Sunday, Jul. 21, 2019

Andalucía, Extremadura y comunicaciones tercermundistas

Hoy nos hemos ido a recorrer en bici la vía verde de Cazalla de la Sierra, que acompaña en buena parte al río Hueznar en su cabecera y que llega hasta las antiguas minas de Cerro del Hierro. Son ya bastantes las vías verdes que he recorrido y, en general, parten de una idea excelente que luego, demasiadas veces, parece oxidarse. Las vías de tren abandonadas suponen, en general, recorridos con poco desnivel y una vez acondicionadas permiten llevar a cabo ejercicio físico fácil. Según el tipo de firme puede usarse andando, en bici, con patines o, si es el caso, con sillas de ruedas. Tenéis más información en la web de Vías Verdes.

Como tantas otras, esta vía verde languidece comida por los hierbajos que crecen a su vera o incluso utilizada por vehículos a motor una vez mutiladas las barreras que impedían el paso. El firme de esta vía verde es un asfalto color “secarral” (crema o amarillo pálido) que se mimetiza bastante con el entorno aunque quizá podían haber elegido algo menos agresivo. La señalización para llegar a la vía verde es lamentable. La sensación es de que “ya está”: se inauguró y quedará para la posteridad con riesgo de pudrimiento igual que le sucedió al tren en su día.

Y es que es difícil comprender por qué cuando se llevan a cabo obras dirigidas a un turismo más o menos activo parece que alguien olvida trabajar en conjunto, como un sistema. La vía verde: perdida, sin una adecuada divulgación y con unos accesos complicados será pasto del olvido. En nuestro caso, por cierto, veníamos desde Aracena y hemos encontrando la carretera que nos conducía hacia Cazalla cortada (supongo que por obras). Pero es que lo que nos ha sucedido a la vuelta es tercermundista. Lo cuento de forma resumida.

No queríamos volver por la misma carretera y hemos decidido coger otra alternativa que iba algo más al norte de la que habíamos utilizado. Todo bien, carretera local SE-7100, agradable con sus alcornoques, encinas, olivos, cerdos, toros… todo eso que uno espera encontrar por aquí, incluyendo los 35 grados. Se llega al embalse El Pintado y enseguida se entra en Extremadura. ¡Zas! Tras una carretera flamante y bien señalizada desembocas en una pista. Sí, pista sin asfaltar, con sus agujeros, piedras y todo lo que la define como tal. Habrán sido tres o cuatro kilómetros hasta un cruce con otra carretera local asfaltada, otra vez estupenda. ¿Qué sentido tiene dejar esos kilómetros en plan rally de tierra? Bueno, no pasa nada. Andalucía con carretera, Extremadura con pista.

Llegamos a Santa María de Navas, otro pueblo perdido en la sierra, de esos que parecen estar en el fin del mundo. A la entrada del pueblo indica que hay un hotel. Bueno, parece que ha llegado una alternativa económica al lugar. Pasamos despacio por su centro y cogemos la carretera que conduce a El Real de La Jara, de nuevo en Andalucía. Son sólo 12 kilómetros. De nuevo una estupenda carretera que ¡zas! da paso a un desastre peor que el anterior. La carretera durante otros cuatro kilómetros está materialmente destrozada. Con grandes piedras y unos baches gigantescos. ¿Dónde? Mirando el mapa: justo en un tramo en que hace frontera entre Andalucía y Extremadura. Luego, al entrar de nuevo en Andalucía, de nuevo la carretera mejora. ¿Serán peleas entre vecinos?

No sé si estoy demasiado primermundizado, pero he alucinado con las pistas donde el mapa decía “carreteras locales”. Aquí en los alrededores de Aracena (los tengo trillados con la bici) también hay carreteras locales abandonadas con un mantenimiento que limita con lo denunciable. ¿Esta es la forma en que atraer gente y generar actividad turística?, ¿con unas carreteras que más que comunicar disuaden de moverse de un sitio a otro? Si la orografía tiene su encanto con tanta colina aquí y allá, con dehesas preciosas, parece mentira que exista tanta desidia en el mantenimiento de las comunicaciones por carretera.

Mira que toda esta zona tiene encanto. Tanto la Sierra de Aracena y Picos de Aroche como la Sierra Norte de Sevilla son espectaculares. Pero clama al cielo esta dejadez en las vías de comunicación. Aquí en Aracena hay varios caminos indicados como PR (pequeño recorrido). Uno conduce a Linares de la Sierra, a escasos cinco kilómetros. Pues bien, lo coges y ¿qué encuentras a los 100 metros? Una urbanización en obras que corta el camino. Estupendo. No sé si se repetirá con otros senderos, pero me parece que su señalización, por lo que he comprobado con otros dos más, es raquítica.

Bueno, ya siento estar cascarrabias, pero de veras que lo de las carreteras locales que se convertían en pistas me ha dejado flipado. Y, por supuesto, ninguna señal que avise de ello o que anticipe cuántos kilómetros te vas a encontrar en ese estado. En fin, con todo, seguimos disfrutando. Ya nos hemos hecho adictos al ibérico, sea en su versión jamón, pluma, presa o secreto.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(14) comentarios

  1. Lula Towanda
    12/08/2008 at 21:32

    Cuando hicimos la ruta de la plata pudimos comprobar que las infraestructuras en Extremadura eran lamentables desde el instante en que entrabas en ellas.

    Lo que resulta sorprendente es que note la autonomía según el estado del pavimento.

  2. Aitor Bediaga
    12/08/2008 at 21:33

    Pues si, el turismo del interior, ese gran olvidado. Yo tampoco entiendo la inversión realizada si no hay alguien que se preocupe por su mantenimiento. Y eso que ahora la oferta turística del interior no está nada mal! Que aproveche ese surtido de ibérico!

