information of medicines

Monday, Dec. 22, 2014

Domesticación urbana y domesticación empresarial

Domesticación urbana y domesticación empresarial

Sociedades movedizasHe comenzado a leer Sociedades movedizas, un libro de Manuel Delgado, profesor de antropología social en a Universidad de Barcelona y miembro del grupo de investigación Etnografía de los Espacios Públicos del Institut Català d’Antropologia. Voy buscando paralelismos entre el diseño de la predecibilidad de la ciudad frente a la inagotable secuencia de vida inteligente que supone la urbe, siguiendo la distinción que el autor nos propone al principio, de la mano de Henri Lefebvre, con lo que acontece en las empresas.

Me permito dejar aquí un largo párrafo que habla de la domesticación urbanística de la vida pública. Todo el rato traslado la reflexión a lo que muchas veces observo dentro de las organizaciones: esa especie de obsesión por una “excelencia” que a medida que se alcanza deshumaniza la empresa por tratar de hacerla absolutamente predecible.

El proceso de domesticación urbanística de los escenarios de la vida pública encuentra un complemento estratégico en la generalización de discursos políticos que, para intentar exorcizar las manifestaciones de lo inorgánico y los exudados visibles de la desigualdad social, hacen el elogio de los valores del civismo, una ideología que concibe la vida social como terreno de y para el consenso, en que ciudadanos libres e iguales acuerdan convivir amablemente cumpliendo un conjunto de preceptos abstractos de buena conducta. El decorado perfecto para ese limbo tenía que ser un espacio público no menos ideal, en que una clase media universal se dedicara al ejercicio de las virtudes de la buena urbanidad. Es desde tal perspectiva como se entiende que las principales funciones que debe ver cumplidas ese imaginario espacio público neutral y neutralizado se imiten a: 1) asegurar la buena fluidez de lo que por él circule; 2) servir como soporte para las proclamaciones de la memoria oficial -monumentos, actos, nombres…-, y 3) ser objeto de todo tipo de monitorizaciones que hagan de sus usuarios figurantes de las puestas en escena autolaudatorias del orden político, al tiempo que los convierten en consumidores de ese mismo espacio que usan. Para  tales fines, se hace todo lo posible y con todos los medios disponibles -incluyendo el policial, por supuesto- con objeto de mantener el espacio público en buenas condiciones para una red de encuentros y desplazamientos ordenados y previsibles, así como por asegurar unos máximos niveles de claridad semántica que eviten a toda costa tanto la ambigüedad de su significado como la tendencia a embrollarse que nunca deja de experimentar. En ese espacio modélico no se prevé la posibilidad de que haga acto de presencia el conflicto, puesto que se contempla en él la realización de la utopía de una superación absoluta de las diferencias de clase y las contradicciones sociales por la vía de la aceptación común de un “saber comportarse” que iguala.

¿No pasa algo parecido en gran parte de nuestras empresas?

Share This Article

Related News

El Mediterráneo en bici de montaña por el GR92
La ciudad
55 modelos de negocio: Business Model Navigator

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.