Inicio » Posts en la categoría 'Cooperar y participar'

Internet y los caminos de dominio público 10 comentarios

CandadoYa sabéis de mi interés por el proyecto de la TransAndalus. En buena parte, algo que me atrajo de él fue el énfasis en el uso de los caminos de dominio público. Todavía recuerdo el tramo que va desde Torrecampo a El Guijo a través del Cordel de la Mesta en la comarca de Los Pedroches. Fran empeñado en que se pasaba por allí, que para eso era una vía pecuaria tradicional, y Alberto y yo siguiéndole a duras penas. Uno de esos momentos que no olvidas en la TA.

Por otro lado, ahora parece que Internet está frente a una encrucijada porque Google y Verizon proponen colocar dos velocidades en los accesos a las vías del (supuesto) progreso. Quizá por eso, por el paralelismo evidente, a lo mejor conviene también luchar por las tierras comunales que nos definen como humanos. Este mundo que habitamos, aquí en el siglo XXI del primer mundo, me temo que está exacerbando sin mesura el ansia de la propiedad. A pesar de que se hable de la era del acceso, tal como argumenta Jeremy Rifkin, todavía hoy el mundo sigue pegado al sentido de la posesión.

En Internet poseer tiene que ver quizá con ciertos privilegios de tránsito. ¿Tienes dinero suficiente para pagar e ir por una autopista? Adelante. He aquí una antigua vía de dominio público, una vía de comunicación, que pasa a régimen privado. ¿La razón? Conseguir rentabilidad económica. No prestar un servicio público, sino ganar dinero. Lo vistan como lo vistan, el asunto es bien simple.

La modernez en que andamos instalados requiere vías potentes de comunicación. En este escenario, ¿para qué preocuparse por esos caminos tradicionales y vías pecuarias que vertebraban la comunicación de antaño? Hoy apenas merecen la mirada de unos pocos chalados. Ya, vale. Pero creo que este tipo de actividades volcadas en la recuperación del dominio público de las vías de comunicación merece tanta atención como la que tiene que ver por la neutralidad de la red. Con una repercusión mediática mucho más modesta, pero tan importante como el procomún del que tanto hablamos. Es lo mismo, el mismo concepto.

El asunto tiene su miga. Los propietarios del terreno olvidan que hay derechos de paso y colocan cancelas aquí y allá. Candados que certifican el prohibido el paso. Fuera de aquí. Busca otra opción, porque entras en terreno privado. Sí, pero hay derechos de paso. ¿No es importante respetarlos? Pues parece que no, porque la Administración no parece muy activa en estos asuntos… sino es que ella misma se acaba cargando derechos de paso tradicionales.

Es una buena causa por la que pelear: la recuperación del acceso público a los caminos que han sido bloqueados por la propiedad privada. Es lo que persiguen Caminos libres y A desalambrar, por ejemplo. Creo que no sólo es Internet todo lo que hay en el campo, ¿no? También hay vías de comunicación de a pie, sin tanta tecnología de por medio, que merecen atención. Y no olvidemos que el mantenimiento de las vías de comunicación tiene que ver, en gran parte, con el uso. Si no las usamos morirán.

———

La imagen en Flickr es de Manel.

Centros BTT, territorio balizado y producción colaborativa 5 comentarios

VTT FranceFrancia dispone de una amplísima red de centros BTT. Siempre que he andado -a pie o en bici- por el país vecino he tenido la sensación de estar en un país balizado. En cualquier pueblo te encuentras rutas de todas las formas y colores. A través de las oficinas de turismo locales encuentras información sobre recorridos balizados. Cómodo para quien llega allí.

Aquí parece que la idea de los franceses se extiende. Cataluña ha creado ya 17 centros BTT y en esta parte del Sur de Islandia hay también 3 centros BTT: Busturialdea-UrdaibaiIzki-Montaña Alavesa y Debabarrena. No estoy muy al tanto de planteamientos similares en otros territorios de la península, aunque mirando en Internet he visto que en Galicia existe el centro BTT del Valle de Esmelle en El Ferrol y en Asturias el de Valles del Oso.  Además, parece que hay actividad incipiente en otras comunidades autónomas como Madrid, la Comunidad Valenciana o Andalucía.

