James M. Manyika, Roger P. Roberts, y Kara L. Sprague han publicado en The McKinsey Quarterly el artículo Eight business technology trends to watch. Lo subtitulan “Eight emerging trends are transforming many markets and businesses. Executives should learn to shape the outcome rather than just react to it.” Rápidamente se han extendido por la red los comentarios a este artículo y han sido unos cuantos blogs los que han comentado el artículo. Por cierto, necesitas registro previo para acceder a él.
El artículo presenta la típica lista de tecnologías que influyen de forma evidente en la forma en que hacen negocios las empresas. El concepto de tecnología que manejan es amplio, pero en gran parte, tiene que ver con las tecnologías de información y comunicación, aunque no sólo. Lo que subyace es un campo lleno de oportunidades para quienes sepan aprovecharlas y también, por otra parte, cierta transformación de la propia esencia del management.
Me revolotea por la cabeza el hecho de si es posible pensar en empresas competitivas que vivan ajenas a la tecnología. Y sí, las hay, voto a bríos que las hay. Aunque parezca increíble a más de una y de uno.
Yo, por si acaso, me rebelo un poco contra algunas de las cosas que leo en el artículo. Puedo estar de acuerdo con la gran mayoría, pero creo que seguimos patinando cuando encaramos los asuntos relacionados con la ¿gestión? del conocimiento tácito.
Para cada una de las tendencias que presentan indican algunas referencias bibliográficas. La lista es la típica, que de tanto repetirla va a parecer que entre quince o veinte iluminados se rige el destino del management planetario. A saber, aparecen los Benkler, Chesbrough, Surowiecki, Von Hippel, Prahalad, Tapscott, Florida, Malone, Hagel, Davenport, Weinberger & cía por citar a algunos de ellos. Lo de iluminados (-os), lo pilláis, ¿no?
Describo las ocho tendencias que citan y de paso despellejo un poco algunas de ellas. Tampoco es un análisis muy profundo, pero ya que hemos leído el artículo, compartimos aquí el típico comentario de texto. Ya pondréis nota.
1. La extensión de la cocreación, referida a la capacidad de las empresas para delegar porciones importantes del proceso de creación a agentes externos. ¿Por qué? Para eliminar el cuello de botella del excesivo control sobre ese proceso. Así que menos control sobre el proceso de innovación y sobre la propiedad intelectual. A ver si se van resquebrajar los principios sagrados…
2. El uso de los consumidores como innovadores. Sí, dice “using”, no sé, no sé. La historia de generar plataformas más amplias para interactuar con los clientes. Comentan el caso de Threadless, una empresa que diseña camisetas a partir de los diseños que les envían sus clientes o el de Ohmynews, los coreanos del periódico generado por 60.000 almas de reportero ciudadano. Al final es la vieja historia de involucrar al cliente en tu proyecto. Nada nuevo bajo el sol, aunque ahora la tecnología puede suponer un salto cuántico.
3. La entrada en el mundo del talento, donde la mejor persona para una actividad puede estar en cualquier parte del mundo y no precisamente en tu empresa, campeón. Predicen los de McKinsey un mundo donde la gente que va a su bola, los freelancers y cosas así, somos una jauría que despliega su capacidad allí donde mejor conviene. Vamos, la famosa clase creativa de la que ya habló Juan Freire allá por la primavera de 2005 (hay que ver cómo pasa el tiempo).
4. Extraer más valor de las interacciones. Aquí es donde no me gusta el discurso, sobre todo cuando entran, como decía antes, en el terreno de lo tácito. Reconocen primero la diferencia entre trabajos transformacionales (máquina frente a ti y a sacar piezas) y trabajos transaccionales (de relaciones e interacción entre personas vivimos). Y de ahí parten para darle vueltas a cómo cómo generar más valor de las interacciones que se producen en estos últimos. Y dicen los colegas:
The application of technology has reduced differences among the productivity of transformational and transactional employees, but huge inconsistencies persist in the productivity of high-value tacit ones. Improving it is more about increasing their effectiveness—for instance, by focusing them on interactions that create value and ensuring that they have the right information and context—than about efficiency. Technology tools that promote tacit interactions, such as wikis, virtual team environments, and videoconferencing, may become no less ubiquitous than computers are now.
