Wednesday, Sep. 20, 2017

Rasgos de los clústeres empresariales del siglo XXI

Rasgos de los clústeres empresariales del siglo XXI

ClusterPor vías diferentes ando dando vueltas últimamente a la idea de colaboración entre (micro)empresas. Lo que tengo más cercano es nuestro reciente programa de empresa abierta y emprendizaje que realizamos con el soporte de MU Enpresagintza y EOI. En él veinte proyectos empresariales buscaban conocer mejor su modelo de negocio mientras escuchaban algunas sugerencias sobre prácticas de empresa abierta con diferentes ejemplos y propuestas.

La idea que sobrevolaba el curso era bien sencilla: coopitiendo es más fácil. A fin de cuentas aceptar que el mercado es complejo y que nos conduce al mismo tiempo hacia colaboraciones y competiciones es hoy más que evidente. Es difícil predefinir cuándo una relación entre varias partes es fundamentalmente competitiva o, por el contrario, cooperativa. Richard Sennett ya nos planteaba el análisis como un continuo y no tanto como posiciones blanco/negro.

Jon Azua responde a algunas preguntas del periódico Estrategia Empresarial en torno a la política de clústeres en esta parte del sur de Islandia. Él dispone, por supuesto, de una perspectiva privilegiada por cuanto tuvo mucho que ver con el trabajo de Michael Porter allá por principios de los 90 del siglo pasado. Entonces se llevaron a cabo los primeros esbozos de la actual clusterización de nuestra economía cercana. Como señala Azua en la entrevista:

Hace 20 años, la clusterización de la actividad económica fue el elemento natural de aproximación a la competitividad; sirvió para romper con el comportamiento de silo de los sectores clásicos, para pasar a ver la actividad de forma más abierta, con la etiqueta de global pero sin renunciar a lo local, sin aldeanismo ni proteccionismos, pero entendiendo que cada sitio tiene su contexto competitivo y su desarrollo diferente.

Dicho eso, ¿qué rasgos deberían caracterizar a estos clústeres para que acompañen a los tiempos actuales y nos proporcionen competitividad real a futuro? Hecha la pregunta, dejo aquí algunas opiniones en modo telegráfico. Si acaso en otros artículos ya las desarrollaremos.

  • Necesitan mirada amplia, global, más allá de la cadena de valor de las empresas que participen, observando cómo se engarza su propuesta con tendencias sociales y cómo co-evoluciona para conseguir una sociedad más justa. Ya no es posible una mirada sin el escrutinio de la sociedad en que se inscribe.
  • Por eso deben incorporar de alguna forma a la ciudadanía… por higiene mental y como mecanismo de autocontrol. No sirve con profundizar exclusivamente en un concepto limitado de competitividad vinculado al éxito económico. Ojo, porque la codicia rompe el saco. Hacen falta modelos de competitividad con mayor horizonte.
  • Deben ser lugares de experimentación, plataformas donde se hace posible proponer y donde la plurarquía es la forma en que se decide. La capacidad de propuesta de estos entes es fundamental pero en su seno pueden convivir iniciativas múltiples. El clúster debería ser un catalizador.
  • Conviene considerar clústeres en planos diferentes. De hecho la literatura ya admite bastantes diferentes tipos de clústeres, sean geográficos, sectoriales o que integren vertical u horizontalmente actividades económicas. Esta diversidad de organizaciones es sana porque permite comparar prácticas de gestión diferentes.
  • Hay que dar pie a iniciativas de abajo hacia arriba y no tanto como consecuencia de una predefinición de lo que es estratégicamente lógico. Está bien seguir la lógica de la razón pero luego siempre sucede que la cooperación entre las partes se mueve por sorprendentes vericuetos.
  • Parece que hay que recoger ideas de los ecosistemas que se dan en la naturaleza. Vamos, que los clústeres deberían hacer unos cursos avanzados de biomimética porque hay mucho que aprender ahí fuera sobre cómo ser competitivo en forma glocal.
  • Al tiempo que se impulsa la cooperación vía clústeres conviene no olvidar la importancia de la economía local y de una oferta distribuida. Concentrar geográficamente obliga a grandes movimientos de mercancías con sus consiguientes costes logísticos. Puede que ese modelo tengamos que cuestionarlo.
  • Por último, la persona debe tener más peso, sea lo que sea el clúster en cuestión. Puede buscarse hablando de profesionalidad o sobre la base de relativizar la empresa al dejar de ser esta un eje vertebrador de nuestras vidas. El caso es que no veo clústeres sin personas en el centro. Pero la lógica actual es la que coloca en el centro a las empresas que tienen elementos comunes. ¿Cómo rescatar a la persona para que tenga mayor poder?

 

Bueno, son solo ideas tras leer la entrevista con Jon Azua, volver atrás en el tiempo y recordar aquella época de clústeres que impregnó la economía de esta zona… y que la sigue impregnando. En empresa abierta siempre andamos a vueltas con lo que ganamos al operar con la lógica de compartir. En fin, no decimos nada diferente de lo que dice quien fue consejero del Gobierno Vasco en su momento:

Creo que hay que salir al mundo de una manera más acompañada, colaborar con tu competidor, coopetir, sin renunciar a la propia estrategia. No hemos conseguido aún ese desarrollo competitivo de País.

Pues manos a la obra, ¿no? Porque pintan tiempos duros.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(3) comentarios

  1. Juanjo Brizuela
    20/03/2013 at 07:02

    Si la política de clusteres en Euskadi en este tiempo ha sido positiva, o al menos ésa es mi sensación, creo que la lección aprendida para aplicar su filosofía en otros entornos como el que se propone la empresa abierta, es evidente.
    De los cluster me ha llamado siempre la atención la necesidad de la capacidad de relación, y en algunos de sus casos, de la construcción de una red de relaciones que permita acceder a espacios inexplorados. Creo que también este aprendizaje es importante.

    • Julen
      20/03/2013 at 07:49

      Puede ser que sea bien simple: conectar iniciativas y no dejar que cada cual se busque la vida por sí sola.

  2. Pingback: Modo de Producción P2P #5 | Infraleves

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