Comento esto porque en estos últimos tiempos he recorrido rutas de centros BTT. En el de la Seu d’Urgell (no lo enlazo porque en Windows mi Karspersky me avisa de que tiene virus) recorrí la ruta que sube a la Rabassa por Estamariu y también la que transcurre por la zona de Gavarra y permite descubrir pequeñas joyas del románico rural. Por otra parte, ayer mismo recorrí una del centro BTT de Izki-Montaña Alavesa: la ruta 6 por San Cristóbal. Lo cierto es que para quienes nos gusta dar pedales por el monte es realmente cómodo. Sobre todo si llevas GPS, el asunto es bien sencillo: echas un vistazo en las rutas y cargas las que más te interesen. Te documentas hasta donde quieras y a hacer kilómetros.

TransAndalusClaro que el “consumo” de un país balizado me genera un sentimiento ambivalente. ¿Perderse en el monte? Eso hoy no tiene gracia. Mejor acogerse a una oferta que alguien ha pensado para ti. Me muevo con la lógica contradicción interna: me vienen de fábula y al tiempo me dicen que soy mero consumidor de producto empaquetado.

En los cuatro días que estuve en Quinto Real hablé en varias ocasiones con Fernando Goñi sobre lo fácil que hoy en día es generar las rutas. Otra cosa es la pasta que hace falta para balizarlas, si fuera el caso. Claro que con GPS eso de balizar pasa a un segundo plano. El caso es que recorrer un itinerario y disponer del track para cargarlo a tu GPS es coser y cantar. De hecho, en los días que estuve en el Pirineo Catalán, usé tanto rutas “oficiales” como otras que localicé a través de Wikiloc.

En cualquier caso hoy en día producir una ruta en soporte digital no cuesta nada: la tecnología lo hace por ti. Tras recorrer el itinerario con el GPS vas a generar todo lo que hace falta: altimetría, distancia, mapa… Increíble pensar que sea así de fácil cuando hace unos años suponía -sin GPS disponible- un trabajo ingente. Por supuesto que todavía no son mayoría quienes llevan GPS en su bici o andando, pero cada vez seremos más quienes los usemos. Y esto hace que pueda combinarse una producción colaborativa realmente sencilla -Wikiloc- con la aportación “profesional” de, por ejemplo, los centros BTT. Como siempre, el caso es cómo unir ambos tipos de producción.

Supongo que seguiré “consumiendo” tanto rutas de centros oficiales como otras de usuarios para andar en bici por el monte. Mi ideal es, como quizá ya hayáis adivinado si leéis este blog, el modelo de la ruta TransAndalus, cuyo caso hemos documentado en nuestra investigación de economía abierta. Su oferta de más de 2.000 kilómetros (sin balizar) con soporte para GPS y también con rutómetro es espectacular. Además, realizada toda ella de forma colaborativa y con una muy importante participación de quienes la recorren, que es su gran diferencia respecto al producto “centro BTT”.

—————–

Nota.- Por cierto, que no quería dejar pasar la ocasión para recomendar a quienes os guste la bici de carretera, el estupendísimo blog de Koro Gabiola. Tenía en mente recordarlo con algún artículo y por qué no hacerlo ahora. A eso se le llama un blog currado y bien escrito. Zorionak, Koro!

Sobre las empresas y la propiedad intelectual 24 comentarios

Personas y organizaciones. Bien común y beneficio particular. Abrir y tapar. Conocimiento compartido y conocimiento protegido. La mayor parte de las organizaciones viven ancladas a un principio que las define: lo que sé tengo que protegerlo. Y tengo que protegerlo por encima de cualquier otro objetivo. Primero, protegerlo. Luego ya se verá.

¿Imaginas una conducta que parta del supuesto contrario? La argumentación sería la siguiente: por encima de cualquier otro objetivo, tengo que compartir lo que sé. Luego ya se verá. Es decir, por defecto trabajamos en abierto. Y puede que haya alguna que otra excepción, no lo niego. Pero son eso: excepciones.

