Hundido en Castilla
Este fin de semana hemos estado en un pequeño pueblo de Soria. Castilla exageradamente ventosa, algo extraño. Aunque al final, la mañana castellana llegó en forma de domingo y cielo azul. Castilla: para quienes venimos de una costa relativamente montañosa, es otra dimensión. Es cruzar una puerta que conduce a otro planeta.
Necesitamos introducir rupturas en nuestros hábitos. La fluidez de pensamiento sólo es óptima durante periodos cortos. Por eso cada cual necesita situar pequeñas fozes en su monotonÃa mesetaria. Las hendiduras escarban en nuestras formas de pensar y sirven para virar enfoques.
Es otra forma de conseguir ilusión, pegada a los detalles que encuentras en tres dÃas alejados del quehacer cotidiano.
Allà en un pueblo que tiene nombre e historia porque lo cita el Cantar de MÃo Cid como hito del destierro. Y cuando se te enternece algo más el corazón y eres más sensible a opiniones ajenas, entonces, también allÃ, puede ocurrir que te des cuenta de que el mundo ha cambiado. Porque estás allà sin cobertura de móvil y quien te hospeda ha conseguido ofrecerte una conexión wifi medianamente decente vÃa satélite. Y, lo reconozco, en parte estoy allà con esa curiosidad.
Y entonces es cuando, al ver que tu móvil no va, le dices a tu anfitrión aquello de “pues no está mal lo de estar un par de dÃas sin cobertura”. Te mira, sonrÃe, comprende… pero enseguida contesta lo obvio: “Para quienes vivimos aquà es una losa. Es inaceptable en el mundo en que vivimos que estemos olvidados de esta forma”.
Y es que el aislamiento de un pueblo perdido en la engañosa llanura castellana no lo es ya sólo por su ubicación geográfica sino por su desubicación tecnológica. Estás aislado, lejos, y eso te gusta… para ciertos momentos y si es decisión voluntaria. Como forma de vida, aunque pueda llegar a ser la elección de un eremita, no resulta fácil.
Asà que hemos vuelto otra vez a la capa base: ¿cómo vas a tejer 2.0 si no tienes hilos?







Jorge
27/11/2006 at 14:42Similitudes.
La foto del paisaje me hace recordar a ciertos ámbitos patagónicos, al sur de mi querida Argentina. Bien podrÃa ser una foto de los rodados patagónicos de la provincia de RÃo Negro.
La tercera foto, la del ambiente, podrÃa ser de cualquiera de las viejas casonas de campo en el gran chaco sudamericano.
En ambos ejemplos locales, tampoco es fácil estar conectados on line.
josemanuel
28/11/2006 at 00:51Tuve la suerte de hacer un trabajo en Soria durante los meses de noviembre y diciembre del año pasado. En el poco tiempo que me quedó libre, paré, cogà aire, miré alrededor... y el termómetro marcaba -12º.
En serio, es un sitio precioso e ideal para el relax.