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¿Algo no es ya una oportunidad de negocio?

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28/11/2011


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Objetivo / Lens“Oportunidad de negocio”. Sinónimo de los tiempos modernos. El valor de algo cabalga a lo lomos de que pueda o no ser una oportunidad de negocio. Y como las mentes más brillantes lo escrutan todo, nada parece ya susceptible de ocultarse y no representar potencialmente una oportunidad de negocio. El envejecimiento lo es. La pobreza en el mundo lo es. Tu propio tiempo en casa lo es. Nuestras pasiones lo son: aprende del escritorio de Windows. Todo es oportunidad de negocio. Solo hay que ser inteligente y usar las lentes adecuadas.

Quedó atrás la conquista social. Hoy la reconquista recupera territorios para la economía. Lo social se hace competitivo porque surgen oportunidades de negocio. Y así se crea riqueza. No con grandes fábricas que echan humo para decirle al mundo que están vivitas y coleantes. Hoy nada de humos; hoy son servicios que generan actividad económica porque han sabido reinterpretar el profundo sentido social de “valor añadido”.

Las generaciones desorientadas de hoy que acceden a un mercado de trabajo que sus progenitores hemos reventado no tienen duda: hay que emprender. Diversión y negocio, pasarlo bien y ganar dinero, ¿por qué renunciar a uno de esos dos caramelos? La conquista de los aburridos mercados adultos se realiza con nuevos valores. Eso sí, con un débil nexo de unión: todos a una en busca de la felicidad. Sea con libro de autoayuda a 25 euros la pieza o con un nuevo negocio que busca el dinero de manera ética.

El mundo va a ser para los espabilados que saben detectar las oportunidades de negocio. A nada que tengan éxito recibirán el premio al empresario joven del año. Concursos y premios, incentivos y recompensas para alimentar a la bestia. El chico vale, el chico tiene éxito. Con decisión, empeño y arrojo, se come el mundo. Un modelo, una referencia, ese joven que todas las madres quieren tener como hijo, del que presumir allá donde puedan.

Quizá esas madres necesiten articular un modelo de negocio alrededor de la educación que han dado a sus hijos. ¿No es eso una oportunidad? Podrían enseñar a otras madres fracasadas cómo potenciar niños emprendedores. Mezclamos progreso y retroceso. El progreso de un negocio en ciernes que sea objeto de análisis y referente para economías familiares. El retroceso de hacerlo con madres y no con padres, contando con hombrecitos como materia prima y no con mujercitas. Pero esto último no cuenta si hay resultados.

Las oportunidades de negocio están en cualquier sitio. Es más la actitud que el hecho objetivo. Es más tu intención e inteligencia competitiva que el hecho en sí. Son más las formas. El fondo se transforma, se recrea, se reinventa. Los océanos azules están ahí enfrente, a cientos. Solo tienes que echarle imaginación y transformar un simple servicio social en una fuente de riqueza. Dinero para ti y para los tuyos. Para la sociedad que te rodea, con ciertos grupos de interés a la cabeza. Ten éxito, emprende. Joder, ¿no lo entiendes?, ¿tan torpe eres?

Depende de ti. Tú eres tus éxitos y tus fracasos. ¿Qué esperabas? ¿Una gran empresa que te dibuje una carrera profesional longeva? Ese modelo murió. Lo mató mi generación y lo enterramos hace unos pocos años. Ahora el mundo es tuyo. Puedes hacer con él lo que quieras. Pero todo el mundo te recomendará que emprendas. Espera a oír a los nuevos inquilinos del poder. Oirás la palabra mágica cada día repetida por la megafonía moderna: vamos a proteger al emprendedor. A la mierda la clase pasiva. Putos parásitos.

Yo que tú ya estaba viendo la oportunidad de negocio. ¿No te das cuenta? Mira a tu alrededor. El mundo está lleno de posibilidades. Tienes que creértelas. ¿No lo ves claro? Dirígete cien metros recto y toma la primera a la derecha. Tu GPS te conducirá hasta la librería más cercana donde podrás comenzar por un manual básico de autoayuda. Los gurús del momento te lo explicarán mejor que yo, que no soy sino un jodido cascarrabias. Eso sí, mira a ver si está en edición de bolsillo y así te ahorras unos cuantos euros.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(3) comentarios

  1. Iván
    28/11/2011 at 09:38

    Tremendo post Julen. Gracias por compartir esas reflexiones, bien por el cascarrabias :)

    • Julen
      28/11/2011 at 15:05

      No sé si no empiezo a ser demasiado recurrente. En fin, creo que escribo para obligarme a encontrar matices. Bueno, cada uno con nuestras neuras ;-)

  2. Jesus
    28/11/2011 at 15:42

    ...Pues yo más que recurrente te veo muy agudo. Y esto no tiene que ver con las pasadas elecciones, ¿ no ?

    Saludos

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