Pues bien, asumámoslo: el estándar en la cultura de innovación más extendida en esta parte del sur de Islandia es el conocimiento protegido. Para nada es moneda de uso corriente el conocimiento compartido. ¿Hay un tránsito?, ¿se abre cada vez más contenido? Sí, de acuerdo. Pero quienes se perciben a sí mismas como empresas con poder actúan desde el paradigma que les ha dado competitividad: protejo lo que sé. Forma parte de su ADN. Quizá haga falta una mutación.

El problema no es tanto lo que hace la empresa tradicional, sino lo que hacen las organizaciones que dicen de sí mismas que son innovadoras. ¿Innovación abierta? ¿Dónde tengo que firmar para decir que me dedico a eso? Ah… sí, aquí, deme, deme, que lo firmo ahora mismo: “Por la presente, hago saber a mis grupos de interés que me dedico a la innovación abierta”. Por favor, pongámelo bien claro en la web y hágame unos folletos.

Pero en lo cotidiano hay mil prácticas que contradicen día sí y día también la declaración institucional. Tranquilidad, no debemos desilusionarnos. Es lógico, es lo que tiene que ser. Caminar hacia modelos abiertos es una carrera de fondo, de cambio cultural, de poco a poco, de pequeños logros. Nadie cambia radicalmente de un día a otro. Los milagros pertenecen a otro orden de cosas. Hay que irse a Fátima o pasar por Lourdes. Pero no es el caso.

Creo que es una cuestión de sentido práctico. De pensar que cuando abres contenidos contribuyes a que otras personas puedan usarlos. Es tu aportación a un modelo más sostenible. Cada vez que abres el grifo del sacrosanto copyright abres una oportunidad de que te encuentren otras personas con las que colaborar. Los perímetros de seguridad de las organizaciones se derrumban, lo quieran o no quienes las dirigen. Porque las personas disfrutan charlando con otras que comparten sus intereses y aficiones. Y hoy las redes sociales en Internet -usadas con más o menos consciencia- están dinamitando esas alambradas de seguridad.

Pasará el tiempo y seguiremos encontrando informes que lucen su hermoso copyright. Seguirá siendo lógico. Que lo disfruten. Que sientan orgasmos con cada nueva publicación. Que sonrían con aire de superioridad. Que gocen con sus políticas de protección.

Pero hay otros caminos. Con menos tensión. Más enfocados hacia el procomún. Por defecto, libres.

Algunos artículos relacionados con la propiedad intelectual en este blog:

Y un taller de Aprendices sobre propiedad intelectual, con su página correspondiente en la wiki, con un buen número de recursos disponibles.

————

La imagen en Flickr es de no3rdw.

Web social en la empresa, back to the roots 29 comentarios

Cada vez es más evidente. Hablar de web social en la empresa es ir a las raíces de la vinculación entre personas y organización. No puede ser la misma que antes. Si se asumen mínimos principios de web social, no pueden encajar los principios tradicionales de organización.

Las empresas que quieren disponer de una vida digital plena tienen que repensarse, así de claro. ¿Cómo si no, aceptas que las personas “salgan” de tu organización para campar a sus anchas por las redes sociales y que allí puedan generar tanta o más interacción profesional que dentro de tu empresa? ¿Cómo aceptas que sus perfiles profesionales sean públicos y no estén dentro del perímetro de seguridad de tu empresa? ¿Cómo te tragas la bilis de observar que el conocimiento que tu empresa genera se escapa día sí y día también? Dedícate a retener talento y no liberarlo y verás cómo tu empresa se llena de gente desmotivada que lo mismo no quiere marcharse.

Es evidente que surge otra lógica, que emerge “de fuera hacia dentro” y no “dentro hacia fuera”. Cuando Barry Wellman acuño el término “individualismo en red” estaba anticipando lo que sucede ahora: hemos encumbrado la cultura de idolatría a la persona. La revista Time lo bautizó en 2006 como personaje del año: You. Sí, claro, ¿pero qué supone esto para la empresa? Una vuelta radical a su sentido. Lo colectivo debe reinterpretarse desde el principio de la lección de delicious. ¿Qué beneficio obtengo yo como persona?

