Tuesday, Jul. 16, 2019

De vuelta al trabajo, extraña normalidad

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16/04/2012


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De vuelta al trabajo, extraña normalidad

De espaldas a los otrosEstá ahí esa lista de correos, algunos marcados con estrellas de colores. En el cuaderno -viejuno de mí que llevo la retahíla de tareas a boli- toca repasar lo que hay pendiente por hacer. La normalidad del trabajo. A las nueve tengo reunión, a mediodía un asunto para una entrevista en video sobre emprendizaje, por la tarde pasaré por la asesoría para la declaración trimestral de IVA. Las cosas vuelven a ser como eran.

Pero cada travacación trae consigo alguna pequeña herida. Nada serio, no vayáis a pensar lo que no quiero transmitir. Sin embargo, es cierto que cada alejamiento de la ¿rutina? de trabajo me devuelve luego a la arena laboral con la cabeza llena de grillos. A veces hasta cuesta retomar lo más sencillo. Volver a leer el Reader, repasar de vez en cuando la parte seria del timeline del Twitter, echar un vistazo a las lecturas pendientes. Todo hay que reencajarlo en las tropocientas horas que tienen mis días laborables.

Miro el trabajo enfrente y lo siento como algo normal, extrañamente normal. Es lo que hago desde hace más de veinte años. ¿Qué puede haber de extraño en algo tan habitual? Retuerzo un poco el pensamiento y llego a los ciclos. Tras un par de años zascandileando al terminar la carrera en busca de algo satisfactorio, llegué a unir dos ciclos de seis años. Primero en LKS y luego en Maier. Ahora el ciclo se ha desbocado, son nueve años en la consultoría artesana. ¿Es la estación de destino? Ni idea.

Me engaño autoconvenciéndome de que debo disfrutar con el viaje. En este sentido los proyectos mantienen en pie el edificio. Y el edificio tiene que ver con la empresa abierta. Estamos, por fin, con el proyecto de un primer curso de cerca de 100 horas lectivas que haremos entre septiembre y diciembre con la colaboración de Enpresagintza, la facultad de Empresariales de Mondragon Unibertsitatea, y EOI enfocado hacia la puesta en marcha de proyectos que incorporen prácticas abiertas. Tenemos a finales de junio un nuevo congreso alrededor de la línea de investigación en MIK, tras el que hicimos el año pasado en la sede de Eutokia. Y como proyecto estrella debemos seguir abriendo comunidades de práctica en el Gobierno Vasco.

Trabajo no falta. ¿Enorme suerte en un entorno maldito por la crisis? ¿Es esta la “extraña” normalidad? ¿Es que la crisis es una especie de calabobos que lo humedece todo?, ¿una niebla que traspasa la piel y se pega a los huesos? Mientras recorría pueblos por Castilla o Aragón, la crisis viajaba y se movía de un lugar a otro. Siempre aparecía. Comenzó en la legua cero con el mesón cerrado y la historia del matrimonio mayor que decidió abandonarlo a su suerte. Y nos acompañó en cada casa de turismo rural, en cada conversación con lugareños. Nada parece que ahora es lo que fue. A peor, a peor.

Por eso debe parecerme extraño que tenga tantas cosas pendientes de trabajo. La lista de tareas es larga. Voy a retomarla ahora mismo. Con la sensación irreal de que me falta tiempo para cerrar compromisos con la celeridad que quisiera. Mientras, el mundo ahí fuera parece haberse vuelto arisco y huraño. Incluso belicoso. Mucha gente anda jodida. Así que una palabra que me atrapa es solidaridad. No sé muy de qué forma, pero quienes andamos con trabajo tenemos que ser gente solidaria y cada cual debe concretarlo. Palabras sin hechos no sirven. Hay que echar un cable a esa otra gente que anda sin poder volver a esta extraña normalidad. Os dejo, tengo trabajo. Veremos en qué forma podemos ayudar.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(4) comentarios

  1. David
    16/04/2012 at 08:02

    Lo terrible de esta crisis es que se parece mucho a una guerra. Como en las guerras todos intentan que la cotidianidad se mantenga. Desaparecen conocidos de la conversación. Nadie les nombra. Incomoda. Un buen día simplemente no están. Sólo queda un hueco en los relatos, un gesto agrio en algún momento de la conversación, un lamento ritual y genérico. Son las ceremonias de la negación y el miedo. Cuando trabajas entre varias ciudades se hace evidente, escandaloso: un agujero se va comiendo los nombres de las personas. Cuando vuelves ya no están y todos hacen como si nunca hubieran estado.

