Saturday, Aug. 2, 2014

Emprendedores, la nueva clase trabajadora

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27/09/2012


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Emprendedores, la nueva clase trabajadora

Worker AntLlegué hace unos días, de la mano de Michel Bauwens, a un estupendo artículo publicado en Forbes por Venkatesh Rao: Entrepreneurs are the New Labor. El mensaje es simple: en gran medida quienes emprenden hoy pueden representar a lo que en su momento supuso la clase trabajadora, empleada por cuenta ajena, en etapas anteriores de nuestra sociedad occidental. ¿Quiénes son “los patronos” de estos emprendedores? Pues quienes tienen la pasta: inversores de diferente pelaje.

Como quiera que el artículo tiene su extensión y da para cierta profundidad, creo que escribiré más de un artículo en este blog. De momento dejo unas primeras reflexiones. Por cierto, que ayer mismo Juan Freire también citaba un pequeño artículo de opinión que ha publicado en la revista de nuestra universidad: aprender y emprender. Su participación en LEINN le tiene, entiendo, al pie del cañón como para tener en cuenta también su opinión.

Volviendo al artículo de Venkatesh Rao, en él realiza una comparativa con lo que sucedió a finales del siglo XIX. En aquel momento, el desarrollo social y tecnológico ofreció dos caminos para quienes trabajaban. El primero, representado por profesionales que abrazaban las posibilidades de aportar su trabajo en modelos de empresa de gran volumen. Sus conocimientos técnicos -ingeniería, materiales, mecánica- les proporcionaron en aquel momento la posibilidad de alquilarse a quienes detentaban la propiedad de las fábricas. Acordado un precio, mantenían también otro tipo de relación con sus iguales a través de asociaciones profesionales. De esta forma, por un lado entraban en la escena de las relaciones laborales empleador-empleado y, por otra, mantenían vivo su orgullo profesional.

Early engineers like Holley were mercenaries with no fixed loyalties to employers, businesses or markets, but a strong loyalty to a technical discipline and scientific methods of engineering. It wasn’t until a few decades later that they turned into standing armies, as universities began churning out engineering graduates in larger numbers.

La otra opción era la de quienes optaban por mantener la artesanía como forma de actividad laboral. En este caso aceptaban una negociación diferente con el mercado. Sin acceder a una relación estable con un empleador, mostraban una menor ambición y se conformaban con conseguir que su producción se moviera hacia el mercado en cantidad suficiente para salir adelante pero con una mayor vinculación con lo que hacían.

El modelo industrial de gran volumen, como es bien sabido, centró sus esfuerzos en la estandarización de las operaciones y en unos sistemas de entrenamiento para sus empleados que conseguían en un mínimo período de tiempo una cualificación suficiente. La división del trabajo simplificó todo. En ocho semanas, comenta el autor, podía conseguirse, a partir de un simple granjero, un buen profesional para una fábrica. Lo cual, señala, empieza a parecerse a la producción en masa de emprendedores:

I don’t want to get ahead of myself, but in case you can’t see where this is going, the analogy is to modern incubators promising to turn anybody into an entrepreneur in a weekend, week, or summer. More on that in a bit.

Por otra parte, cabe distinguir dos figuras alrededor del emprendizaje: quien asume el rol técnico, más pasional y centrado en el producto/servicio (hacker) y quien tiene la mirada puesta en el negocio, en conseguir que aquello genere beneficios (hustler). El primero juega un rol que no influye tanto en el desarrollo corporativo del negocio mientras que el segundo, nos dice el autor, ha caído hoy en las garras de quienes poseen el dinero y quieren vivir de lo que producen sus inversiones. La consecuencia: el nuevo “patrón” es el inversor, representado por muy diferentes figuras como es bien sabido. El abanico de opciones es amplio y habrá matices. Pero la relación que se establece es de tal calibre -impulsada desesperadamente por las administraciones públicas ante la falta de empleo tradicional- que asistimos al nacimiento de la nueva clase trabajadora: quienes emprenden.

Lo dicho, seguiré con algún otro artículo porque hay más argumentos para compartir.

 

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.