La economía de la experiencia se ha desbocado. Emerge poderoso el mercado del alma de la mano del cuarto sector: cifras de negocio que crecen sin parar. Productos y servicios que se dirigen a la persona y que la hacen más y más dios. En la era del acceso, la sociedad provee porque necesita consumo para seguir creciendo. La empresa ahí no puede ser como era. Los 14 principios de la administración de Henry Fayol que tuve que aprender de memoría hace 25 años cuando estudiaba cosas de gestión han quedado sepultados bajo las toneladas de información compartida en la web social.

Por supuesto que no hablamos de herramientas. Es tecnología que está dinamitando la forma en que nos organizamos. Aunque haya muchas empresas que quieran seguir siendo lo que son, si se adentran en el territorio de la web social, van a ver cómo crujen sus estructuras. No queda otra.

Eso sí, las medias tintas han existido, existen y existirán. Y que nadie descarte que vivan subcontratadas y escondidas en proyectos de cara a la galería. Porque en el país del storytelling lo que importa es que se crean el cuento.

———–

La imagen en Flickr es de delgaudm.

Crowdsourcing pagado, peligro a la vista 28 comentarios

Delicada la línea que separa la tontura de la genialidad. El arte de recurrir a las masas para sacar ideas tiene sus riesgos. Me temo que es lo que le acaba de pasar a Innobasque a través de su propuesta de concurso para disponer de una marca para la Comunidad Vasca de Innovadores. Está experimentando y eso está bien, pero quizá deban trabajarse mejor sus condiciones. De ahí ciertas posturas críticas.

En teoría el proceso es bien sencillo: tienes un reto y lo compartes para recibir aportaciones. Pero si hay pasta de por medio y es un trabajo del que podría encargarse gente profesional, te metes en arenas movedizas. No es lo mismo un reto potente, solidario o que conlleva un elevado grado de dificultad que un trabajo creativo claramente “cuantificable” como servicio estándar en el mercado.

El caso es que lanzas al ruedo una zanahoria y comienza la ¿pelea? por conseguirla. Pero es entonces cuando nos damos cuenta de que entran en juego muchos factores: ¿qué ascendencia tiene quien lanza la propuesta?, ¿cuáles son las reglas del juego?, ¿quién decide?, ¿qué se hace con las ideas que no ganan premio?, ¿se devuelve algo a quienes participan y no ganan?, ¿cómo se gestiona la transparencia del proceso? Muchas preguntas que necesitan respuestas. Si no, empieza el baile para poner a caldo la propuesta. Ha pasado, pasa y pasará.

Además, los tiempos de crisis complican el asunto. Si colocas una zanahoria cuantificada hay que tener en cuenta, como decía, cuánto costaría un servicio similar en el mercado real. Porque si no, las comparaciones van a ser odiosas. Puede entenderse lisa y llanamente como “mano de obra barata”.

Las dinámicas de contribución son muy diferentes dependiendo de que haya o no recompensa. En general las comunidades desarrollan la participación siempre que funcionen con criterios de transparencia y democracia interna. Por supuesto que hay muchos incentivos que pueden ponerse sobre la mesa. Paul Resnick, de la Universidad de Michigan, ha escrito mucho sobre ello. Mi compañero David Sánchez Bote ya tuvo la ocasión de conocer bien estos trabajos cuando estuvo allí. Using Social Psychology to Motivate Contributions to Online Communities es uno de sus artículos clásicos. Quizá convenga releer este tipo de textos de nuevo.

Plantear un concurso requiere un diseño meticuloso (en este sentido siempre me ha parecido muy interesante el trabajo de Maier en las bases de su concurso de diseño). Se necesita crear contextos favorables. Y ahí intervienen, como decíamos, muchos factores.

Si queréis algunas reflexiones más acerca de estas cosas, os recomiendo estos artículos de David: Crowdsourcing e incentivos, La genética de la inteligencia colectiva e Inteligencia colectiva y open innovation. Y, por cierto, buceando en este blog, me he dado cuenta de que ¡¡en 2006!! escribí aquello de: Crowdsourcing, ¿estamos tontos? Ha llovido desde entonces. ¿Se cobra antigüedad en la blogosfera? ;-)

Ah, también Sergio Monge ha escrito Buscan marca para la Comunidad Vasca de Innovadores. En sus comentarios veréis cierto debate en torno a la cuestión.

————

La imagen en Flickr es de sergis blog.

