Tuesday, May. 21, 2019

Empresa abierta, empresa del procomún

Escrito por:

|

28/05/2012


Categorías:

Etiquetas: , ,

Empresa abierta, empresa del procomún

Empresa del procomún

No me cabe ninguna duda de que los territorios de la empresa abierta son difusos. Su licuosidad hace que sea fácil encontrar otros planteamientos hermanos de los que nutrirse y a los que, espero, podamos aportar. El apellido “social” es uno de los que mejor define su esencia. Sea cual sea la manera en que se concreta este poderoso carácter social, son dos los anclajes que siempre encontramos:

  1. Va más allá del resultado económico como esencia de la medición de éxito o fracaso. Como muy bien apunta Patricia Sáez en su libro Capitalismo 2.0 (referencia en este blog), el sentido de la empresa abierta se adquiere en la medida en que busca resolver un problema que preexiste. La empresa es un medio para un fin.
  2. Se gestiona teniendo en cuenta una serie de principios alejados de las clásicas jerarquías que suelen imponer los modelos basados en división del trabajo y diferencias individuales. Hay una gobernanza que gira en torno a principios de justicia social interna. La persona cobra protagonismo pleno y se convierte en el eje de la actividad, una persona que porta una característica paradójica: el individualismo en red.

Dicho lo anterior, uno de los territorios donde confluyen ideas es la denominada “empresa del procomún” EdP. Detrás de este concepto se mueve una investigación puesta en marcha por la extinta Y Productions a la que se han ido sumando una cuadrilla de personas inquietas. En la Guía sobre Nuevos Modelos de Negocio, un primer trabajo que propone una serie de preguntas para la investigación, se puede leer:

Las Empresas del Procomún son aquellas cuya actividad y modelos organizativos generan un ecosistema de valor diferencial y cualitativo, basado en la gestión de un recurso en comunidad, según unos principios éticos, pensando los criterios monetarios en clave de sostenibilidad. Además del capital-valor económico y el patrimonio material, se tiene en cuenta el valor social, simbólico, espiritual, cognitivo, ecológico, estético, emocional, histórico, comunicativo y demás valores inmateriales difícilmente cuantificables.

La EdP gira alrededor de tres ejes: recurso, comunidad y gobernanza. David está muy al tanto de todo esto y ha escrito un buen resumen al respecto a petición de EmoTools: Empresa del Procomún, empresa innovadora. Lo recomiendo porque es un documento que resume los enfoques de la EdP y lo vincula con muchas de las materias que nosotros andamos investigando alrededor de la empresa abierta.

Reseñar que en origen, en el la investigación sobre EdP se establecieron cuatro grandes ámbitos de trabajo:

  • El concepto histórico y filosófico del procomún, coordinado por Jaron Rowan.
  • Nuevos modelos de negocio, coordinado por Sara Márquez.
  • Procomún y código abierto en la economía social, alternativa y solidaria, coordinado por Colaborabora.
  • Políticas públicas y procomún, coordinado por Rubén Martínez.

No sé muy bien la forma en que concretar la suma de esfuerzos, pero “arrieritos somos y en el camino nos encontraremos”. Quizá haya que poner más esfuerzo (me lo digo a mí mismo, sobre todo), movilizarse y compartir recursos para que la comunidad de investigación trabaje con unas normas comunes. ¿No era esto el procomún? Pues a lo mejor resulta que damos ejemplo 😉

Con el revoltijo social en que nos movemos no cabe duda de que mucha gente andamos buscando modelos alternativos con los que nuestras conciencias se lleven mejor.  Haberlos haylos, aunque si no los hubiera los inventaríamos. Pero cada vez son más las personas que hurgan en el sentido de que “otro mundo es posible”. Y ahí las opciones crecen sin parar. Así que analizarlas y documentarlas es un trabajo de campo que parece necesario. Sean empresas abiertas, sociales o del procomún, el caso es que emerge una nueva manera de hacer ¿empresa?

Bueno, pues eso, que solo quería dejar aquí constancia de que el río suena porque agua lleva.

 

Share This Article

Related News

Planes de acogida… y planes de salida de las personas en la Administración Pública
Sobre el registro obligatorio de las horas de trabajo
La ilógica de la efectividad

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(4) comentarios

  1. Saralara Marquez
    28/05/2012 at 13:04

    Julen, gracias por tu post. Tu intervención en el primer taller de empresas del procomún de Noviembre del 2010 me pareció muy interesante en cuánto a destacar la naturaleza ‘abierta’ de una Edp. De hecho, diría que el concepto de ‘abierto’ es el que marca la diferencia entre la economía que generan las Edp’s y la ‘economía alternativa y solidaria’. Mientras una empresa de la economía alternativa y solidaria parte de la existencia de una problemática o tensión buscando resolverla con el objetivo de dar con una situación de justicia social, una Edp pretende activar la gestión de un recurso patrimonial común. Por lo tanto, decir que la necesidad de activar un recurso parte de una situación de ‘injusticia’ está menos claro. Si bien puede surgir de un problema inicial (por ejemplo, en el caso de recursos naturales escasos), el motivo central está en la voluntad de apertura del recurso (por ejemplo en las publicaciones académicas con licencias creative commons). Entonces, la razón de ser una Edp quizá pueda verse en términos de sobresalir el coste de oportunidad de lo que la comunidad ‘deja de ganar’ por no poder disfrutar del recurso común. Ésta idea de abierto que enfatizabas en tu ponencia es la base.
    Por otra parte, está claro que el componente social une las Edp's y a demás modelos 'alternativos' en las prácticas de gobernanza. Tanto en las Edp’s como en sus homólogos de fin social, los incentivos para sus actores son de naturaleza simbólica, se comparten bagajes políticos, significados, códigos... es lógico que unos objetivos comunes dibujen unas normas implícitas que generan mecanismos de ostracismo en pro de mantener el statu quo de la organización. Mi duda es cómo afrontan cambios de escala éste tipo de mecanismos… En fases iniciales, el carácter experimental crea un ‘clima de nacimiento’ pero sería interesante ver qué retos afrontan Edp’s en estados más avanzados de desarrollo…

    Y…en cuánto a concretar la suma de esfuerzos…me gustaría pensar que en algún punto será inevitable.

    PD: Ganas de saber más sobre el baile de las neuronas al ritmo ‘del pogo’.
    Agur,
    Sara

    • Julen
      29/05/2012 at 05:32

      Muy interesante el matiz que incorporas, Sara. La forma en que encarar la puesta en valor del recurso "abriéndolo" a la comunidad es uno de los puntos críticos hoy en día. Porque creo que "abrir" lleva implícito el desarrollo de un determinado sistema de gobernanza que en cada caso tendrá sus particularidades. No es que cada caso sea único porque habrá algunas pautas comunes, pero no cabe duda de que no es lo mismo abrir cuando lo hacemos de forma más contenida y con la referencia de una comunidad muy cercana y de lazo fuerte, que hacerlo al mundo mundial. Por otra parte, según qué recursos pueden convenir tácticas diferentes.
      Seguimos rodando y escuchándonos para dar con nuevas ideas. Sea en forma de pogo o con algo más ligerito ;-)

  2. Pingback: Sábado común | SurSiendo Blog

  3. Pingback: Lecturas del día 28 de mayo – cambiando de tercio

¿Quieres comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies