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Sunday, Aug. 28, 2016

Por qué son hombres quienes en su gran mayoría editan la Wikipedia

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08/02/2016


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Por qué son hombres quienes en su gran mayoría editan la Wikipedia

Tom Simonite publicó en octubre de 2013 un artículo en el MIT Technology Review acerca de la situación de la Wikipedia en inglés (no tengo datos para hablar de otros idiomas) en el que la conclusión era bastante negra. Su título lo decía todo: The Decline of Wikipedia. Si bien es cierto que como proyecto planetario hay que quitarse el sombrero, también parece que hay señales de alarma sobre cómo evoluciona. Entre otros datos para la preocupación, uno es el que tiene que ver con la diversidad de género de quienes la editan.

The loose collective running the site today, estimated to be 90 percent male, operates a crushing bureaucracy with an often abrasive atmosphere that deters newcomers who might increase participation in Wikipedia and broaden its coverage.

Así de bestia es el dato: el 90% de sus editores son varones. De llamar la atención, ¿no os parece? El caso es que puede estar ocurriendo -es la hipótesis que planteo para este artículo y sobre la que me gustaría escuchar qué os parece- que, dados los datos, más conduce a más. Me explico. Cuando es tan enorme la diferencia, el mismo dato acaba estructuralizando la situación. Cada vez será más difícil revertir la situación porque comienzan a ser necesarios cambios en las bases fundamentales que lo sustentan.

Wikipedia burocracia

Pensadlo de otra manera y con un ejemplo mucho más de andar por casa. Si en una empresa hay solo almaceneros hombres es evidente que solo tendrán un vestuario para cambiarse. En el caso de que surja la necesidad de incorporar una nueva persona, ¿qué resulta más sencillo? Un hombre, por supuesto. Se evitan el gasto adicional del nuevo vestuario si incorporasen a una mujer y además, me hacen falta hombres capaces de levantar esos pesos, ¿no lo entiendes? Ya, evidente. Siempre ha sido así. El trabajo pide hombres.

Si fuera mujer y aterrizo en una comunidad con normas ya establecidas y una fuerte cultura donde nueve de cada diez personas son hombres, me lo pensaría dos veces. ¿Es así la Wikipedia?, ¿un almacén con solo hombrones trabajando? A lo mejor no es muy apetecible, ¿no? El artículo generaliza aún más e inserta un titular demoledor: Newcomers Unwelcome.

As is typical with Wikipedians, a response emerged from a mixture of cordial discussions, tedious arguments, and online wrestling matches—but it was sophisticated. The project’s most active volunteers introduced a raft of new editing tools and bureaucratic procedures intended to combat the bad edits. They created software that allowed fellow editors to quickly survey recent changes and reject them or admonish their authors with a single mouse click. They set loose automated “bots” that could reverse any incorrectly formatted changes or those that were likely to be vandalism and dispatch warning messages to the offending editors.

Como quiera que el proyecto ha adquirido proporciones hercúleas se han automatizado muchas gestiones. Y entre ellas, según el autor, lo que tiene que ver con la acogida a quienes editan por primera vez. Las máquinas, programadas para hacer lo que tienen que hacer, son estupendas replicando pautas. Y si los estándares implican algún tipo de sexismo latente, el problema engorda. Ojo, no hace falta ver nada explícito. Sencillamente, la máquina reproduce el arquetipo: nada cambia.

En el artículo se llega a hablar de bullying contra quienes comienzan a editar. Y me temo que todavía se da una imagen de que editar la wikipedia es para geeks. ¿Demasiado cerrado y con poco aire entrando por las ventanas? No lo sé porque no tengo información al respecto, pero es un riesgo, no cabe duda. Un proyecto como este se merece que lo cuidemos porque es uno de esos fantásticos bienes públicos que tanta y tanta gente ha hecho posible con su altruismo.

Sí, también la Wikipedia como organización deberá plantearse de forma activa sus políticas de género. Porque el éxito también pasa por la diversidad de género de quienes la editan. Más trabajo por hacer… 😉

Quizá por eso son estupendas iniciativas como la que se llevó a cabo en Vitoria-Gasteiz no hace mucho tiempo: el Editatón para visualizar a sus mujeres. De ello escribía Mentxu Ramilo en su post de despedida de Doce Miradas. Hay que hilar fino y no cejar en el intento porque el camino es largo. De la misma forma que debemos reconocer lo logrado a través de Wikipedia, hay que incluir allí políticas de género. Porque si no, sin quererlo quizá, más conducirá a más. Más desigualdad, claro está.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

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