Thursday, Oct. 2, 2014

CIC nanoGUNE, de ecosistemas y transferencia de tecnología

CIC nanoGUNE, de ecosistemas y transferencia de tecnología

OxidoAnteayer en Innobasque escuché las explicaciones de Heerad Sabeti sobre cuarto sector. Lo enfocaba desde la necesidad de generar un ecosistema alrededor de cierto ¿nuevo? tipo de organizaciones que necesitan otro tipo de agentes con quienes interactuar en este viaje compartido hacia la resolución de problemas de hondo calado social sin renunciar a los métodos tradicionalmente empresariales. Uno esa reflexión con la que hacía la semana pasada Miryam Asunción, de CIC nanoGUNE, con quien mantuve una reunión en la que hablábamos de “conectores” entre partes diversas relacionadas con la transferencia de tecnología. La misma idea, por cierto, de Tourism Revolution Ecosystem, caso que analizamos en nuestra investigación sobre economía abierta.

En el caso de CIC nanoGUNE la inquietud de Miryam es muy comprensible: el mercado está allá al final de la cadena de valor. Y la vara de medir lo que un centro tecnológico aporta es, en estos tiempos de resultados sí o sí, la cantidad y calidad de transferencia que lleva a cabo en aquel alejado reducto llamado mercado. Así que, ¿cómo generar una plataforma donde las partes se encuentren e interactúen? Esta sigue siendo una de las grandes preguntas.

Cuanta más institucionalización y “gigantismo” más desconexión humana. Cuando hay que recurrir a las conexiones de verdad, ahí que aparece la necesidad de que sean personas concretas las que se ponen manos a la obra. En el caso de CIC nanoGUNE el eje vertebrador son los materiales, su campo de investigación natural. ¿Y quienes usan los materiales? Pues que levante la mano quien no lo haga. Ya, pero ¿quién valora los materiales que tiene entre manos?

Una opción es la gente que se mueve en la artesanía. Su sensibilidad para fundirse con el material que trabajan es más que evidente. Como dice Richard Sennett en El Artesano:

La atribución de cualidades humanas a los materiales -honestidad, modestia, virtud- no tiene el objetivo de explicar; su propósito es realzar nuestra conciencia de los materiales mismos y, de esta manera, pensar en su valor.

Claro, hay que buscar una química entre las partes a partir de una puesta en valor en origen del “material”. Artistas y artesanos pueden traer de serie esta extraña conexión inicial con sus materiales de trabajo. ¿Y esta gente cómo sobrevive en un mundo mercantilizado hasta el extremo? Cada cual se busca la vida pero también es cierto que quizá ese mercado puede humanizarse y no resultar tan arisco para estos colectivos cuando personas concretas interactúan a partir de un acuerdo de mínimos inicial: este material con el que trabajamos nos apasiona. Cada cual desde su ámbito.

¿Transferencia de tecnología? Rápidamente me vienen a la cabeza dos personas, en mi pequeña red neuronal. Brilla el nodo de Pere Losantos y brilla el nodo de Amalio Rey y su equipo de Emotools. Conexiones, conexiones. ¿Cómo son mejores y más probables? Miryam quiere concretar en proyectos, quizá en uno que evidencie el resultado de que las partes hoy sin conexión puedan interactuar y llegar a realizaciones concretas satisfaciendo necesidades de mercado.

¿Cuál es el diseño adecuado de ese contexto? A lo mejor hay que focalizar porque aquí la conexión íntima con el material es condición previa. Y cada material puede tener concitar pasiones peculiares. Sí, quizá una vía sea la de seleccionar un material. Por aquí podemos empezar. Necesitamos investigación básica, aplicada, artistas, artesanos y personas que vienen de ese mercado donde se ven necesidades aún no satisfechas. Un mercado donde ahora hace frío, pero abierto siempre a nuevas oportunidades de negocio.

Esta es solo una primera reflexión. No sé hacerlo de otra forma. Le dije a Miryam que tenía que escribirlo para ir aclarando ideas. Poco a poco. Hoy solo es la primera de las reflexiones. Se agradecen comentarios. Porque la red es difusa y no sé quién hay ahí sensible ante el trabajo con determinados materiales. Para entender lo que digo os recomendaría la lectura del capítulo cuatro del libro de Sennett (pags 150-180) que estoy citando, El Artesano. Se titula “conciencia material“. Así que termino con otra cita extraía de ese capítulo:

Éste es el campo de conciencia propio del artesano; todos sus esfuerzos por lograr un trabajo de buena calidad dependen de su curiosidad por el material que tiene entre las manos.

Curiosidad, una bonita palabra.

 

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.