Pues vale, pero me temo que los wikis no van a ver mucho tácito en su versión actual y no tengo tan claro que se estén aprovechando para desarrollar relaciones en las que fluya tácito (otra cosa es que se pueda trabajar esta vertiente). Y mira que yo les encuentro utilidad a los wikis por arriba, por abajo, por izquierda y por derecha. Pero de ahí a ver que fluya tácito por ahí, va un trecho. Pero, en fin, damos por bueno el intento de querer impulsar el uso de wikis. Vale, aceptado: pulpo como animal de compañía.
5. Expandir las fronteras de la automatización, con la idea de que todavía queda mucho terreno por conquistar para que las máquinas se pongan a hacer esas tareas repetitivas repetitivas repetitivas repetitivas que hacemos las personas. En parte tiene que ver con la internet de las cosas del colega Neil Gershenfeld, con RFID y cosas por el estilo. Vamos, el futuro, que ya está aquí.
6. Deslindar la producción de la distribución, buscando el uso de los recursos disponibles de forma intensiva e inteligente. Se trata de generar flexibilidad para los excesos de demanda (o para la contrario). En parte me recuerdo a aquel famoso zapatero a tus zapatos de Tom Peters en En Busca de la Excelencia, pero poniendo ahora el foco en una parte de proceso.
7. Llevar más ciencia al management, para lo cual considerar que la tecnología ya ofrece enormes posibilidades de tratamiento de la información para una mejor toma de decisiones. Los datos están ahí y hay que conseguir que se conviertan en información y que ésta llegue en la cantidad precisa, en el momento adecuado y justo al punto donde hacía falta. Ahí hay mucho negocio todavía encubierto, pero quien se maneje bien ahí, tiene mucho ganado. Además, comentan los autores el caso de los decrecientes costes de experimentación que provoca que las empresas puedan actuar no sobre la base de un diseño perfecto, sino sobre el terreno, con información derivada de investigación de campo en tiempo real.
8. Haciendo negocio de la información, más de lo mismo que el punto anterior. Las imperfecciones del mercado, en buena parte lagunas de información, son una oportunidad para generar nuevos negocios. Y lo ven hasta en el gran hermano que todo lo vigila:
Moreover, the aggregation of data through the digitization of processes and activities may create by-products, or “exhaust data,” that companies can exploit for profit. A retailer with digital cameras to prevent shoplifting, for example, could also analyze the shopping patterns and traffic flows of customers through its stores and use these insights to improve its layout or the placement of promotional displays. It might also sell the data to its vendors so that they could use real observations of consumer behavior to reshape their merchandising approaches.
Pues eso, que si quieres ahorrarte la lectura del documento (son sólo 7 páginas, tampoco es ningún tocho de Ken Follet), quizá te sirva con lo que te he contado. Si no, tú misma, que el tiempo es tuyo.
Quienes venimos del mundo de la empresa estamos bastante acostumbrados a manejarnos con visiones más o menos globales de lo que supone un modelo de negocio. (Bueno, al menos eso quiero pensar). Por eso quiero compartir aquí una simple tabla que desde mi punto de vista resume bastante bien lo que debemos analizar cuando estamos considerando qué modelo de negocio es el que se plantea cualquier iniciativa empresarial, sea inmersa en el mundo de lo 2.0 o lo sea en cualquier otro ecosistema.

La tabla está extraída de Clarifying Business Models: Origins, present and Future of the Concept un este estupendo artículo de Osterwalder, A., Pigneur, P., Tucci, C.L. escrito en 2005. Si queréis saber de qué va, su abstract dice:
This paper aims to clarifyi the concept of business models, its usages, and its roles in the Information Systems domain. A review of the literature shows a broad diversity of understandings, usages, and places in the firm. The paper identifies the terminology or ontology used to describe a business model, and compares this terminology with previous work. Then the general usages, roles and potential of the concept are outlined. Finally, the connection between the business model concept and Information Systems is described in the form of eight propositions to be analyzed in future work.
En el artículo los autores repasan una considerable cantidad de literatura existente en torno a “modelos de negocio” para acabar proponiendo el esquema de la tabla, en nueve grandes bloques. Así pues, cuando hablamos de “modelo de negocio” no deberíamos simplificar a un enfoque ingresos/gastos como muy a menudo encontramos en diversos análisis de proyectos nacidos bajo el paraguas 2.0. Hay que tener en cuenta:
- Producto: (1) proposición de valor.