Empresas del procomún, practicando con el oxímoron 3 comentarios

No hagáis caso a este post, es sólo una manera de recordarme que tengo que profundizar en todo esto con lo que andan Jaron Rowan y Rubén Martínez, de Y Productions. Es un tema recurrente al que creo que hay que volver de forma obligada hoy en día cuando hablamos de empresa abierta. Nuestra investigación en curso para la EOI nos obliga a ello. Evidente, no podía ser de otra forma.

Más información en: http://www.ypsite.net/procomun/

Y todo esto, claro está, con el paraguas del Laboratorio del Procomún en MediaLab Prado.

Primera sesión, 14/01/2010

Segunda sesión, 04/03/2010

15 ideas sobre el tiempo y las musarañas 21 comentarios

En la sesión de trabajo de ayer sobre cultivo de microbios en el Festival ZEMOS98 acabamos aterrizando en la forma y fondo de la gestión de nuestras vidas. Se tradujo, en gran parte, en la gestión de nuestro tiempo, sea productivo, sea reproductivo. Tiempo. Un momento, por favor. Vale, convendría que leas también la reflexión de Rubén: Pensar en las musarañas.

Y en torno a ello surgió la idea de ofrecer alternativas en forma de menú donde elegir, porque cada cual tiene la jodida obligación de decidir qué hace con su vida, qué hace con su tiempo. Quien come elige platos. Hay opciones, pero tú compones la solución final: puedes mezclar ingredientes o puedes triturarlos. Puedes conservar la integridad original o desvanecerla en un puré de identidad líquida. En el fondo, de lo que hablamos, por tanto, es de cómo manejar el tiempo de que disponemos.

Podemos leer en la wikipedia, esa diferencia tan evidente y a veces poco comprendida entre Kairos y Chronos:

Kayros, Kairos o Kayrós (καιρός, “el momento justo”) es, en la mitología griega hijo de Chronos, en la filosofía griega y romana la experiencia del momento oportuno. Los pitagóricos le llamaban Oportunidad. Kayros es el tiempo en potencia, tiempo atemporal o eterno, mientras que el tiempo es la duración de un movimiento, una creación. En otra acepción, Kayros también es la risa oportuna que produce bien.

En la mitología griega, Chronos (en griego antiguo Χρόνος Khrónos, ‘tiempo’; en latín Chronus) era la personificación del tiempo, según se dice en las obras filosóficas presocráticas. También se le llamaba Eón o Aión (Αίών, ‘tiempo eterno’). [...]

Chronos permaneció como el dios remoto e incorpóreo del tiempo que rodeaba el universo, conduciendo la rotación de los cielos y el eterno paso del tiempo. Ocasionalmente se aparecía a Zeus con la forma de un hombre anciano de largos cabellos y barba blancos, pero la mayor parte del tiempo permanecía como una fuerza más allá del alcance y el poder de los dioses más jóvenes.

Así pues, “En la mitología griega Cronos es el Dios del tiempo real e inexorable, cuyo paso nos lleva inevitablemente a la muerte; Kairos, en cambio, es el Dios del tiempo interior de los hombres, el tiempo de los sueños y del espíritu, es el que persistentemente nos devuelve la vida” (tomado de esta entrada en gabadiario). Tenemos suerte, nos queda Chronos. Manos a la obra.

Así pues, en el revuelo de una vida que no permite desconexión se necesitan trazas para elegir la ruta que cada cual considere mejor para sus intereses. Se me ocurren 15 entrantes entre los que no necesariamente tienes que jugar a la escasez. Son caminos que puedes ir tomando y que no son excluyentes. Pueden servirte para componer tu ruta.

