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Atributos básicos del cuarto sector 6 comentarios

De acuerdo con The Fourth Sector, las organizaciones del cuarto sector tendrían estos atributos básicos (la traducción al castellano es mía):

  • Propósito social. Existe un compromiso auténtico con ese propósito embebido en toda la estructura de la organización.
  • Métodos empresariales. Se puede desarrollar cualquier actividad empresarial legal que sea consecuente con el propósito social y con las responsabilidades de los stakeholders.
  • Propiedad inclusiva. Se distribuyen de forma equitativa los derechos de propiedad entre los stakeholders de acuerdo con su participación.
  • Gobernanza de los stakeholders. Se comparte información y control entre los potenciales stakeholders a medida que estos se desarrollan.
  • Compensación justa. Tanto para empleados como para otros stakeholders de acuerdo con sus contribuciones.
  • Retornos razonables. Se recompensa a los inversores según límites razonables que protegen la capacidad de la organización de conseguir sus fines.
  • Responsabilidad social y medioambiental. Se compromete a mejorar de forma continua su desempeño social y medioambiental a través de toda su red de stakeholders.
  • Transparencia. Se compromete a una evaluación completa y precisa que reporte su actividad e impacto social, medioambiental y financiero.
  • Recursos protegidos. Este tipo de organización puede fusionarse con otras o adquirirlas siempre que la entidad resultante mantenga también su carácter social. En caso de disolución, los recursos permanecen dedicados a propósitos sociales y no deben utilizarse para ganancias privadas de cualquier persona más allá de los límites razonables de compensación.

Dicho todo lo anterior, ¿cuántas de nuestras empresas pueden considerarse cuarto sector? ¿El marketing va a conducir artificialmente a las empresas hacia este tipo de visión? ¿Quiénes son realmente los stakeholders a los que se hace tanta referencia en esta definición de atributos básicos? ¿Cómo garantizar retornos y compensaciones razonables? ¿Cuál es el significado de la expresión “compensación justa” en una sociedad desbocada por el consumo?

For-Benefits are a new class of organization. Like non-profits, For-Benefits can organize in pursuit of a wide range of social missions. Like for-profits, For-Benefits can generate a broad range of beneficial products and services that improve quality of life for consumers, create jobs, and contribute to the economy.

La tierra prometida en forma de cuarto sector. El interés privado y el público se dan la mano en busca de “maximizar beneficios para todos los stakeholders“. Para ello, siendo fiel al guión que nos plantean, las organizaciones deben ser:

  • transparentes
  • dispuestas a rendir cuentas
  • eficaces
  • eficientes
  • democráticas
  • inclusivas
  • abiertas
  • cooperativas

¿Existe esto en el panorama empresarial actual?

El cuarto sector reinventa el mercado del alma 9 comentarios

No aparece en las estadísticas oficiales y todavía no existen análisis cuantitativos que lo dimensionen, pero el mercado del alma mueve cifras enormes y su crecimiento es espectacular. La evolución hacia el sector servicios no hace sino confirmar que el primer mundo se aufoflagela para generar consumo espiritual. Con ayuda de las desgracias naturales, las almas acuden en busca de remedios. Sea la industria de la emergencia -esa que acude profesionalizada tras el desastre humanitario- o la del coaching -esa que acude profesionalizada tras el desasosiego personal real o inducido-, el mercado del alma es el presente y el futuro.

El cuarto sector dirige sus naves a toda velocidad hacia un mundo mejor. Hecho trizas el enemigo de la paz tanto social como espiritual, la eficiencia del capitalismo dirige su mirada al rescate de las personas. Las industrias de la seguridad llegan con sus acorazados para proteger nuestra nula resistencia al dolor. Operan deprisa bajo un estado de shock, no dejan huellas de su paso y reciben el beneplácito de quien necesita aliento. Una mezcla de horror y error dispara la necesidad de su intervención, allá y acá. Las tropas no invaden territorios que resisten sino que acuden imantadas por los inmensos negocios de la miseria humana.

Es lo que hay; es el signo de nuestro tiempo. Nosotras, personas del primer mundo, necesitamos ayuda espiritual. No importa que ahora venga mezclada con compra compulsiva o con sentido de la experiencia. Queremos dejar atrás ese vacío autoinflingido y caminar con la mirada alta y con optimismo. El mundo que desmoronamos es el alimento que necesita la empresa moderna.

Las empresas tradicionales quedan fuera de la escena. La chavalería no encuentra allí nada que merezca la pena. ¿Qué ofreces? Seguridad, carrera profesional, proyección, retos. Bla bla bla bla. Eso es papel mojado en 2010. Estoy preguntándote por diversión, por libertad, por relajación. No he visto que me hayas hablado de pasarlo bien. La empresa tradicional no sabe manejar la palabra placer. Bucea en sus propuestas de gestión, en sus manuales de procedimientos, en su prevención de riesgos, en su atención al cliente… pero la maldita palabra no aparece por ningún lado.

