Thursday, Jul. 18, 2019

Toyota es más grande que Noruega

Hoy, de las cien economías mayores del mundo sólo la mitad son estados y la otra mitad son grupos empresariales. General Motors es mayor que Dinamarca. Toyota es mayor que Noruega y Mitsubishi es mayor que Sudáfrica. Por lo tanto, las grandes multinacionales deberían sentarse en las grandes cumbres para intentar resolver problemas que los países por sí solos no son capaces de atajar.

Resulta paradójico que mientras las grandes empresas aumentan su poderío con una mayor presencia global, los estados intentan fragmentarse en pequeños países que por su tamaño no pueden ejercer influencias. Así, mientras la globalización exige crecer a las empresas ampliando su red internacional, realizando fusiones y adquisiciones, van apareciendo en todo el mundo naciones claramente insostenibles.

NoruegaAl margen de la unidad utilizada para medir y comparar empresas y estados, este texto (donde los subrayados son míos) es parte del editorial del último número de la revista de APD (de pago). Creo que refleja una forma de entender el mundo. Nada que ver con la diversidad cultural y la red distribuida. Más grande, más fuerza. La influencia se consigue con volumen. Es una opción; espero que no la única. Pero es un discurso institucional, corporativo, asentado en la cultura de la gran empresa. Necesitan hacer efectivo su poder.

¿Deberían las empresas tener diálogo de igual a igual con los estados? Se me antoja pensar que mientras la ciudadanía persigue, con mayor o menor acierto, sistemas democráticos para sus territorios, las empresas se rigen por otras pautas, ¿no? ¿A lo mejor deberían sentarse a la mesa personas elegidas por sufragio dentro de las empresas junto a los cargos electos de los países? Me temo que las empresas -sus propietarios- no lo verían con buenos ojos.

ToyotaEs evidente que tenemos que reconocer el poder de las empresas. Sin embargo, no se trata de “todas” las empresas, sino de un pequeño grupo: las grandes empresas multinacionales. De nuevo llega el señor Pareto para hacernos evidente que un pequeño grupo de enormes organizaciones dispone de un poder espectacular sobre la marcha del planeta. Las empresas no son sólo las grandes multinacionales. Éstas son sólo una forma de expresión del hecho empresarial, pero hay otra infinidad de alternativas, desde la artesanía hasta las cooperativas pasando por miles de fórmulas variopintas, según culturas, sectores o enfoque social.

Cuando leo párrafos como los dos que he extraído más arriba, me digo a mí mismo que sí, que esa es la realidad. Que un país que rula bien (o eso parece) como Noruega tiene menos poder que Toyota. Es lo que es. Lo uno, un país que elige a sus gobernantes. Lo otro, sea lo que sea, es otra cosa. Otra cosa que no elige a sus dirigentes. ¿Debería?

Share This Article

Related News

La religión de los datos: 10 citas de Yuval Noah Harari en Homo Deus
Comunidad, revisamos el concepto de la mano de Zygmunt Bauman
Gig economy + digital = ¿La nueva taylorización del siglo XXI?

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(8) comentarios

  1. Pingback: Tweets that mention Consultoría artesana en red » Toyota es más grande que Noruega -- Topsy.com

  2. Odilas
    21/01/2011 at 06:22

    Que interesante!

  3. Odilas
    22/01/2011 at 08:38

    La alineación empresa-economía-estado.
    Que el mundo lo dirigen las grandes corporaciones comerciales, hace tiempo que lo sabemos, pero la cada vez más evidente debilidad de los estados-nación frente a la tiranía de los mercados, es patética.
    Ayer en la radio, escuché algo que relacioné con este post. Hablaba sobre las finanzas de los países/regiones y si estos, deberían acabar fusionándose como lo hacen las corporaciones, para ser más fuertes, grandes, sostenibles y poderosos, o sencillamente, para evitar la bancarrota. "LA marcha del planeta" recae sobre unas pocas corporaciones, dónde, independientemente de su naturaleza, el paso lo marca el mercantilismo más salvaje. Se acabarán representados por parlamentos que se parecerán a consejos de administración? , la otra cara de lo que tú juegas-preguntas en tu escrito.
    Pues eso... :)

    • Julen
      22/01/2011 at 08:42

      De hecho la creciente preocupación por la "competitividad" de los territorios se plantea cada vez más en términos mercantiles. Es la realidad. Lo mismo estamos jodiendo el mundo que tenemos entre las manos por tanta obsesión en que sea competitivo. Eso sí, hay que buscar alternativas, chozas de felicidad donde refugiarse de la tormenta. Haberlas, haylas y en gran cantidad. Sólo es cuestión de abrir los ojos y desplegar orejas ;-)

  4. Pingback: El control de la población, neuropolítica. « civil plan

  5. Antagraber
    27/01/2011 at 08:57

    Y si encima formas parte de su contingente humano (como es mi caso) te das cuenta que funcionan autònomamente, con regulación y procesos internos.

    • Julen
      28/01/2011 at 06:36

      @Antagraber, pues lo importante es que te des cuenta, ¿no?

¿Quieres comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies