Jornada sobre Empresa y Economía Abierta, 18 de febrero de 2011, en Eutokia
Descárgate nuestro Informe sobre Economía Abierta con 20 casos analizados a nivel estatal dentro del programa de investigación de sectores de nueva economía 20+20 de la EOI. Haz click en la imagen para bajarte el pdf (4,8Mb).
Delicious recibió críticas en su día cuando fue adquirida por sus nuevos dueños. Abrieron el nuevo chiringuito y pareció que a quienes éramos usuarios intensivos de su sistema de etiquetación social se nos caía el mundo encima. Hubo quien recomendó paciencia y, transcurrido cierto tiempo, casi todo vuelve a ser posible. No todo, pero sí las funcionalidades principales y algunas otras nuevas, como las stacks. De todas formas, mientras continúe ese enlace a “exportar”, me siguen transmitiendo confianza.
Un tema para mí fundamental es cómo el nuevo delicious iba a tratar las fuentes RSS. Genial la página en la que han mantenido la explicación de cómo trabajar con ellas. Lo que había venido siendo siempre una de las principales virtudes de delicious sigue presente. Cierto que “no tan presente” como antes, pero ahí están todas las fuentes para que puedas reutilizarlas, suscribirte a ellas o lo que creas más conveniente.
No sé ya desde cuando utilizo wikispaces. Y a día de hoy no sé si habría “estar” en Internet si no pudiera utilizarlo. Me sirve para dar soporte a proyectos con clientes, para albergar los desvaríos de Aprendices, para hacer los proyectos con mis alumnos en clase, también como una especie de ¿Intranet? donde quienes compartimos lo que sea Consultoría Artesana en Red vamos escribiendo nuestras cosas… En realidad pocos contenidos veo que no pudieran estar albergados dentro de una wiki de wikispaces.
Con el tiempo hasta me parece que he desarrollado cierta relación personal con el equipo que está allá en San Francisco. He cruzado correos con ellos en más de una ocasión y siempre ha sido gente que se ha portado de maravilla para echarnos un cable con lo que hiciera falta. Aunque siempre andamos refunfuñando por cierto carácter espartano de su interfaz o por una barra de edición que deberían mejorar, el caso es que abrir una wiki en wikispaces es simple y rápido. Uno-dos-tres y wiki creada.
Quedó atrás la conquista social. Hoy la reconquista recupera territorios para la economía. Lo social se hace competitivo porque surgen oportunidades de negocio. Y así se crea riqueza. No con grandes fábricas que echan humo para decirle al mundo que están vivitas y coleantes. Hoy nada de humos; hoy son servicios que generan actividad económica porque han sabido reinterpretar el profundo sentido social de “valor añadido”.
Las generaciones desorientadas de hoy que acceden a un mercado de trabajo que sus progenitores hemos reventado no tienen duda: hay que emprender. Diversión y negocio, pasarlo bien y ganar dinero, ¿por qué renunciar a uno de esos dos caramelos? La conquista de los aburridos mercados adultos se realiza con nuevos valores. Eso sí, con un débil nexo de unión: todos a una en busca de la felicidad. Sea con libro de autoayuda a 25 euros la pieza o con un nuevo negocio que busca el dinero de manera ética.
Escrito el 27 de noviembre, 2011 por Julen en Escapatoria
La mañana permanece inmóvil. El aire se vuelve pesado, denso, agazapado hasta que tus ligeros movimientos lo penetran. Entonces sientes que hace frío. Sientes cómo las mejillas se ponen tensas mientras enfrente el sol todavía no ejerce. Otro paso, otra andanada de sensaciones. Es la época, es lo que toca. Un frío silente.
Arriba el cielo transita hacia el azul. Sale de su oscuridad aletargada para jugar con los rojos y llegar hasta el azul. Es pronto, no hay prisa, el día está por delante. Los pies se desplazan precavidos sin apenas hacer ruido. No es mañana de estridencias, tan solo de sensaciones. La imaginación se relaja mientras el frío comienza a hacer su trabajo.
El camino es corto. Hasta la panadería apenas son cincuenta metros. Calles desiertas que no han despertado del todo. El ambiente se recrea en el silencio, protegido por esos muros de antaño. Piedra sobre piedra para esconderse del frío. No se escucha la vida; tardará un buen rato mientras se despereza y estira. Bosteza, se retuerce y todavía vuelve a dar otra cabezada. Es pronto. Siempre es pronto.
Huele a frío. Es blanco y sereno. Huele a tranquilidad, a lugar donde no pasa nada. Es un olor profundo, que se pega a la piel, a la ropa y te acompañará todo el día. Por la acera, sin tú saberlo, se ha quedado prendado de tus mejillas. Juega a lagrimear con tus ojos mientras tratas de reducir el paso. Da igual. Ya está contigo. Se enreda, da vueltas en torno a ti y piensa que hoy también habéis hecho las paces. Huele a paz y hace frío.
Está en los planes, por supuesto. Solo hay que buscar el hueco en la agenda y esperar que los volcanes no aprieten. A la distancia de un avión y un barco desde esta parte del sur de Islandia. Luego son pedales por senderos, pistas y carreteras olvidadas. Tiempo al tiempo.
