Wednesday, Jul. 17, 2019

4- Riaza – Milagros #SegoviaMTB

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05/01/2019


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4- Riaza – Milagros #SegoviaMTB

Riaza, no cabe duda, vive alrededor de su hermosa plaza porticada. Después de pasear un poco por el pueblo y de nuevo sentir cómo empezaba a refrescar, me dejé caer por uno de sus cafés para pasar un rato. No sé la proporción de población inmigrante en el pueblo, pero me coincidió un par de mesas ocupadas por magrebíes. Mundo de hombres con hombres, al menos en la vida pública, el de esta gente. Imagino que debe de ser un buen reto trabajar los temas de género, ¿no?

Haciendo balance de las tres etapas ya recorridas, no hay duda de que, como decía un amigo en un comentario en Instagram, si no se anima uno a pedalear con estas temperaturas por Castilla, bien valdría la pena salir con una cámara de fotos. La cencellada y las nieblas dejan imágenes de postal. Castilla en invierno es mucha Castilla. Las tierras, desnudas todavía del manto del cereal, ofrecen su versión más austera. Un buen regalo para la vista. Si la primavera es verde o el verano amarillo, el invierno es gris y marrón, descarnado y arisco. Ya sabíamos que era así; solo había que venir a pedalearlo.

De vuelta para cenar al centro de turismo rural donde estaba alojado, vaya cuadrilla de lugareños de edad avanzada que me he encontrado de tertulia. Ahora que lo pienso, ¿magrebíes? No, no, especímenes del lugar, educados y criados en las costumbres locales. ¿Alguien dijo mujer entre tanto hombre? A lo mejor no hay tanta distancia cultural en cuestión de género. Y menuda pelea a ver quién la tenía más larga en cuestión de fincas, habilidades hombrunas y no sé cuántas cosas más.

Como el bar del centro de turismo rural no lo habrían hasta las nueve y media he decidido comer un par de barritas y desayunar con más fundamento en Ayllón, que quedaba a 22 kilómetros y la ruta llevaba desnivel a favor. A la salida de Riaza se coge una preciosidad de pista: la Cañada Real Soriana Occidental. Queda anotada para próximas ocasiones. Entre robles, con un montón de charcos helados en el camino, este tramo es de los que marcar en el mapa. Hasta Corral de Ayllón una verdadera preciosidad. Daba igual el, otra vez, gélido amanecer.

En Ayllón pincho de tortilla en la plaza, en un bar con los típicos aborígenes metiéndose sus buenos copazos. Bueno, y un medio hombre una cerveza. Habrase visto semejante deshonra. Yo a lo mío. Fuera el termómetro marcaba seis bajo cero. Eran casi las diez de la mañana. No estaba mal.

El siguiente tramo conducía por carretera hasta Maderuelo. En un santiamén estaba ya allí. Subo hasta el coqueto pueblo, casi desierto a esas horas. Como hoy la etapa es más suave que las anteriores y va a sobrar tiempo, aprovecho para calentarme con té en el restaurante mirador de los Templarios. Muy agradable. ¿Me da la contraseña de la WiFi? No la tengo abierta. Eso es servicio y lo demás tonterías. Tomo nota para volver, pero no sé muy bien cuándo.

El Riaza se represa en el embalse de Linares del Arroyo y la ruta lo recorre por su margen derecha, primero por carretera y luego por una pista muy entretenida que termina por salir de nuevo a la carretera para bajar a la base de la presa donde dan comienzo las hoces de Riaza. Habiendo recorrido las del Duratón estas son menos espectaculares pero los roquedos albergan una colonia impresionante de buitre leonado. Se los veía sobrevolar majestuosos, con sus enormes alas que apenas se mueven aprovechando las corrientes térmicas. Los cinco kilómetros de las hoces terminan en la ermita abandonada del Casuar, pura melancolía protegida por sus únicos vecinos, los buitres.

Tocaba salvar 250 metros de desnivel hasta Valdevacas de Montejo. Hoy era etapa Verano Azul. Así que hasta lo estaba deseando. De hecho ha sido la única subida que se podía llamar como tal. Desde arriba solo quedaba dejarse caer hasta Montejo de la Vega de Serrezuela donde, por cierto está la Casa del Parque de las Hoces de Riaza, y regresar al punto de partida, Milagros. Esta vez el río Riaza se abre en una vega enorme y aparecen los viñedos. Un cartel indica que entramos en la provincia de Burgos mientras otro asoma a lo lejos: The end.

Roquedos en las hoces del Riaza

Entrada a las hoces del Riaza

Camino de la Cañada Real Soriana Occidental a la salida de Riaza

Camino de Ayllón a seis bajo cero

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Fotografías de la ruta cargadas en el álbum de Flickr.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

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