- Relación con cliente: (2) segmentos preferentes, (3) canal de distribución, cómo llegamos a los clientes, (4) relación con clientes, cómo mantenemos y desarrollamos el contacto con ellos
- Gestión de la infraestructura: (5) la configuración de la cadena de valor, dónde está el valor añadido, aquello por lo que el cliente está dispuesto a pagar, (6) las competencias nucleares, qué tenemos que saber hacer bien, (7) red de partners
- Aspectos financieros: (8) estructura de costes, fijos/variables, (9) modelo de ingresos
Pues eso, que ya andaba con estas cosas y he decidido compartirlas por si a alguien le puede ayudar a analizar su negocio.
Ya lo sé. Ya me lo dijiste. Vale, para eso somos humanos, para equivocarse. Lo de rectificar lleva su tiempo. A mí sólo me ha llevado una minúscula parte de mi vida. No es fácil tirar por la borda buena parte de la balda de arriba. Pues en homenaje al difunto Fernando Fernán Gómez: ¡A la mierda!
Así que cambiamos de habitación. Mi conciencia se tranquiliza. Consultado con la almohada, me ha dado su bendición. ¿Y qué vamos a analizar con este nuevo enfoque de la tesis? Blogs. Vale, ya te lo temías. Pero, ¿qué tipo de blogs? Pues blogs de personas. Ya, tío, pero déjate de tonterías. Personas, personas, personas. Ya sabemos que andas tonto perdido últimamente. ¿Blogs de personas? Sí, giramos la tesis 90 grados a babor y la dirigimos hacia los blogs de las personas que ocupan puestos de dirección en las empresas.
Ya tenemos fumata blanca. Vamos a dedicarnos a hurgar en los blogs de directivas y directivos de la parte conocida de la galaxia. Al fin y al cabo, personas, aunque en algunos casos, hayan evolucionado hacia extrañas formas de vida. Pero de todo hay. Así que ya sabéis, jóvenes. Que me voy a dedicar a meter el dedo en el ojo de quienes escriben blogs y están en la dirección. Como personas que son, les debemos una explicación, y esa explicación se la vamos a dar. Ahora sólo hace falta que venga buen tiempo.
Ah… ¿adivináis el primer capítulo? La “introducción”. No, a ese no me refiero, listo. Digo el primero de fundamento. Pues “empresa 2.0“. Que tiemblen los cimientos de la civilización occidental. Como es fácil de adivinar, este reenfoque también tiene que ver con nuestra investigación en torno a lo que sea la empresa abierta, que diría el Ramón.
Vuelvo a delirar. Es el blog, doctor.
Muy buen artículo de Alex Barnett acerca del uso de software social (SS) en la empresa. Parte del artículo reciente de Andrew MCAfee en el que habla del “empty-quarter”, es decir, del amplio grupo de personas que no usan herramientas de SS en la empresa. Resumo algunas ideas de lo que comenta Alex Barnett y luego doy mi opinión.
El punto de partida está en la propuesta de McAfee. Sólo los newbies y los techies están por la labor de usar SS en la empresa. Los primeros son las jóvenes incorporaciones con estudios que ya usan SS antes de formar parte de la empresa. Los techies son quienes gestionan las tecnologías de información (TI) en las organizaciones. Así pues, una inmensa mayoría -quienes no somos ni newbies ni techies- configuran el “empty quarter”. En mi jerga, la cuadrilla de los torpes. McAfee sugiere algunas ideas para que dejen de serlo: bloguear y wikiar, nada del otro mundo.
Además, Barnett recoge tres ideas más para luego hacer su propuesta. La primera tiene que ver con “la lección de del.icio.us” (Joshua Porter) y que considera que sólo usarás herramientas de SS si te reportan beneficio personal directamente. Si no, difícil que las uses. En palabras de Joshua:
The one major idea behind the Del.icio.us Lesson is that personal value precedes network value. What this means is that if we are to build networks of value, then each person on the network needs to find value for themselves before they can contribute value to the network. In the case of Del.icio.us, people find value saving their personal bookmarks first and foremost. All other usage is secondary.
Una segunda cuestión que Barnett tiene en cuenta es la existencia de una ya famosa ley poco menos que universal en la creación de valor mediante SS:
1% of the user population might start a group (or a thread within a group)
10% of the user population might participate actively, and actually author content whether starting a thread or responding to a thread-in-progress
100% of the user population benefits from the activities of the above groups (lurkers)
En este sentido, matiza, no obstante y con razón, que el 10% es muy importante. La síntesis de conocimiento a partir de su creación es una labor quizá poco valorada hoy en día.
