Empresa como contenedor de proyectos personales
Esta mañana me paso un rato por CEDEMI, Centro de Desarrollo Empresarial de la Margen Izquierda, donde organizan su undécimo Casual Friday Meeting en el Salón de Actos del Edificio Igner. Allí me han invitado a dar una charla. Conmigo estará Tíscar Lara. El motivo que nos une es el intraemprendizaje y como en su día colaboré con un capítulo del libro que coordinó David Bartolomé sobre el asunto para EOI, pues he aquí que me voy para Barakaldo.
El concepto que voy a manejar es el de la empresa como un posible contenedor de proyectos personales. Es decir, se trata de darle la vuelta al enfoque lógico: en vez del mercado, el producto y la estrategia, ¿por qué no la persona? Es bien simple. Si lo más importante es tu gente, ¿no podrías plantear la empresa como un lugar que facilitara el logro de sus proyectos personales? Ya, que es idea de bombero. Vale, otro día la formularé como idea radical.
El caso es que me sirve el planteamiento para ahondar en la relación que tenemos con la gente con la que trabajamos. ¿Qué sabemos de ella? ¿Debemos entrar en otro territorio, más allá de lo que su puesto de trabajo exige? ¿Pero no estamos en la sociedad del conocimiento? Pues parece que el conocimiento sigue gestionándose por las restricciones de una economía de escasez. Y no, no es lógico que sea así. Si tienes personas contigo, tienes toneladas de ideas. Otra cosa es que no las conozcas o que no se las hayas preguntado.
En la ponencia quiero usar una historia personal. Es real, de una etapa profesional anterior. Tiene que ver con esa gente a la que descubres de otra forma, en otro contexto diferente del laboral y entonces caes en la cuenta de lo poco que sabías sobre algunas de sus habilidades… y de sus pasiones. El puesto de trabajo quizá sea un contenedor muy restrictivo.
Hoy se nos llena la boca con la palabra “pasión“. ¿Cuántos proyectos empresariales son capaces de despertar la pasión de quienes trabajan en ellos? Seamos realistas. La proporción es mínima. Así que, ¿qué sucede si le damos la vuelta? Si te pregunto por tu pasión y te digo ¿querrías desarrollarla y que te echáramos un cable con ello? ¿Que sucedería entonces? Ya, una empresa no es un centro de hermanitas de la caridad dispuesto a ayudarte en todo lo que necesites. Pero si el discurso es enlazar con la pasión de la gente, ¿cómo hacemos entonces? Puede que sea irresoluble, claro.
En fin, a estas cosas le daremos vueltas. Si lees esto a tiempo y te apetece, por allí nos vemos, en el edificio Igner, con mucha historia escondida en sus ladrillos. Tiempos pasados de los que aprender.






Jabi Luengo
01/06/2012 at 06:48Hola:
Hoy me llega este libro, y ahora después de leer el post tengo más ganas de leerlo.
Mila esker!
http://www.amazon.es/El-elemento-Descubrir-pasi%C3%B3n-debolsillo/dp/8499083900/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1338529487&sr=8-1
Amalio Rey
01/06/2012 at 13:26Ahi vamos, ahí vamos, colega... tirando por los mismos senderos... es la empresa la que tiene que servirnos a nosotros, y no al revés...
Julen
03/06/2012 at 05:27Amalio, camino queda por recorrer, ¿no?
endika
05/06/2012 at 18:51Pues crea la tuya y ponla al servicio de los empleados que no han arriesgado ni media, y que han llegado después de que esté todo hecho, y que te digan: eh tu! a mi servicio.
Julen
06/06/2012 at 04:40Endika, pudiera ser que no todo el mundo tenga las aptitudes para emprender y asumir riesgos, ¿no?
Ivan Blasco
02/06/2012 at 14:33Esa idea de bombero es la que motiva a infinidad de pequeñas empresas y autónomos a montar sus empresas, pero enseguida es degollada con lo que los demás consideran realidad económica y tener los pies en el suelo.
Lo, realmente complicado es no perder esa manera de trabajar con la que mucha mente comienza
Julen
03/06/2012 at 05:28Iván, siempre digo que para mí la empresa pequeñita es la que mejor puede enganchar con esta ideas que compartimos por aquí. No me cabe duda.
Ricardo_AMASTE
02/06/2012 at 21:00¿Para que valen las empresas que no valen para 'empresas' personales?
Julen
03/06/2012 at 05:31Ricardo, para ganar dinero, para satisfacer ansias de poder, para ganar estatus, para crecer, para conquistar no sé qué grandes aspiraciones, para ser excelentes, para no sé qué de satisfacer a los clientes, para cobrar subvenciones, para facturar. Para muchas cosas. De hecho muchas de tuercen. Otras, también lo admito, no. Y por ahí andamos buscándolas o encontrándolas.
Jose Álvarez
04/06/2012 at 14:15Aupa Julen,
Un placer poder oírte y saludarte después de tanto tiempo...
La pasión de alguien también puede consistir en gestionar un proyecto. Un proyecto que concluya como una nueva línea de negocio o como una nueva empresa. A esos habrá que "reclutar" para intraemprender.
Según he podido saber, así se hace en algunas empresas. Empresas que, "casualidad", son referentes en sus sectores por su innovación y su competitividad.
Julen
04/06/2012 at 19:01El mundo es pequeño, José, seguro que nos seguimos encontrando por ahí, sea por trabajo o por pedales. Saludos desde Montanejos, aquí en Castellón, camino del Cid ;-)
Jose Álvarez
05/06/2012 at 10:33Eso espero, compañero. Si es por trabajo, bien. Y si es por pedales, el doble de bien.
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