Monday, Jul. 16, 2018

Bon govern de les organitzacions obertes, ¿casilla cero del juego de la oca?

Bon govern de les organitzacions obertes, ¿casilla cero del juego de la oca?

10_52 ConfianzaSi es costumbre tomar una referencia para hablar de comunidades de práctica en el ámbito de la Administración Pública, no cabe duda de que somos muchas quienes recurrimos al caso de Compartim, la iniciativa que hace ya unos cuantos años puso en marcha el Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya. Ahora a principios de diciembre celebran la VIII Jornada Compartim “Bon govern de les organitzacions obertes i processos participatius”. Y el caso es que me han invitado a realizar la conferencia inaugural: Bon govern de les organitzacions obertes. Un placer y un honor, que diría cualquier ser humano agradecido.

Así que ando ya dándole vuelta a esa conferencia, que tendrá lugar este próximo 3 de diciembre. Hoy hablaré con Jesús Martínez para ir concretando algunas cosas más, pero las ideas principales ya las tengo bastante domesticadas. El matiz es que hablamos de lo público, algo que matiza lo de “abierto” y la forma en que llevar a cabo la gobernanza. Porque en un sistema como el actual no hay que olvidar que es la ciudadanía la que delega su poder en personas que en principio nos representan y que deben estar a nuestro servicio. Esa es la teoría.

Quienes leéis de vez en cuando este blog ya sabéis que en MIK llevamos desde hace tiempo una línea de investigación alrededor de lo que denominamos “empresa abierta”. En el fondo lo que analizamos es la forma en que trabajamos dentro de las organizaciones con el conocimiento que las personas poseen. Ese conocimiento, con la omnipresencia de las tecnologías de información, se ha explicitado hasta límites inimaginables. Ha salido de paseo y no hay forma de mantenerlo encerrado. La práctica del “sharing” por defecto y la potencia de indexación de lo digital por parte de los buscadores, ha producido una avalancha de información disponible. Y, sin embargo, como muchos teóricos afirman, genera un marco de inseguridad personal. Como dice Daniel Innerarity: “Con la sociedad del conocimiento estamos en una situación en la que ya no ocurre que unos pocos actores controlan casi todo, sino más bien que muchos controlan más bien poco”.

El buen gobierno de cualquier Administración Pública se enfrenta hoy a un escrutinio permanente. Si la Administración no se abre, la abren. Son muchas miradas y mucha la exigencia para que se transparente. El discurso del gobierno abierto tiene ya su cuerpo teórico, pero a la vez unas dudosas prácticas en tiempos de Snowden, Wikileaks y todos los casos de corrupción. Dime de qué presumes y te dire de qué careces.

Puede que más que nunca hoy la Administració deba encarar antes qué tipo de relación es la que mantiene hoy en día con quienes trabajan en ella y con la ciudadanía. Hay un suelo ético que sufre desde hace tiempo movimientos sísmicos de consideración. Las grietas empiezan a ser preocupantes y puede que haya que derribar. La confianza se resquebraja y vamos a tener que volver a la casilla cero del juego de la oca. Me explico.

Sí, a veces la imagen que me viene a la cabeza es la del juego de la oca. Velocidad de seis en seis, de oca en oca y tiro porque me toca. Pero esa velocidad afronta el riesgo de caer en el pozo. Y vuelta a empezar. El pozo ese lugar donde se pierde la confianza entre las partes y desde donde hay que volver obligatoriamente al principio del juego. Las comunidades de práctica son una oportunidad para recuperar espacios de confianza. El buen gobierno debería mirar ahí dentro y ofrecer alternativas de vínculo suficiente entre sus profesionales. Y ya de paso colocar la referencia del servicio a la ciudadanía como principio sagrado de su actividad. La forma en que se gobierna la Administración, afin de cuentas, solo es un medio para un fin.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(2) comentarios

  1. Jesus M
    26/11/2013 at 13:52

    Julen, aun sin haberlo hablado expresamente, aciertas en el diagnostico. Compartimos esa mirada de liderazgo (de proyecto compartido) para ofrecer un mejor servicio al ciudadano.Lo que hay que hacer -como medio que es la manera de gobernar-, actualizarla a los tiempos que corren (incluye tecnología).

  2. Pingback: El buen gobierno de las organizaciones abiertas | Consultoría artesana en red

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