  1. Nunca antes viviste tanto tiempo como ahora. En 2010 la esperanza de vida ha subido: tienes más tiempo que nunca. No hay prisa. Ahora disponemos, objetivamente, de más tiempo.
  2. El tiempo es relativo. Se estira y se encoge; puede que según tu deseo o contra tus deseos.
  3. El tiempo es cíclico: suele dar nuevas oportunidades. Llega una nueva noche, un siguiente viernes, un renovado calor estival, una previsible luna creciente. Casi todo admite repetición.
  4. Si te agobias, la religión te acompaña: hay múltiples interpretaciones para conseguir el sentido que necesitas. Quizá quiera decir que el tiempo es construcción humana.
  5. El tiempo recoge y aplica la ley de Parkinson: cualquier actividad se extiende en el tiempo tanto tiempo como le asignas. Esto incluye dosis suficientes de pereza y de relegar lo que no nos gusta. El tiempo se estira.
  6. La sobreestimulación reduce la percepción de tiempo disponible: a más impacto por unidad de tiempo, menos tiempo percibido.
  7. Si vas despacio, el tiempo se relaja y fluye mejor. La lentitud añade tiempo al tiempo.
  8. El tiempo no se acaba a no ser que mueras. Iguala a todas las capas sociales.
  9. Sólo para quienes buscan hiperproductividad, el tiempo es un enemigo a batir. La lucha contra segundos y nanosegundos no tiene fin. Eliminar lo superfluo, construir líneas rectas, ir deprisa. Un signo de los tiempos que puede conducir a la enfermedad.
  10. Medir con mayor precisión el tiempo no sirve para controlarlo. El tiempo puede medirse pero no controlarse. Siempre gana.
  11. El tiempo de juego ayuda a aprender lo que no entiendes en el tiempo de trabajo.
  12. El estado de flujo altera la percepción del tiempo. No te extrañes de que disfrutar de la vida sea algo que pasa deprisa. Pudiera ser un error de serie en la fabricación de seres humanos.
  13. Las rutinas son cárceles de tiempo que juegan a desplegarlo de forma recursiva. Llegamos al sitio de donde partimos, habiendo empleado tiempo para ello.
  14. El tiempo puede fluir en planos paralelos. Puedes conseguir algunas bolas extras navegando en mundos paralelos.
  15. El tiempo de varias personas concentrado en un mismo espacio es una de las bases de la experiencia humana. Darnos tiempo mutuo parece un signo de buena voluntad. Úsalo, aunque sea sin moderación.

Algunas otras trazas sobre el tiempo y sus aledaños en este mismo blog:

Organiza la autoorganización 11 comentarios

Ayer recogí ideas. Es lo mejor de compartir tiempo y espacio: sacas tu capazo a pasear y los hongos saltan a él. Ni siquiera hay que hacer el esfuerzo de agachar a recogerlos. Sólo hay que desplegar orejas y escuchar. Escuchar, por cierto, gran palabra. Se la escuché, recursivamente hablando, a Felipe.

Acabo de leer el post de Rubén sobre la sesión de ayer: Cuando casi todo son preguntas. Creo que hay una expectativa sobrevolando nuestro encuentro: ser más de lo que somos. Claro, es humano: ser más y cambiar el mundo. Claro que la dimensión inhumana del mundo lo hace difícil. Las pequeñas dinámicas son más manejables y cercanas. Allí las cosas no es que puedan suceder, es que suceden. Small is beautiful. Gracias, Carina. Quizá es que no quiero ser más.

Pero pisamos el acelerador y no queda sino llegar a toda velocidad a la paradoja. Es una curva permanente que no da paso a ninguna recta. Es un giro continuo donde no hay horizonte más allá de seguir girando. En el imposible de los posibles, surge la necesidad de organizar la autoorganización. Tensión y logros, hay que conquistar la cima de la libertad de forma organizada, hay que darle un buena tunda al sistema a base de sistematizar nuestra autoorganización. Se van a enterar.

Pero en modo storytelling, ficción y realidad caminan de la mano. Plan B que es plan A. No hay escapatoria. Somos el sistema que se recrea en forma de twitts. Somos punta de lanza que queremos llegar por la vía rápida. Perseguimos los fantasmas de la hiperproductividad, que diría María ptqk. Estamos atrapadas en la lógica del premio y el castigo. Imposible aislarse porque recibes castigo.

Los microbios tienen que aceptar la sobreexposición. Si no dejan traza de su actividad, mueren. Sólo narrando su existencia sobreviven. Pero es una narración que mezcla ficción y realidad. En breve continúa la dosis paradójica de buscar lo que no tenemos y nunca tendremos. Porque cuando lo tengamos habrá que destruirlo.