¿Te acuerdas de ese estupendo tutorial que hiciste sobre deliciuos? ¿Recuerdas ese manual estupendo para trabajar en Facebook si eres una organización? Pues bien, no sirven ya. Se han quedado obsoletos. El tutorial lleva inscrita en su portada la fecha de su muerte. Y no digo que no sean necesarios, ni mucho menos. Pero, ¿cómo hacer un tutorial de algo que nunca se queda quieto y que vivirá aquejado de por vida de la enfermedad de la beta permanente?
Hay que repensar los tutoriales y encararlos más como una serie de pasos lógicos que calen bien en nuestra rutinas. Y hoy se hacen de esta forma pero que mañana puede que se realicen de otra manera. Lo que importa es descubrir la “lógica” de esa aplicación que vas a utilizar. Interesa fijarse menos en los cómos e insistir más en comprender los qués y las funcionalidades que aportan. Hay que ir a por el fondo y dejar a un lado la forma. Y, claro, esto choca con la impaciencia de los tiempos modernos, donde todo es para ayer.
La constante introducción de cambios en las versiones implica rediseño continuo de los tutoriales. No puede ser igual un tutorial destinado a un producto que se mantiene constante que otro que sabe que ese producto vive en cambio permanente.. Ahora bien, ¿merece la pena continuar con esa tendencia por seguir modificando la aplicación? Como la nube lo aguanta todo, allá vamos, cambio como estado permanente.
Me explico. Trabajo colaborativo, dos palabras que juntas parecen viajar de forma natural. Trabajar entre varias personas, cooperar. Nada nuevo bajo el sol. Lógico en un mundo en el que es complicado valorar la tarea individual si no se interactúa con semejantes para que el resultado de la actividad conjunta sea mayor que la suma de las partes. Hasta aquí la teoría. Pero luego hay que ponerse manos a la obra. Y surge la pregunta: ¿qué software utilizas? Vamos a echar un somero vistazo y sacáis conclusiones.
Primera cuestión: ¿dónde busco este tipo de software? Tranquilidad, tenemos la wikipedia. Ya, pero, ¿qué entrada de la wikipedia es la más adecuada? Lo que estamos buscando es software para que las personas puedan juntarse en grupos a trabajar y desarrollen lazos dentro de esos equipos pero también con el conjunto que emerge de toda interacción. Vamos, que lo queremos encontrar es software para dar soporte a una red, más o menos distribuida.
Y tras ese primer asunto de saber qué queremos, recibimos una estruendosa bienvenida a la ceremonia de la confusión. Allá vamos. Pudiera ser que te conviniera buscar una entrada denominada software colaborativo. Sí, podría ser lógico que este fuera nuestro centro de la diana. En esa entrada de la wikipedia en castellano, obtienes este listado de herramientas. ¡¡¡Por suerte para ti solo son 22!!!
Luego, a las 12:30 tengo reunión con un cliente. La pelea -amistosa, claro está- viene de lejos: tenemos que ser capaces de acompañarles para que “trabajen en Internet”. Vale que en su caso pasa por el hecho de que dispongan de un sitio web de referencia, pero el objetivo último no es, por supuesto, esa web sino un cambio de hábitos. Y no, no es fácil. Con este equipo y con otros muchos con los que nos encontramos.
En el fondo creo que sentirse cómoda en Internet tiene que ver con gestionar la sobreexposición en la que estamos viviendo. Por supuesto que si aprendiste a trabajar con la ofimática de toda la vida, el salto es más complicado. Si has arraigado conductas que solidifican rutinas de trabajo con el Office de turno, entonces el problema es que hay que desaprender. Irse a Internet no debiera ser tan traumático pero la realidad es bien distinta.
¿Qué nuevos hábitos habría que incorporar? Hago una pequeña lista: Leer más »
Josi Sierra comparte en Conocity un video que realizó a Mauro Chiarel en un encuentro de Creanova en Bilbao en octubre pasado. Muy interesante por lógico lo que dice este hombre: explorar los valores que ya traen de casa los chicos y chicas de nuestros centros de formación al tiempo que impulsar espacios donde se genere una intensa relación entre el centro y la sociedad que le rodea (en este caso hablando de empresas y cómo formentar el emprendizaje, por ejemplo).
No cabe duda de que hay que ser hábil para reutilizar lo que ya está pasando. Desde hace mucho tiempo hablo de aplicar las técnicas de judo en la educación. Hay que aprovechar la fuerza del “rival” (¿el alumno?) para encauzarla en ¿nuestro? beneficio. Bueno, seguramente que no estamos ante un “combate”, ¿no? Aunque quizá tu fuerza mayor provenga en última instancia de lo que ya hace quien tienes enfrente, siempre que sepas canalizarla.
Aunque desde fuera os pueda parecer que aquello que dije de que este blog entraba en acción mutante se ha parado, nada más lejos de la realidad. Con Naiara seguimos trabajando en el rediseño de este blog para que se transforme “en otra cosa”. El problema soy yo, que actúo como cuello de botella, ante la autoexigencia de recategorizar el contenido para ayudar a quienes lo visitáis a navegar mejor entre lo que os pudiera interesar.