  2. gemma rojo
    16/04/2012 at 10:35

    La compasión es una emoción inestable. Necesita traducirse en acciones o se marchita...
    Lo decía Susan Sontag.

    Feliz vuelta al trabajo Iturbe :)

  3. Iván
    16/04/2012 at 13:16

    Gran post Julen, buenas reflexiones. Pues bien eso de tener curro con la que está cayendo. Ahora mismo se acaba mi viaje por Chile, y esta semana visito por primera vez en mi vida la oficina del INEM o como se llame eso. Burocracia para arreglar papeles y lo de la pasta, y dar un giro quizá dentro de poco a mi vida. Por cierto, en un par de semanas voy a empezar El Camino de Santiago, me apetece mucho y llevaba tiempo con ganas de hacerlo pero sin tiempo. Por cierto, es curioso, al viajar uno se encuentra con mucha gente haciendo breaks y gap years, cada vez hay más gente que supera los 40 en ello. Me he hecho una amiga jubilada, una alemana de unos 70 toda una trotamundos, hay gente para todo. He conocido a Cristian de TejeRedes, parece que el mundo es un pañuelo. Un abrazo, nos leemos ;)

  4. Mikel Ihidoi (@himikel)
    16/04/2012 at 14:43

    aupa Julen!! ongi etorri después de tu aventura-experiencial ciclo-viajera espero que con las pilas recargadas ;)

    A mi me ha pasado tb sólo desconectando unos días..., y es que luego hay que resintonizar, por un lado el lado emocional y por otro el lado racional que tras unos días de desconexión ha abandonado la cómoda certeza a la que nos empuja la inercia de la rutina y se replantea si el camino es el correcto..., el que queremos vivenciar en nuestra andadura. Personalmente hace ya unos años que inicié la búsqueda de mi propio camino (emprendedor autónomo), y hace un año que dicha energía derivó en una metamorfosis (activista ético), ese alma no podría encontrar un cuerpo que utilizara una sangre contaminada..., la economía actual adolecía de ética humana y ecológica en las que se basan mis valores más empáticos, buscaba nuevas formas abiertas de organización (proyecto OpenKoop), pero esta nacería gravemente enferma si se basase sobre una moneda lucrativa sin valores y no en unas nuevas relaciones humanas y ecológicas, en definitiva la economía debería de ser un medio (herramienta) a nuestro servicio, para maximizar nuestro bien común, permitiendo un bien propio sólo si a su vez aporta al procomún (como en el software libre ;), y creo que esta búsqueda sólo se puede lograr desde la práctica, desaprendiendo de los hábitos capitalistas en los que hemos crecido cómodamente (recuperar las relaciones humanas/ecologistas frente a las capitalistas), evitando nuestros privilegios respecto a otras comunidades desfavorecidas (comercio cercano y ético frente a compra/explotación/subcontratación/financiación de personas/recursos por dinero/deuda) y co-creando una nueva economía basada en relaciones éticas (humanas/ecológicas) recuperando la confianza mediante una cooperación empática, un proceso de aprendizaje colectivo recuperando la autogestión de las diversas personas y comunidades, reconectando personas que participan en redes de diferentes ecosistemas ;) ¡ya lo he soltado! ;p

    En esta camino, quiero compartir con vosotrxs una de las propuestas que más estamos siguiendo desde el movimiento ético-político de transformación social "M15M Bidasoa" es el de la "Economía del bien común" de Christian Felber, os dejo una entrevista-presentación en el programa Singulars seguida de su última entrevista de donde a modo de ejemplo he extraído este mensaje: "tenemos que construir un modelo democrático que supere los partidos políticos, que compiten y fraccionan la sociedad, por unos inclusivos que cooperen para buscar soluciones". ah!! pero nuestro cmabió no llegará de fuera, teenmos que empezar a practicar esos cambios integrales, nosotrxs ya hemos empezado: huertas colectivas ecológicas de autoconsumo, contribucción en software libre, intercambio de bienes y servicios a través de monedas justas como el tiempo, etc., como bien decía Julen, hay mil maneras de contribuir y si tenemos voluntad cada unx podremos encontrar nuestrxs caminos ;) ah!! por si alguien se pierde en esta búsqueda, os recomiendo la publicación en torno a la autogestión que hemos co-creado recientemente: Rebelaos/Jaiki hadi en bilingüe castellano/euskara en nuestra wiki y en diferentes idiomas para descargar en la web Rebelaos.net :)
    abrazos, besarkadak!!

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