Wednesday, Oct. 22, 2014

MECAMBIO, una iniciativa de consumo responsable

MECAMBIO, una iniciativa de consumo responsable

Vivir en esta época hace que te pique casi todo el cuerpo por la desazón que produce ese consumo cotidiano de productos y servicios que sabes proceden de empresas poco responsables. Montados en la sociedad del primer mundo, el consumo se ha convertido en acto de cada día, que nos representa de la misma forma en que en otra época lo hacía nuestra religión.

Dime qué y cómo consumes y te diré quién eres. El consumo como seña de identidad, pero también como vehículo de transformación social. Supongo que MECAMBIO viaja de la mano de esta reflexión. Un grupo de voluntarias y voluntarios se ha puesto manos a la obra para ofrecer alternativas de consumo a través de empresas responsables. Un estupendo intento por separar el grano de la paja.

El consumo se convierte en una actividad política de primera magnitud. Al margen de la cantidad -una buena reflexión- de consumo, lo que importa es cómo y a quién compras lo que consumes. En función de esto se construye una sociedad más justa… o todo lo contrario. Con una oferta tan desquiciante como la actual, es más que evidente que siempre hay alternativas “mejores”. Claro que buscarlas y ponerlas en práctica a veces tiene un coste: el del cambio, el de detener la poderosa maquinaria de la inercia.

Habrá que hacer caso a Zygmunt Bauman cuando dice en Vida de consumo:

La tan repetida aseveración de que “éste es un país libre” significa lo siguiente: el tipo de vida que uno desea vivir, cómo decide vivirla y qué elecciones hace para lograrlo dependen de uno, y es el único culpable si todo eso no conduce a la tan añorada felicidad.

Por supuesto, Bauman argumenta que es el consumo lo que canaliza esa felicidad. Triste o no, el caso es que elegir qué, cómo, a quién y en qué cantidad consumes es un potente motor de cambio, como decíamos antes. Por eso merece la pena seguir de cerca -y practicar- propuestas como la de MECAMBIO. Hace unos días recibí un correo de Amets Aldatxeko donde me explicaban el asunto.

MECAMBIO organiza sus propuestas en dos bloques, uno para proveedores “fijos” que utilizamos de manera continua y otro para proveedores más puntuales. Entre los primeros ubican los de finanzas y seguros, energía y conectividad. Mientras, en el segundo bloque agrupan los de alimentación, cultura y conocimiento, vivienda, ropa/muebles/objetos y salud.

En MECAMBIO encontrarás proveedores de cualquier campo de actividad que promueven formas de consumo, prosumo y producción que cumplen con una serie de requisitos básicos.

Lo primero, que los proyectos participen de un ecosistema no sólo de valores o ideales sino de prácticas: no nos valen los discursos vacíos. También nos preocupa que esas prácticas tiendan a un sentido de comunidad, no sólo de clientes como una colección de individuos con tarjeta de crédito. Y no menos importante es que se basen en una gestión, producción y relaciones que sean sostenibles, justas, distributivas (no acumulativas) y participativas (no clientelares).

Pues ya lo sabes, una iniciativa a considerar: ¿no quieres cambiar de proveedor y consumir de la mano de proveedores que se lo merecen? Sigue el proyecto en twitter: @mecambioya. Ánimo :-)

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.