El gran problema -fácil de adivinar- es la cantidad de material que tengo enfrente. Además, a esos más de dos mil artículos se le añade el hecho de que me cuesta mucho separarlo en cajas estancas. Pero aunque para evitar ese problema tenemos las etiquetas, también es cierto que parece lógico mostrarlo en cajones diferentes, ¿no? En esto ando, suave suave.
Escrito el 20 de noviembre, 2011 por Julen en Escapatoria
Después de todo el fragor, queda el desecho. Inútil y olvidado, hay que eliminarlo. Por la alcantarilla, con disimulo, por donde nadie pueda darse cuenta. Por allí se van los desechos, eso que ya nadie quiere. Lo que algún día alguien quiso y que hoy es parte de tus vergüenzas. Así que con disimulo, sin que se note, lo empujas por el precipicio del olvido.
En realidad parece que no hay alternativa. Atender a cada objeto y cada idea supone crear un mundo de excesos. Fijar objetivos es desechar otros. El desagüe debe ser amplio para que por él corra todo aquello a lo que te vas a negar. Claro que las ideas son más tercas y a veces no hay manera. No siempre es tan fácil deshacerse de los demonios.
Así que hay que construir un hermoso vertedero. Las brigadas de operarios se encargan cada noche de arrinconar lo inservible. Lo van aplastando. Capa a capa queda cada vez mejor prensado. Parte de ti desciende a los infiernos y queda enterrado bajo toneladas de desechos amigos. Sometidos a semejante presión, las ideas y los objetos se quedan sin aire y acaban por compartir destino. Adiós.
Pero hay quien se rebela contra esa lógica. Hurga, sondea, ajena a cualquier desaliento, sigue en la brecha. Llena de magulladuras, con arañazos en los brazos, continúa la búsqueda. Allá abajo hay tesoros. Entre los desechos las joyas esconden su brillo. No conviene llamar la atención en el vertedero emocional. Discreción.
Escrito el 19 de noviembre, 2011 por Julen en Empresa abierta
¿Pueden derivarse ventajas de una gestión débil de la marca? Vamos a tratar de explicarnos. Este el segundo artículo de una serie que tendrá otro tercer capítulo. En el primero terminamos dibujando el gráfico que también reproducimos aquí. Hoy voy a explicar algunos asuntos relacionados con la parte izquierda de ese gráfico, esa que representa una gestión débil de la marca.
Entiendo por una gestión débil aquella que no despliega intencionalmente el poder comunicativo. Ojo, no digo que no comunique, pero no es lo mismo hacerlo a través de publicidad (mejor o peor elaborada) que a través de contenidos cuyo foco principal no es la marca. Y es que, como ya comentábamos en el primer artículo, una excesiva carga publicitaria, en buen número de casos, genera rechazo. La repetición del mensaje publicitario acaba por molestar.
Ayer en una jornada de trabajo en Gobierno Vasco alrededor del proyecto de comunidades de práctica y equipos de innovación en el marco del Plan de Innovación Pública, en un momento de la sesión alguien manifestó su preocupación por el excesivo peso que a veces concedemos a las “estructuras formales” para cambiar la realidad. El contexto es el que es: administración pública. Lo digo antes que cualquier otra cosa para tenerlo en cuenta como condicionante.
El ejemplo que nos puso fue muy interesante: si ves a tu alrededor muchos niños tristes a lo mejor hay que montar una ONG de payasos voluntarios. No es mala idea. Él hacía alusión al poder de la acción vehemente, comprometida y solidaria. Esa acción puede cambiar la realidad. Si muchos payasos con ganas de serlo se ponen manos a la obra seguro que sus narices de colores y sus trajes chillones provocan risas. El fin importa y la convicción personal desata pasiones.
Pero en este juego el reto es sumar iniciativas. Y es bien cierto que en ciertas organizaciones, sobre todo en las más voluminosas, muchas personas han perdido fe. Sus convicciones personales quedan mediatizadas por ristras de equipos directivos, de planes estratégicos y de jerarquías. Que como es evidente, haberlas haylas. De ahí que haya quien insista en eso de que, o aquí están los que mandan, o esto no para delante. Vamos, que sin los jefes, no hay cambio real. Y sin darles la razón absoluta, cuando el río suena, agua lleva.
Sin más, reproduzco el mensaje. Tú decides si esto merece la pena. Como tantas otras cosas. Yo solo hago de correo transmisor. Haz click para no despistojarte e ir al sitio de wikipedia donde puedes hacer la donación si es lo que has decidido.
Tengo la sensación de que vamos cuesta abajo y sin freno en una loca carrera para conseguir que a la gente no le cueste hacer lo que tenga que hacer. Sea lo que sea. Por supuesto, que esta es la típica afirmación de un señor mayor: resulta que ahora los jóvenes ya no se esfuerzan, esto no es lo que era, se han perdido los valores bla bla bla bla. Pues sí, a lo mejor ya hemos llegado -en parte- ahí. Discurso rancio y de toda la vida. Acepto improperios.