Por último, siguiendo a Dave Winer, argumenta la necesidad de generar dinámicas de “éxito conduce a éxito”, “más usuarios conducen a más usuarios”. Y aquí es cuando concreta que necesitamos un cambio cultural. Citando al tal Dave:
I do know that Dan Bricklin posed something like a law to explain the phenomenon, as best as a geek possibly can. Software that rewards you for doing something one percent of the time will get used (email, word processing, SimCity) and software that punishes you for doing it only 99 percent of the time will not get used (calendars, PIMs, categorizing stuff, social bookmarks). The genius of del.icio.us is that it falls into the former category, even though it appears at first to fall into the latter.
Sobre estas ideas, que tienen que ver al final con cómo extendemos el uso de SS en las empresas, hago mi reflexión. Hoy me he debido levantar con el pie que no debía, lo siento por los de TI.
Los responsables de TI en las empresas son uno de los lastres más importantes para extender herramientas de SS (claro que hay excepciones, faltaría más). SS es a las TI en la empresa lo que el queso en la trampa para el ratón. Seguramente atrae pero como piques en él los de TI es posible que suelten el resorte para acallar tus ansias. Los usuarios, en general, son los enemigos de las élites TI. Y como en un pasado cercano aquellos les hicieron daño por mal uso, ahora estamos en la fase de “cuanto menos mejor y ya verás cómo te vas a joder”. Esto en la práctica se traduce en la superadministración: el usuario que no toque nada… o casi nada. Y el SS es potente en tanto que se usa. Pero necesitamos uso y eso es recuperar un camino que nos ha llevado en la dirección inadecuada.
Así que, desde mi punto de vista, eso de que los de TI son “early adopters” de SS, nada de nada. Mejor le cuentas el cuento a otro.
Estoy de acuerdo con Barnett en que necesitamos un cambio cultural para usar SS en la empresa. Y eso, además, pensando que no todas las empresas son de tecnología punta. Yo estoy bastante harto de oír hablar del uso de estas tecnologías 2.0 en empresas de desarollo de software o en torno a las TI. Hay otros sectores y son mayoría frente a ese tipo de empresas. Yo quiero hablar de una empresa siderometalúrgica, o de componentes de automoción, o de bienes de equipo… Estas empresas también existen y me parece que alguien está dibujando por ahí paraísos que no existen en la vida real.
El cambio cultural para usar SS, en la mayor parte de las empresas, tiene que ver, todavía, con eliminar barreras tecnológicas. El ciudadano de a pie sigue agredido por las tecnologías y por las empresas que las representan. No hay que olvidar que estas empresas están en la picota, siendo demandadas por más y más consumidores cada día. Porque la imagen que proyectan es de la que roban a buena parte de los ciudadanos. Y en mi experiencia así ha sido también. Y da igual que sea Esukaltel, Orange, Vodafone o Telefónica. La imagen ante la sociedad es que roban, lo quieran o no. La estadística está contra ellas. Así que primero quizá deberíamos recuperar una confianza en la capa básica, la conectividad que estás empresas deberían proporcionar.
¿Qué puede hacer un equipo directivo no demasiado avanzado en competencias tecnológicas? Ellos también sufren la brecha digital. En muchas ocasiones son los torpes (al menos para los de TI). Sólo pueden confiar en un buen proveedor que le dé confianza y les acompañe en el proceso de cambio. Pero aquí todo el mundo vende que ha encontrado el santo remedio contra la estupidez de quien gestiona la empresa. Vengan ERPs y CRMs, vengan acrónimos al lugar donde habita el dinero. Vamos a explicarles a esta cuadrilla de torpes cómo resolver todos sus problemas. Idiotas, pobres ilusos; no tienen ni idea.
Y en el fondo es fácil que los de TI se queden en su pedestal. Su planeta Administración lleva tiempo siendo asaltado por usuarios alienígenas que no hacen más que joder. Y como las armas de los usuarios van cargadas con balas de fogeo, los de TI se ríen sin parar. Y lo que en tu casa te parece normal como usuario, en la empresa requiere la aprobación del director general, porque eres la excepción que puede ocasionar los peores males posibles de destrucción atómica.
