Friday, Apr. 25, 2014

#Emprende2012: diga 33 hombres y una mujer

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13/09/2012


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#Emprende2012: diga 33 hombres y una mujer

sor..presaYa, ya, ya. Sí, ya vengo con lo mismo de siempre. No es la primera ni la segunda ni será la última vez que vengo con el mismo cuento. Pero las cosas son como son. Yo no soy quien convoca un sarao, Emprende 2012, e invita como ponentes a no sé cuántos hombres y… a una mujer. Pudiera ser que no convocaran a ninguna, pero esta vez han tenido el detalle de convocar a ¡una! como ponente.

Tampoco me voy a poner aquí a despotricar contra la generalidad del evento porque estoy seguro de que quien organiza le dedica horas de trabajo. Estoy convencido de que hacen falta, de que se invierte cariño y buena intención en ellos. No niego que sirvan para dinamizar y estimular. Pero todo eso no oculta la realidad. Porque lo que sigue sin entrarme en la cabeza es que no suponga ningún problema de base que un evento sobre la cosa esta de emprender pivote, según programa, alrededor de la testosterona.

A los datos me remito. A partir del repaso de su web se observa esta composición de hombres/mujeres:

  • una inauguración con un lehendakari hombre… por el momento ;-)
  • un plenario con un mago hombre (ohhhh)
  • una tertulia entre siete hombres y ninguna mujer
  • una serie de charlas con trece hombres y ¡una mujer! ¡oeeehhhooeeehhh!
  • un elevator pitch con proyectos presentados por diez hombres y ninguna mujer
  • un espacio denominado “Complementándose” coordinado por un hombre

La cuenta sobre el número de mujeres presentes en los actos que acabo de listar es bien fácil de hacer: una. Sí, una. Una mujer. Hombres nos salen treinta y tres. Casualidad, sí, “diga treinta y tres”. ¿Y no pasa nada? ¿Es normal?, ¿no supone problema alguno?, ¿ni una sola reflexión que merezca la pena poner sobre la mesa? ¿Refleja sin más la idea de “emprender” que queremos para nuestra sociedad?

Quizá sea solo que estoy enfermo, que es una obsesión mía, sin más. Una obsesión: contar cuántas mujeres participan en un evento. Y no voy a ver si es 50/50, que no es la cuestión. Es el hecho de que un evento que se plantea con 33 hombres y una mujer pone en evidencia a quien dedica tanto esfuerzo para organizarlo. ¿No hay mujeres que emprenden? Porque si los modelos de éxito son solo de hombres, apañados vamos. Por una simple cuestión de diversidad y riqueza de miradas, por favor, no puede ser un 33-1. Esto es vergonzoso.

Soy consciente de que los sistemas de cuotas levantan ampollas en más de un sitio, pero es evidente que cuando no se tienen en cuenta es fácil caer en situaciones como la de esta jornada. La lectura delicada es si este modelo de emprendizaje “oficial” no hace sino recoger ciertos valores tradicionalmente masculinos: esa retahíla de tópicos referidos a la lucha, el esfuerzo, el combate, la batalla. Vamos, el típico lenguaje belicista que a veces acompaña a los negocios. ¿Eso es lo que queremos como emprendizaje?

Conste que de todo esto lo que más me mosquea es que no se levanten más voces críticas con este asunto. Nadie dice nada. ¿A nadie que está allí dentro del sarao le extraña que solo vea hombres y hombres en las ponencias? Es decir, ¿para nadie es un problema? Porque si no hay problema, no hay solución. Y de momento, no, no hay solución.

 

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.