Monday, Jun. 17, 2019

Una fotografía

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06/09/2015


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Una fotografía

23º Concurso de Fotografia Sony H1, H2, H5, H7, H9 Tema: MATERNIDADE/PATERNIDADEBoca abajo. Muerto. Como otros tantos. La diferencia es la fotografía. Un iceberg donde el hielo sobre el océano es lacerante. Debajo, en cambio, se esconde la tragedia real. Atrapado por la cámara, el cuerpo sin vida resucita a la luz pública. Y saca lo peor de la hipocresía humana.

De repente alguien dice que también tiene hijos. Y otro más dice intolerable. Otro lo secunda de inmediato. Los gabinetes de prensa y los asesores se mueven rápido. Son muchos de nuestros dirigentes. Demasiado daño potencial a la imagen como para no mover ficha. Micrófono, declaraciones. Una fotografía para retratarlos como hipócritas.

Tenemos que pensar. La escena fue brutal. La teatralización posterior más si cabe. Había que construir una historia. Periódicos por vender, páginas por visitar. Quien más quien menos se pone manos a la obra. Y entre tanto la ciudadanía cae en la cuenta. ¿Quién nos representa en esa desgracia?

El formulario pregunta: ¿por política o por hambre? ¿Por qué vienes? No es lo mismo. El primer mundo quiere separar a los desgraciados. Necesita clasificar el asalto. Concertinas, vallas, muros, trenes a ninguna parte. Una fotografía para las siguientes dos semanas. Luego llega la calma. La muerte queda de nuevo sin su minuto de gloria. Nadie para retratarla. Como casi siempre. La desesperación queda oculta en un camión frigorífico o en una lancha neumática. Hasta que la fotografían.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(16) comentarios

  1. Alfonso Romay
    06/09/2015 at 23:10

    Lo peor de todo es que te sientes parte del problema, porque seguramente eres parte de él.
    Apenas movemos un dedo fuera del móvil ni dejamos de quejarnos para quedar bien con nuestra conciencia… nos comportarnos como unos borregos sin hacer nada útil. Maldita doble moral la nuestra. :-(

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