Thursday, Jul. 18, 2019

Si quieres compartir conocimiento necesitas un blog

sharing the birdseed multiracial editionHay que tener cuidado porque el orden de los factores altera el resultado. No necesitas un blog para compartir conocimiento sino que, si quieres compartir conocimiento, entonces necesitas un blog. Esto es fácil decirlo cuando llevas más de seis años haciéndolo, pero después de muchas idas y venidas y antes de que veáis la nueva cara de este blog en breve, me permito un reflexión sencilla: lo primero sigue siendo querer compartir lo que haces y sabes. Tomada esta decisión, sigo pensando que un blog es la herramienta.

Antes de empezar con la carrera armamentística de los facebook, twitter y linkedin, me parece más sencillo asentar cuatro principios básicos. Y de veras que empezar por el principio es importante. Cuando vas a compartir, es evidente que no solo de lo digital vive el hombre, pero además de cultivar encuentros sociales cara a cara, te va a hacer falta Internet. Sí o sí. No hay elección.

Un blog te va a proponer hoy en día una reflexión inicial muy simple. Vas a tener que meter conocimiento en dos sacos: uno de contenido más estático y otro de contenido más dinámico. Pero como vamos a primar la parte fluida del conocimiento frente a la de su almacenaje (sin olvidar esta, por supuesto), tenemos que pensar en categorías que describan el contenido y que faciliten la navegación por él. Conviene que ubiquemos cada “producción” en algún lugar de donde se pueda rescatar de manera lógica. Y por detrás tendremos el poder descriptivo de las etiquetas, del que emergerá otra visión de tus contenidos, complementaria a la que proporcionan las categorías.

Cada contenido que producimos puede conducir a una conversación. Primero entre nuestros círculos cercanos. “Abrir esa conversación” es una sencilla manera de hacer evidente que queremos compartir conocimiento. Muchos artículos crecen en valor por los argumentos que se manejan en los comentarios. Conviene entrar en este juego.

En la parte más estática podemos describir las coordenadas que ayudan a quien nos visita a saber de qué esta fiesta. Y no hay que inventar nada excepcional: quiénes somos y de qué va el contenido que estamos compartiendo y por qué lo hacemos. Esta parte estática ayuda a describir las características principales de este territorio que ocupamos en el ciberespacio.

Dicho lo anterior, ¿renegamos del uso de otras herramientas, sean las redes sociales en Internet o nuestra participación en otros asuntos que dejan huella digital? Para nada. Porque el blog puede servir de plaza donde convergen las diferentes arterias de la ciudad del conocimiento en que te ubicas. Siempre vamos a poder “pegar” esas otras participaciones para que luzcan en nuestro sitio web al que vamos a seguir llamando blog. Las barras laterales sirven para “fijar” la atención sobre ciertos elementos que consideramos de interés para quienes nos visitan.

Desde mi punto de vista es muy importante también “marcar” contenido externo que nos es útil. Eso es, sobre todo, delicious. Así que el tinglado que montamos en Internet acaba siendo la suma de nuestra producción y la que recomendamos de fuentes externas. Contenido propio y contenido ajeno.

¿Por qué comento todo lo anterior hoy precisamente? Porque tengo luego una reunión con una comunidad de práctica que puede encontrar en un blog su lugar natural para compartir conocimiento. Primero dentro de la propia comunidad, pero también con quienes comparte proyectos en curso. Sus grupos de interés pueden disponerse en círculos concéntricos alrededor de una temática que da coherencia a todo el conjunto. Allí en el centro hay un blog. Humilde, sencillo, fácil de manejar.

Claro que primero sigue siendo lo primero: querer compartir conocimiento. Si aquí entran dudas y si ante la duda no compartes, entonces a lo mejor no deberías abrir un blog.

Algunas otras reflexiones sobre cómo usar blogs:

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(15) comentarios

  1. Iván
    12/12/2011 at 10:23

    Gran post Julen, Sigo creyendo que el blog es la mejor plataforma digital para reflejar esas reflexiones y conocimiento tanto personales / profesionales

    • Julen
      14/12/2011 at 13:06

      Pues sí, yo creo que es lo más fácil y sencillo... siempre que la actitud sea la adecuada. O sea, que por defecto quieras compartir.

  2. IZAZKUN
    12/12/2011 at 14:05

    Conexión! llevo un tiempito dándole vueltas a la idea y hoy me encuentro con tu reflexión. Por pasos, sí, quiero compartir conocimiento, o proyectos, o ideas ... también se que la herramienta es el blog pero no quiero morir en el intento y que la "herramienta" me complique la vida. Entro en aprendices y casi me da un patatús de todo lo que no sé... algún caminito más personalizado? Gracias Julen, siempre inspirando!

  3. Guillermo
    12/12/2011 at 22:50

    ¡Cuánta razón tienes, Julen! Yo también sigo pensando que el blog es el elemento central de la reflexión y la mejor base para crear una red eficaz en la que se pueda compartir conocimiento.

    • Julen
      14/12/2011 at 13:09

      Pues ya somos unos cuantos los que lo creemos, ;-)

  4. Juanjo Brizuela
    13/12/2011 at 07:40

    Y mira que a mucha gente se le olvida eso de que ha de ser primero contar eso que tienes dentro y que quieres compartir, bien para recabar opinión, esperar comentarios, aportar diferentes puntos de vista… vía blog y no al revés.

    Pregunta:
    ¿Dónde radica pues el éxito o el fracaso de un blog?
    ¿O debemos olvidarnos de estos términos cuando hablamos de un blog?

    • Bianka Hajdu
      13/12/2011 at 22:40

      Puede ser buena idea pensar sobre los criterios para medir la utilidad o el éxito de un blog. Se me ocurre que querer compartir conocimiento es, ante todo, querer aprender y generar nuevo conocimiento entre todos que están en la conversación. Compartir es el hábito que nos permite convertirnos en experto, en maestro en un dominio se saber. En este sentido, el blog sería tanto más un éxito cuanto más aprendes tú y los demás que están, con él. ¿Qué te parece?

      • Julen
        14/12/2011 at 13:14

        Bianka, qué gusto verte por aquí. Gracias por darte una vuelta.
        Desde luego que la parte de "conversación" es la que de la gusto a esto de bloguear. También es verdad que a veces la conversación queda en un plano más interno. Has leído pero no has comentado... lo cual no quiere decir que no te lleves una conversación interior a partir de una fórmula tan distribuida y atomizada como es la de la blogosfera.

    • Julen
      14/12/2011 at 13:12

      Juanjo, lo de "éxito" o "fracaso" de un blog supongo que tiene que ver con la expectativa inicial. Habría que preguntar a quien lo abrió. De todas formas, soy de los que pienso que no todo el mundo vale para escribir un blog. ¿Te gusta escribir? Pues tienes una ventaja. ¿Que no? Pues va a ser más complicado.

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