Yo veo empresas que están a años luz de usar de forma natural SS. Y mira que me gustaría. Pero el camino está lleno de trampas. Por eso todavía tenemos que explicar pequeñas ventajas por el uso de pequeñas herramientas. Tenemos que sentarnos con la gerencia y hablar tranquilamente sobre cómo ayudarle a compartir conocimiento dentro de su empresa y con sus clientes y proveedores… Y, sí, al mismo tiempo, tenemos que dar juego a los newbies. Pero, cuidado, porque pueden ser una bomba de relojería. Su potencia mal usada es su tumba. Y los de TI tienen que hacerse humanos. En nuestra jerga, los “early adopters”, si presionan, pueden ver cómo el tiro sale por la culata.
Y una reflexión final: en muchas empresas lo que entrañan las herramientas de SS está en las antípodas de lo que quieren los de TI. ¿Usuarios emocionados usando a lo bestia herramientas que adquieren su valor en función de lo que hacen ellos y no lo que les entrega TI? Hasta ahí podíamos llegar.
Ya comentaba en el primer post que me he matriculado como doctorando. Claro está que me parece interesante enlazar lo académico con lo profesional y que vayan caminando juntos ambos proyectos. Sin embargo, ya le veo la dificultad.
He aprendido que una tesis doctoral es algo que tiene que ver con lo académico. Y parece que con lo “estrictamente académico”. ¿Eso qué quiere decir? Pues que debo olvidarme de toda tentación inventiva; al menos en una primera parte de recopilación de toneladas de artículos y variada documentación.
Llevo tres días enfrascado con la tesis, al margen de algunas gestiones profesionales y un poco de ejercicio físico a base de spinning y bici de monte (por cierto, ya hay proyecto para hacer el Camino de Santiago en Francia, por la via Podiensis, desde Le Puy-en-Velay, allá por el mes de julio). Y en estos tres días me asalta la ciclotimia. De repente, veo que aprendo un montón de cosas y me viene un tsunami de ideas y… de repente, veo que esto será muy largo, demasiado largo y donde la paciencia será una de las virtudes más deseadas.
Bueno, ya he aterrizado en algunos conceptos interesantes y poco a poco los voy incorporando al documento de la tesis. Llegaremos a las 50 páginas, aunque quizá haga algo de trampa, como los niños en las redacciones para llegar a esa cifra. Vale, ¿no?
Esta semana que viene volveremos al campo de juego de consultor. Tengo que terminar de preparar algunos cursos que están ya a la vuelta de la esquina. Menos mal que para mis cursos relacionados con la gestión de la información y la implantación de herramientas como las 5S en entorno digital lo de la tesis me viene de perlas… y encima me lo paso pipa.
Nos vemos.
Pues finalmente y no sé muy bien lo que saldrá de aquí, abro un blog. Puedes localizar información profesional sobre mí en Jiturbe.com, específicamente mi currículum (que, por cierto, debo actualizar porque ya veo que faltan unas cuantas cosas de los últimos tiempos). Además, puedes localizarme en mi página personal.
Mi intención es ir añadiendo posts que tengan que ver con mi labor profesional de consultoría, que inicié allá por junio de 2003, hace la friolera de casi dos años. Salí de Maier, una cooperativa industrial adscrita a Mondragón Corporación Cooperativa, para comenzar una nueva etapa. De momento sigo en la “cresta de la ola”, con ganas y embarcado en nuevos proyectos como el doctorado. Para ello colaboro con la Facultad de Empresariales de Mondragón Unibertsitatea, allá en Oñati. Con David, mi director de tesis, vamos a ver si somos capaces de aportar algo al mundo en torno a la digitalización, los espacios sociales y el compromiso que tenemos las personas con las empresas en que trabajamos. Claro está que lo va a hacer alguien que, como yo, ha abandonado el sacrosanto mundo de la empresa para andar por su cuenta y riesgo por este ciberespacio que nos ha tocado vivir.
De momento, estoy muy “enredado” tratando de asimilar lo que otros compañeros de viaje ya han recorrido. Por ejemplo, el caso de la lista de redes, un espacio para mí por descubrir aún, pero que de la mano de José Luis Molina, tiene muy buen aspecto. Acabo de terminar el libro de Howard Rheingold, Multitudes inteligentes, y creo que voy a sacar un montón de ideas (eso espero).
Por otra parte, también hace poco que he terminado el libro que ha publicado Luxio Ugarte, compañero de la Facultad de Humanidades HUHEZI de Mondragón Unibertsitatea, acerca de Irizar y su proyecto basado en las personas (¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar). Aunque con errores gordos de redacción que a veces me enturbiaban la vista, al final hay muchas ideas muy interesantes.
Seguiremos en contacto.
Julen