  3. Ketari
    13/08/2008 at 02:16

    Me encanta que esas rutas hechas desde los departamentos de turismo sean invadidas por la naturaleza.

    Y es que ya lo decía Machado se hace camino al andar.

    Soy un tipo raro, no me gustan las pistas ni que me lo den todo mascadito me gusta improvisar un poco.

  4. alvizlo
    13/08/2008 at 07:28

    Es una pena que los límites políticos dejen huella en las vías de comunicación. Desde mi experiencia, al sur del sistema central la cosa va por temporadas, en ocasiones se nota hasta en los límites provinciales (recuerdo con cariño cierto verano en el que no necesitábamos mapa para saber si estábamos en Cuenca o en Guadalajara) ¡cómo no entre comunidades! y si el alcalde de un pueblo en cuestión es de un partido distinto (opuesto) al del gobierno autonómico la cosa puede llegar al aislamiento total, que también se ha visto algún caso...

    Os sientan bien las vacaciones.

  5. AM
    13/08/2008 at 07:38

    Yo mejor, no digo nada...

  6. aitortxu
    13/08/2008 at 11:40

    Deja deja, los caminos rurales nunca estarán lo suficientemente mal... cuanto peores sean, menor presión turística, con menor presión, menor especulación y esa otra vida tendrá una oportunidad. Ya que hemos demostrado que con asfalto no hemos podido ser ni medianamente responsables.La autovía del camino se cargó, con informe medioambiental y todo, 3 endemismos. (dos flores y una especie de aracnido). No ya vale, Viva el GigantoBache!
    Humans! go home!

  7. Iñaki Murua
    13/08/2008 at 12:33

    No está mal la primera foto. ¿Será, como decía cierto amigo, que "más vale un gramo de imagen que un kilo de esfuerzo"? :-D

    Hasta pronto.

  8. M@k, el Buscaimposibles
    13/08/2008 at 12:54

    No puede ser, Julen, yo creo que os habeis equivocado y que os habeis metido en Marruecos sin daros cuenta. Todo el mundo sabe que los extremeños viven mejor y tienen mejores infraestructuras que los catalanes y los vascos a los que chupan la sangre, digo los impuestos.

  9. Consultor Anónimo
    14/08/2008 at 16:32

    Sin duda, aunque eres un tio "viajao", estás muy primermundizado: vivir en el sur de Islandia es lo que tiene. Cuando se habla de territorios más ricos y más pobres (se mida como se mida), los efectos se notan en la capilaridad. ¿Hasta dónde llega el dinero? Pues hasta aquí. Además, en este caso se une la incidencia de la dimensión del territorio... ¿cuántos km2 hay que mantener en cada lado? Pues eso.

    Si a eso le sumamos criterios de gestión diferenciados en cada territorio (donde cada uno decide qué es prioritario y qué no)...

  10. Julen
    14/08/2008 at 18:01

    lula, no sé si sería cosa de comunidad autónoma, pero no llegué a entender el asunto de la dejadez en el mantenimiento.
    aitor, ibérico, eso sí que es turismo para explotar. ¡Viva el cerdo ibérico!
    ketari, creo entender lo que dices, pero por ejemplo, no estaría mal que pensaran en acondicionar vías verdes para la gente con silla de ruedas, ¿no?
    alvizlo, lo de las carreteras para diferenciar administraciones siempre ha sido un clásico, ¿verdad? Espero que Guadalajara no lo lleve mal.
    am, vale, mejor así ;-)
    aitortxu, ya, pero quizá la gente que vive en el medio rural a lo mejor necesitan unos mínimos, ¿no? No es lo mismo para quienes "turisteamos" que para quienes viven allí.
    iñaki, más vale, más vale, jejejeje.
    m@k, yo tengo un cariño especial por Extremadura. Ya lo he contado en más de una ocasión, pero no creo que merezcan esa dejadez de la administración.
    consultor anónimo, de veras que si lo llegas a ver, te caes de espaldas. De acuerdo con todas las limitaciones de espacio y cosas de esas, pero esta gente no se merece esos "atracos" de comunicaciones.

  11. Carme
    14/08/2008 at 22:55

    Bajo mi punto de vista, tus observaciones reflejan el modo en que se ha desplegado la iniciativa. En este caso parece que muy marcada de arriba a abajo desde la administración andaluza, pero no ha provocado suficiente adhesión de abajo a arriba. De ahí el sinsentido la marcada división administrativa.

    Un desplegamiento de abajo a arriba quitaría protagonismo a los límites administrativos cediéndolo a los geográficos. Muy necesario en turismo, pero también muy complejo, pues la clave está en un siempre difícil equilibrio.

  12. M@k, el Buscaimposibles
    15/08/2008 at 09:48

    Julen: yo no creo que sea dejadez administrativa, sino simple y llana falta de dinero. El dinero va donde hay más población, y la población que podría tener hoy Extremadura se la "dio" Franco a Cataluña, País Vasco y Madrid. Y buena parte del crecimiento reciente de Andalucía viene del aumento de subvenciones por el aumento de su censo. Quizás sea otra razón para la disparidad de las carreteras.

  13. Kijote
    24/02/2009 at 23:54

    Pues sí amigo ahora en tiempos de crisis (aunque este post tiene tiempo ya) es cuando se ve que el dinero en ciertas comunidades (en andalucía sobretodo aunque te parezca que no) vuela literamente. y en extremadura educacion pesima, infractusturas desastrosas, etc etc... queréis seguir regalando pasta a gente que se la gasta en coches y viajes?

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