Thursday, Oct. 23, 2014

Motivación

Escrito por:

|

24/06/2012


Categorías:

Etiquetas:

Motivación

Celulares y oscuridadRebuscas en el fondo de tu almacén para ver si encuentras algo de lo que echar mano. Sirve cualquier pequeño detalle, una ilusión que renace, un sentimiento, un recuerdo. Algo que predisponga en positivo, algo que te haga entrar en movimiento. Es un juego donde vas a tientas, sin mucha certeza pero donde la fe mueve montañas. Te hace falta. No puedes seguir así, nadie puede aguantar tanto tiempo sin este catalizador.

El caso es que sientes que no llevas control. No es algo que consigas a partir de tu voluntad. Parecería que anida en ti una niña caprichosa y maleducada que solo atiende a sus propios motivos. Tratas de mantener orden y control pero allá abajo, en el almacén de tus sentimientos, no hay quien entienda nada. Demasiados años dejando que todo se amontone sin criterio y ahora pagas las consecuencias. Quieres buscar pero es difícil encontrar.

Así que a veces se te ve tan desesperada; no me extraña. Hurgas por aquí y allá para encontrar unas pequeñas briznas con las que malvivir. Como no hay otra cosa, mientras no ocurra nada nuevo, es a lo que te aferras. Y no creas, te admiro, porque hay quien se da por vencida. Tú en cambio mantienes cierta constancia y consigues que el edificio no se desplome. Quizá deberías dejarte llevar más. A fin de cuentas, siempre supiste que ese almacén se gestiona con reglas ajenas a tus deseos.

Y de vez en cuando algo aparece que parece cambiarlo todo. Algo que solo tú llegas a sentir. No diré a comprender, pero sí a sentir. Y entonces todo renace y vuelven los argumentos para darle otra oportunidad. Suficiente para estos próximos días. ¿Qué más quieres? Hay quien vive con menos.

Share This Article

Related News

Sentir
50 años
La acera

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.