Saturday, Jul. 20, 2019

Ponte a leer en el taller… si te atreves

Ponte a leer en el taller… si te atreves

BooksAyer escuché en la radio a Txetxu Barandiarán hablar sobre el plan de lectura que se impulsa desde la Administración. Entre otros lugares donde se quiere intensificar los hábitos lectores está la empresa. ¿La razón? Ahí se pasa buena parte del tiempo. Así que por pura lógica parece un terreno en el que cultivar la lectura. Pero una cosa es querer y otra la triste realidad.

Pongamos por caso un taller. Piensa en algo estándar, no hay que imaginar demasiado. Pues bien, piensa en cualquier persona que está trabajando junto a una máquina o que está montando alguna pieza. ¿Leer? Bien, si lo reducimos a alguna que otra instrucción de calidad en la que se le dice paso a paso lo que tiene que hacer, entonces te doy la razón. Se lee. Pero no, no es el caso, las empresas no están pensadas para leer. Eso te lo traes de casa y lo practicas en tus ratos libres. Aquí se viene a trabajar. Si pillas a alguien junto a una máquina leyendo un libro primero te parecerá haber visto un marciano y luego, si es eventual, a la puta calle.

¿Por qué “leer” transita por caminos diferentes a “trabajar”? En las empresas industriales tiene que ver con esa cruel separación entre la “mano de obra directa” y la “mano de obra indirecta“. Es terminología que cualquiera que haya trabajo en empresa fabril utiliza. Una cosa son las mentes pensantes, las batas blancas, las oficinas, los papeles y los despachos. Y otra bien distinta el mundo del taller, de la máquina, de la taladrina, de la producción. Ahí abajo no se lee otra cosa que no sea aquello que el sistema impone.

Los sistemas son lo que son. La excelencia de los procesos, la calidad total o los sistemas de lean production no exigen ninguna lectura en el trabajo cotidiano. Si acaso hubiera algo parecido a grupos de mejora pudiera ser que haya que leer datos estadísticos para tomar decisiones. Pero leer, lo que se dice leer, tal como lo entendería cualquier ser humano, eso es algo que el sistema no es que lo favorezca sino que simplemente lo hace imposible.

Vale, hablo de un tipo concreto de empresa. Y diréis que hay muchas otras. Otras empresas donde ¿encontráis entornos favorables a la lectura? Espero escuchar casos. La velocidad moderna y la competitividad contemporánea no piden lecturas sino producciones rápidas y fiables, donde una parte de la población piensa y otra hace. En otros ambientes que no sean el laboral podrás leer, documentarte y disfrutar con la imaginación, pero en el 99% de las empresas no hace falta leer. No se han diseñado para que leas dentro de ellas.

Así que yo que tú me lo pensaba dos veces antes de abrir un libro… si trabajas en un taller. No vaya a ser que te cause más problemas que ventajas. Triste, pero las cosas como son. No hay cultura, no hay hábitos. Claro que a peor es difícil ir, también es cierto. Y mira que se puede hablar de lectura colaborativa con la artillería social media, de nuevos soportes digitales, de que “leer es crear”, de… lo que sea. Pero insisto, la realidad es tozuda.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(3) comentarios

  1. Iván
    24/04/2012 at 11:23

    Gran post Julen. La verdad que es un tema curioso el de la lectura en las organizaciones. Y es que el encontrar un caso como dices debe ser la excepción que rompe la regla. Ummm, leer, esa cosa que el sistema dice que DEBES hacer en casa, en la playa, pero NUNCA en el curro..... Pero bueno, ya saben, mañana todos a innovar ;)

  2. saioa
    24/04/2012 at 15:05

    Lo de leer en el trabajo es como lo del chiste de "si tuviera sitio para meterme los dedos me habria comido un platano", si tuviese tiempo para leer lo emplearia en hacer todo eso que no me da tiempo...
    En fin, que en el taller estará mal visto, pero solo falta ver a un funcionario leyendo en horas de trabajo para que lo echen a los leones :-)

  3. Aitor San Sebastian
    26/04/2012 at 11:04

    Lo del libro en un taller y la "mano de obra directa", está claro. Pero si eres "mano de obra indirecta", y para formarte, informarte e inspirarte, se te ocurre leer un buen blog relacionado con tu trabajo, en muchos sitios el resultado será el mismo.

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