás, se busca que sea comprometido y cooperativo. Pero este último cuesta concretarlo de mano de la internacionalización. Lo dicho, crecer, desarrollarse, momento de cuestionar cantidad y calidad.

 

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(27) comentarios

  1. vllona
    19/10/2015 at 11:37

    Aúpa Julen, ya nada es sencillo. Ya no hay sólo Cooperativas y SALEs. A esto debemos sumar un nuevo modelo de empresa: la empresa participada que por ver primera ha sido regulada legalmente (aprobada en el BOE la semana pasada). Por lo tanto, a la gran familia de la economía social añadiremos también a empresas que ofrecen a sus trabajadores la posibilidad de participar en la actividad empresarial, en la toma de decisiones y en el propio capital con distintos niveles de implicación y regulación.
    La nueva regulación la tienes disponible en: http://asle.es/pdf/Ley_44_2015_14_Octubre_Sociedades_Laborales_Participadas_BOE-A-2015-11071.pdf
    Estas nuevas formas de participar en la empresa pueden permitir que ese modelo sea realmente comprometido y cooperativo y que esos empleos de baja calidad se transformen en oportunidades para quienes estén buscando un empleo digno.

    • Julen
      20/10/2015 at 06:47

      Muy interesante esto que comentas, Venan. Habrá que ver cómo evoluciona la economía social con esta nueva propuesta. Andaremos atentas a la pantalla y a lo que no es pantalla :-)

  2. Isabel
    19/10/2015 at 14:38

    Los crudos datos sí, es bueno mirarlos de frente. Últimamente tengo crisis de intelectualidad, me pregunto si no estamos pecando de exceso de reflexión, por eso elaboramos tantas respuestas que no sirven. Al menos no en este momento.

  3. Iván
    19/10/2015 at 20:38

    Interesante mirada y significativos datos Julen. Por un lado es evidente la etapa de crisis que hemos (estamos) viviendo, pero más allá de la crisis y del incuestionable mérito que tuvo y tiene el modelo, parece claro que Mondragón ya no volverá a generar puestos de trabajo como una vez hizo. En mi humilde opinión, en Mondragón dominan sectores de actividad muy industriales, de los que muchos siguen siendo muy rentables, pero en sectores de la nueva economía se han quedado muy atrás, apenas hay ninguna referencia en sectores de futuro alrededor de los negocios de internet, la biotecnología y todo lo que se mueve alrededor las Life Sciences. Los miles de puestos de trabajo de Eroski, son representativos, pero tampoco van a crecer, y es posible que sigan menguando a centenares (cuando no a miles), debido a la enorme crisis y deuda financiera que Eroski atraviesa. No me cabe duda de que el modelo es viable y tiene futuro, pero en una parte parece un poco agotado, falta mucho aire fresco y miras mucho más amplias para encarar los retos del siglo XXI.

    • Julen
      20/10/2015 at 06:49

      Lo hemos comentando muchas veces, Iván: hay que buscar una renovación del modelo cooperativo. Sin renegar de lo que se ha sido pero mirando a los nuevos nichos de mercado y a las nuevas formas de entender el vínculo entre las personas y las organizaciones. El "poderío" industrial de MONDRAGON debería ser un punto de partida que le asigna cierta ventaja a la hora de encarar la diversificación. Pero, claro, a veces esas ataduras tiran en sentido contrario. Bueno, seguimos en ello :-)

  4. Siul
    20/10/2015 at 23:07

    Julen, me gusta mucho lo que dices y cómo lo dices.
    Es posible que MCC se haya dejado seducir por el tsunami de hacer economía del coste en lugar de hacerla del valor añadido. Si así fuera ha cogido la pendiente fácil hacia ninguna parte.

    • Julen
      21/10/2015 at 06:10

      Bueno, como siempre, MONDRAGON son muchas diferentes cooperativas y a veces en la generalización se escapan muchos matices. Pero la competitividad global exige ciertos sacrificios y no me cabe duda de que se han aceptado. El mercado marca las reglas.

  5. ESjuannavidad
    07/11/2015 at 05:44

    Kaixo, Julen,

    me ha parecido muy interesante tu blog y tus reflexiones, tanto esta entrada sobre el Grupo Mondragón, como las que hablas sobre si la innovación que se está llevando a cabo en Euskadi hoy por hoy sirve o si es solo "humo".

    No quiero extenderme mucho, pero quisiera explicarme en unas líneas como veo yo el asunto. Nací en Euskadi, viví los últimos diez años en Vitoria y he hecho de casi todo en el terreno laboral y he tenido siempre una vida paralela innovadora, emprendedora y como dinamizador cultural. El año 98, finalmente, tuve que irme, cansado de ver cómo cualquier idiota se llevaba trabajos que podría haber desarrollado yo, simplemente por lazos familiares o políticos -que yo no tengo ni usaría-.

    Y es una realidad que nadie menciona en los blogs: la gestión del talento en el País Vasco es nefasta. En Alicante, presenté una propuesta muy innovadora a la Universidad de Alicante y me dieron trabajo sin conocerme de nada en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Quien me fichó -sin yo saberlo entonces- fue el entonces rector Andrés Pedreño. Eso es innovar, estar con los ojos bien abiertos y la orejas atentas a buenas propuestas -se ve que la mía lo fue-. Eso mismo, en la Universidad del País Vasco es impensable.

    El Grupo Mondragón no contrataría para sus cuadros directivos o para algún proyecto de innovación a una persona que no sepa euskera. Y eso significa quitarse de en medio a miles de personas extraordinarias que podrían aportar mucho a esa tierra que tanto amo. ¿Te imaginas si Euskaltel o el Athletik no fichara a un joven para la cantera por no saber euskera? Pues eso lo están haciendo miles de empresas. La gestión del talento es saber estar atento a los cambios necesarios y yo siempre he defendido aprender euskera, catalá, galego o los idiomas que sean necesarios, dependiendo donde pueda vivir, pero la innovación no puede tener esas barreras.

    Prometí no pasarme, pero quería que este tipo de temas tabús también aparezcan en los blogs como el tuyo: el enchufismo vasco, el corporativismo familiar (heredado de la cultura del caserío, del Kepa "gurea") y los miles de exiliados innovadores que nos tuvimos que ir los últimos años y en otros lugares nos quieren bien. Qué mas quisiera yo que estar ahora mismo viviendo en El Botxo, pero no, te saludo desde otro ciudad-Gughenheim, desde Nueva York.

    Agur bero bat,
    Juan Navidad
    www.manhattanboundbooks.com

    • Julen
      24/11/2015 at 07:38

      Disculpa, Juan, porque no te había contestado. Y gracias por tu extenso comentario.
      No creas que la forma en que actúa MONDRAGON es tan homogénea. Son muchas cooperativas y las prácticas de unas a otras a veces difieren. Parece mentira pero no es lo mismo una radicada en el entorno de Mondragón de otra que esté en Bizkaia por ejemplo. La internacionalización ha influido mucho en la forma en que se actúa hoy en día.
      Seguro que una forma de ver cómo se ha actuado podría tener que ver con comportamientos endogámicos. Lo que servía para cohesionar dificultaba quizá una gestión más "moderna y abierta". Hay de todo.
      Yo llevo cerca de las cooperativas casi toda mi vida laboral, primero 12 años trabajando en ellas y luego desde 2003 como profesor asociado en su universidad. Créeme, no es un sistema tan monolítico como se presenta. Hay muchas líneas de fuga...

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