El cuarto sector cabalga poderoso por los mercados del alma. Tiene que vestirse de responsabilidad social. Lanza su artillería con balas en forma de coaching y reciclaje, de funny things y cuidada estética de consumo, de grandes valores e ingeniería financiera, de “tú eres lo que me importa” porque eres quien paga mis facturas. El cuarto sector se enmierda mientras crece; y crece porque las personas hemos construido una sociedad de riesgo en la que el prozac y el consumo son compañeros de terapia. Doctor, yo le digo qué me pasa. Usted sólo deme el papel para comprar lo que necesito.

El cuarto sector ha invadido el territorio for-benefit. Sea lo que sea, ha pensado en marketing por las buenas causas, en las grandes manifestaciones humanas de bondad a través del consumo, en las relaciones de comunidad soportadas a lomos de redes sociales privadas en Internet. La plaza pública reluce con sus anuncios de neón mientras los bancos donde asentar nuestras nalgas muestran orgullosos el patrocinio que reciben. Es por nuestro bien, es el presente y también el futuro. Es el sistema porque no hay otro. Las empresas tienen que entender que el mercado que más crece es el del alma. Un mercado complejo pero donde los márgenes son altos, un mercado compuesto de miles de océanos azules. Un mercado distinto, pero un gran mercado. Nos lo hemos ganado a pulso: demos la bienvenida al mayor de los mercados creados por la humanidad. Realízate comprando gasolina.

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La foto en Flickr es de SlapBcn.

La empresa abierta y el cuarto sector 46 comentarios

El cuarto sector ya está aquí. ¿Empresas? No, por favor; necesitan cosmética para no aparentar tanto feroz ánimo de lucro. ¿ONGs? Eso es caridad y ahí falta motivación por conquistar mercado; demasiado blando. ¿El sector público? Bueno, ha estado en galopante retirada desde hace 20 años por lo menos y parece que todavía no ha terminado de ahuecarse. Así que hace falta un nuevo paradigma: el cuarto sector. Y ni siquiera sabíamos que ya estábamos en él.

En nuestro grupo de empresa abierta lo estábamos llamando “empresa con propósito“. Tomábamos sobre todo la referencia de Richard Leider, quien publicó en 1997 su libro The power of purpose: creating meaning in your life and work. También hemos manejado reflexiones de Karl E. Weick en Sensemaking in Organizations (Foundations for Organizational Science). Ahora David Sánchez anda enredado con Creating a World Without Poverty: Social Business and the Future of Capitalism, el último libro de Muhamed Yunus. Y por otro lado, TrendTrotters está manejando desde el principio las ideas de C.K.Prahalad acerca de la base de la pirámide al igual que las de Stuart Hart en su libro Capitalism at the Crossroads. Pues bien, emerge un nuevo sector a mayor gloria de nuestra sociedad de consumo, felicidad y paradojas: ya está aquí el cuarto sector.

Si ya disponíamos de un sector privado, otro público y otro de organizaciones sin ánimo de lucro, ahora disponemos de otro nuevo mercado: es el cuarto sector. En Innobasque lo han identificado como uno de los cuatro ejes fundamentales en torno al que construir proyectos de futuro. Parece una decisión inteligente. Supone moverse con los tiempos para reconectarse con la ciudadanía. Vale, buen intento. Pero, siendo sincero, se me activan todas las alertas. Cada vez va a ser más difícil distinguir qué merece la pena y qué no. Vamos a acabar fundiendo el planeta en un aire de bondad mercantil. O al menos, éste puede ser un paso en esa dirección.

En cualquier caso me alegro de que la idea de cuarto sector vaya hacia adelante. A pesar de los claroscuros creo que se abren nuevas posibilidades. Ayer en una reunión de Consultoría Artesana en Red con Aitor Bediaga y David Sánchez le dedicamos una primera reflexión. Hoy por la tarde nos reuniremos con Asier López y Francesc Balagué para estirar algo más nuestras neuronas al hilo del nuevo impulso de TrendTrotters (ya hablaremos de esto uno de estos días).

Creo que seguiré escribiendo sobre el cuarto sector. De momento sólo he leído el resumen ejecutivo de The Emerging Fourth Sector,  una publicación de The Aspen Institute sobre el asunto y también he repasado en diagonal el informe sobre Innovación Social, Reinventado el Desarrollo Sostenible de la Fundación de la Innovación Bankinter, elaborado con la colaboración de Accenture (y que, cómo no, luce un hermoso recordatorio en cada página de all rights reserved).

De momento éste es sólo un artículo para dejar las referencias que andamos manejando. En breve escribiremos sobre nuestra visión de este emergente cuarto sector. Os dejamos con este gráfico que resume lo principal del planteamiento. Está tomado del informe sobre Innovación Social de la Fundación de la Innovación Bankinter, quienes lo han traducido del original de The Aspen Institute.

Si quieres leer más cosas de este blog relacionadas con esto que ahora parece ser el cuarto sector:

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