Sesión microbiótica en ZEMOS98, uno 1 comentario

Ronda inicial de presentaciones en el trabajo microbiótico en curso aquí al lado del Guadalquivir. Festival ZEMOS98 en marcha. Recojo algunas ideas iniciales, con libre interpretación por mi parte, que para eso soy dueño del blog que lees ;-)

  • Tensión entre la hiperproductividad de este mundo que habitamos y lo que vendrá después de esta semana de ¿trabajo?
  • Las dinámicas de lo pequeño como forma de disfrutar de lo que somos y hacemos.
  • Ser generosas con nosotras mismas, como personas que podemos contribuir al impulso de dinámicas diferentes y, de paso, conocernos mejor.
  • Cómo dejar de ser empresa, cómo ser otra cosa, cómo organizarnos en lo diminuto con capacidad de seguir siéndolo y ser ¿eficientes?
  • Cómo abandonar la trinchera individual y pasar a la acción colectiva. ¿Tiene sentido?
  • Cómo desarrollar la acción subversiva política para que este lugar denominado Internet sea siendo un territorio cálido que habitar y en el que construir colectivamente.
  • El azar como elemento para impulsar las dinámicas de lo pequeño. La casualidad, el que las cosas suceden porque tienen que suceder, porque no queda más remedio que sucedan cuando se dan las circunstancias adecuadas.
  • Colaboración, colaboracionismo, anonimato, ¿relación es colaboración?: cinco días en los que se produce un libro. Curioso: http://en.flossmanuals.net/CollaborativeFutures

Seguimos infectados con un extraño virus de la imaginación, espero. Paso a modo paradójico off.

Banca, ética y cooperativismo 11 comentarios

En el último número de Empresa y Trabajo, el periódico bimensual editado por la Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (COCETA) se incluye un pequeño dossier sobre La financiación alternativa. Me ha parecido interesante y útil. Incluyen una comparativa entre cuatro entidades, que comparto aquí con un simple copia/pega. Se trata de: Coop57, Fiare, Caja Laboral y Triodos Bank.

COOP57

  • No tiene ánimo de lucro.
  • Funciona internamente como cooperativa.
  • Sólo financia economía social.
  • Tiene su dinero en la Banca Popolare italiana (banca ética) y en Caja Laboral.
  • No invierte en bolsa.
  • La banca funciona mayoritariamente por Internet.
  • No está avalado por el Banco Central.

FIARE

  • No tiene ánimo de lucro.
  • Funciona internamente como cooperativa de crédito.
  • Sólo financia economía social.
  • Tiene su dinero en la Banca Popolare Italiana (banca ética), a través de una cuenta en Caja Laboral (hasta que se oficialice en España la cooperativa Banca Ética Europea que están impulsando).
  • No invierte en bolsa.
  • La banca es mayoritariamente por Internet.
  • Está avalado por el Banco Central Italiano.

CAJA LABORAL

  • No se considera banca ética.
  • A diferencia de otras cajas, funciona internamente como cooperativa de trabajo.
  • Financia todo tipo de proyectos siempre que sean rentables.
  • Apoya especialmente proyectos del País Vasco, por un convenio con el Gobierno.
  • Impulsa empresas cooperativas dentro del Grupo Mondragón (no las financia, sino que se hace socia).
  • Invierte en bolsa.
  • La banca funciona como cualquier otra.

TRIODOS BANK

  • No es una empresa sin ánimo de lucro aunque se define como una banca “con valores”.
  • Funciona internamente con un sistema de votos que garantiza la esencia de valores de sostenibilidad de sus creadores.
  • El banco sólo financia bajo criterios de sostenibilidad.
  • El banco no invierte en bolsa, pero la empresa Triodos Bank (que está por encima del banco) tiene una unidad de negocio externa al balance del banco, Triodos Investment Management, que gestiona fondos de inversión que invierten, entre otros, en empresas que cotizan en Bolsa y que ofrecen productos y servicios sostenibles.
  • Está avalado por el Banco de España.

Y contado todo eso, por cierto, cualquiera puede colocar su dinero en banca ética. Si te interesa la revista completa en pdf, la tienes descargable desde este enlace.

Subir / Suscribirse a las nuevas entradas (RSS)