Cómo introducir un troyano
Ya me reí lo suyo viendo lo fácil que es introducir troyanos. No, no. Físicamente me refiero. Lo de las cosas informáticas no tiene nada que ver con el asunto en cuestión. Aquí de lo que se trata es de introducir un caballo de Troya en cualquier recinto que disponga del típico control de seguridad. Debe ser el efecto sorpresa. O quizá también dependa de las artimañas negociadoras de quienes lo conducen, ¿no? Y eso que llegaron a decir que allí dentro de la panza del caballo había 3.000 guerreros. Menudo trabajo el de Epeo.
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ADMC
31/07/2007 at 23:18Es graciosos.
Germán
01/08/2007 at 08:19Tremendo. Da la sensación que la capacidad de negociación del conductor es clave.