Wednesday, Jul. 17, 2019

El espíritu del rugby y la empresa

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26/11/2014


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El espíritu del rugby y la empresa

DSS U12 & U10 rugby tournamentA quienes nos gusta el rugby algo que nos atrae de él es su “espíritu”. Sí, algo tan complejo de explicar y tan sencillo de entender… si tienes la disposición adecuada. Por supuesto que en el rugby hay un buen número de normas y que estas suelen estar además en permanente revisión. Incluso tienen su propio mecanismo para desplegarlas. Primero se han probado por ejemplo en ¡una universidad sudafricana!, la de Stellenbosch, luego en ciertos torneos de mayor calado y después, si se veían adecuadas las propuestas, se han acabado convirtiendo en ley para todo el mundo.

Cuando se habla de “espíritu” se entiende que es eso que prevalece frente a la norma. Por ejemplo, frente a la individualidad que, pese a quien pese, prima en el fútbol, en el rugby el espíritu de celebración de un ensayo es rápidamente el agradecimiento mutuo entre toda la gente que compone el equipo. No veréis celebraciones circenses ni gestos mediáticos. Alegría por los puntos conseguidos y de nuevo a la brega. No hay norma que diga cómo hay que celebrarlo pero el “espíritu” de este deporte conduce a hacerlo de cierta manera y no de otra. Y el famoso tercer tiempo une a jugadores de ambos equipos, árbitros y afición a tomar algo tras el partido. Espíritu. Tomado de la wikipedia:

El rugby le debe mucho de su atractivo al hecho de ser jugado conforme la letra, pero también dentro del espíritu de las leyes. La responsabilidad de asegurar que esto ocurra no reside en un solo individuo: involucra a entrenadores, capitanes, jugadores y árbitros.
Es a través de la disciplina, el control, y el respeto mutuo que florece el espíritu del juego, y en el contexto de un juego tan exigente físicamente como el rugby, estas son las cualidades que forjan la camaradería y el sentido de juego limpio, esencial para el prolongado éxito y supervivencia del juego.
Pueden considerarse tradiciones y virtudes de vieja estirpe, pero han pasado la prueba del tiempo y en todos los niveles en que se practica el juego, siguen siendo tan importantes para el futuro del rugby como lo han sido durante su largo y distinguido pasado. Los principios del rugby son los elementos fundamentales sobre los que se basa el juego, y permiten a los participantes identificar inmediatamente el carácter del juego y lo que lo hace peculiar como deporte.

En una empresa, como organización compleja sujeta a evolución, el espíritu debería ser muy importante. ¿Pero las empresas tienen espíritu? Decimos que existe la cultura empresarial, el clima de trabajo, los valores, la misión, la visión. Todo más o menos intangible. ¿Conformaría todo eso el espíritu? Frente a la obsesión por fijar procedimientos que la calidad y la excelencia han traído consigo, el espíritu sobrevuela la acción, la impregna pero no la impone.

Probablemente trabajar el espíritu de una empresa es labor que lleva su tiempo. Tiene que ver con actitudes, con el trasfondo de lo que se hace, con las motivaciones que quedan ancladas en el interior de las personas y las guían en sus conductas cotidianas. Pero, ¿qué estoy diciendo? ¿Proyectos a largo plazo?, ¿vínculos que se hacen fuertes por comportamientos repetidos que fijan maneras de ser y de estar? ¿Acaso son así los modelos de empresa que nos muestra como exitosos la sociedad contemporánea? Perdón, no se rían de mí, era un buen intento, ¿verdad?

Sí, hoy el éxito se mide por la velocidad de haber llegado en el momento justo al lugar adecuado. Nada que tenga que ver con la historia. Es más, la historia puede jugar en tu contra porque te ralentiza. Sí, puede que hasta se hable del espíritu pero seamos sinceros: se volatiliza. Sirve acaso para explicar un éxito pero no aguanta el paso del tiempo. El espíritu hoy en la jerga empresarial es ostracismo que te acartona y te hace ineficaz. Movimiento, cambio, aceleración. No me hables del espíritu, que me duermo.

Así que vuelta a las normas. Lo que hay que hacer y lo que no. Las garantías que debes cumplir. El contrato que tienes que firmar. El espíritu es para organizaciones minoritarias que viven ancladas en la melancolía. El rugby debe ser una excepción. Una excepción que confirma la regla. Dejamos que exista como anécdota, como ejemplo de unas prácticas en desuso. El bombardeo mediático nos muestra al señor Ronaldo con sus celebraciones. O con su nuevo Rolls Royce. Envidia cochina es la que tengo. Así está el patio.

Y yo, mientras tanto, hablando de estupideces como esto del espíritu del rugby aplicado a las empresas. Algún día de estos me echan de la blogosfera. Por idiota e ingenuo.

 

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(33) comentarios

  1. Andoni Garaizar
    26/11/2014 at 15:22

    Aquí un idiota e ingenuo que practicó ese deporte durante 16 años.

    Casualmente llevo una semana hablando en el curro de rugby y valores de empresa (sin mezclarlos) y Aitzol me pasa este artículo tuyo. Causalidad.
    Me gusta como lo has escrito y te paso este que también me gustó:

    http://www.marca.com/2014/11/24/mas_deportes/rugby/1416838145.html

    Un saludo

  2. Isabel
    26/11/2014 at 17:25

    Y leyéndote me vuelvo a acordar de otra anotación sobre otro de los libros de Jorge Wagensberg (“Si la naturaleza es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?”):
    - La excepción confirma la regla… ¡siguiente!
    - La excepción es la última ocasión para aplicar una regla.

    Sé que tienes razón, eso del espíritu tiende a ir ligado a la melancolía, pero tarde o temprano las excepciones van abriendo nuevos caminos. Es como el caso de Ampe que comentabas el otro día. Yo prefiero seguirme agarrando a eso de un caso negativo no demuestra que algo sea imposible mientras que un caso positivo demuestra que sí puede ser.

    Es mi mantra personal contra esos monstruos de millones de cabezas :-)

  3. Iván
    27/11/2014 at 22:04

    Palabras como honor, honradez y trabajo en equipo creo que son un claro reflejo del rugby, al igual que el respeto al rival y al arbitro. El tercer tiempo es toda una institución deportiva. Hay mucho que aprender de las lecciones que nos deja el rugby. En las Escuelas de Agrónomos por cierto suele ser el deporte rey :)

    • Julen
      02/12/2014 at 06:20

      Es que los agrónomos siempre habéis sido gente un poco brutota jajajaja

  4. Juanjo Brizuela
    03/12/2014 at 10:05

    Me ha encantado (ya ves que ando con retraso) porque veo tanta relación entre el deporte-equipo-empresa que siempre ando dándole vueltas.
    En su día, escribí esto, relacionando basket con marcas: http://www.equiliqua.net/2014/09/08/sobre-branding-y-basket-a-que-jugamos/

    La idea, el espíritu, eso que queda. Eso que hace que nos unamos en torno a algo y que sobre ello construyamos. es todo un reto, un desafío y además algo que sale, si sale, muy bien.

    • Julen
      04/12/2014 at 06:07

      Tú es que le das a todo lo que suene a deporte y a pan :-)))))

  5. Pingback: Algunas lecciones de rugby aplicadas a las empresas | El blog personal de Mike Chapel

  6. Pingback: Más lecciones desde el rugby | Consultoría artesana en red

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