Un blog
Pudiera ocurrir que no sea sino una escapatoria. La presión emocional asciende y hay que encontrar válvulas de escape. Palabras e imágenes lanzadas a presión contra el vacío. Falsa transparencia que mezcla realidad y ficción. ¿Hábito? Como respirar, reír o pensar. Cada cual busca sus medios de expresión. Cada cual encuentra sus medios de expresión. Pero lo importante es buscarlos.
Después toma vida propia. Está ahí, un poco más allá del límite que puedes controlar. Existe, respira, ríe y piensa. Fluye a través de diversos instantes, fotografiando efímeros momentos vitales. Se reconstruye con cada artículo. Se desvanece, se diluye aguas abajo de la razón. Se arremolina empujado por incomprensibles fuerzas centrípetas. Se enrosca sobre sí mismo y explota. Explota con cada artículo.
Existe fragmento a fragmento. Pieza a pieza, un rompecabezas imposible. Miles de partículas que no encajan y se recrean constantemente para buscar su oxígeno. Pedazos de existencia, cada cual anclado a una url caprichosa. Tenaz, incansable; la acometida arremete a veces contra el rompeolas de la razón. Otras se deja arrastrar hasta la fina arena de la emoción. Los sentimientos acaban haciéndose espuma, se diluyen y ¿mueren?
Hace tiempo que dejé que cogiera vuelo, que tomara sus propias decisiones. Debe cometer sus errores, tiene que encontrar sus límites, tiene que reconocer que se hace viejo. Es ley de vida. Morirá.




guiller
18/01/2009 at 09:54to die, to sleep, perchance to dream... ; )
Javier Llinares
18/01/2009 at 19:08Las cosas no siempre tienen que morir. No todo son 'los rios que van a parar a la mar'. Creo que si que las cosas llegan a su fin y entonces lo mejor es la transformación. Me gusta más la cultura de la reencarnación.