Thursday, Jul. 18, 2019

Cuarto sector, dilemas y paradojas

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17/03/2011


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There is and there is notEl martes tuve ocasión de charlar un buen rato con Alfonso Carlos Morales, Cerillas en la oscuridad. El motivo: una entrevista en el marco de la investigación sobre cuarto sector en la Comunidad Autónoma Vasca que como MIK estamos llevando a cabo para Innobasque,  junto a la UPV y la Universidad de Deusto. Digo que fue un placer porque me dejó las neuronas revueltas y con unas cuantas mariposas dando vueltas por allá arriba en el cerebro.

Después de leer las notas que Alfonso Carlos me pasó y de repasar algunos de mis apuntes, acabo llegando a un punto sin retorno: dilemas y paradojas como compañeros de viaje. Buscamos la cuadratura del círculo… y ¡resulta que lo que antes era imposible ahora parece que se empeña en hacerse evidente, sí o sí! Las conexiones improbables son aquellas que ya no existen.

El cuarto sector parece cada vez más un imposible lleno de posibilidades. Y cada una de ellas no parece ajena a determinada agenda política, en el sentido más amplio de este término. Manuel Castells es una buena referencia para tomar conciencia de ese tipo de intenciones. En su último libro le dedica un par de capítulos:  “Redes de mente y poder” y “Programando las redes de comunicación: política mediática, política del escándalo y crisis de la democracia”). Allí nos recuerda que:

El contenido y la forma de los proyectos políticos se deciden cada vez más con la ayuda de think tanks que reúnen a expertos, teóricos, estrategas políticos y especialistas mediáticos en el diseño y la práctica de la política. […] La formación de think tanks y políticos responsables del análisis de las tendencias, de comprender los mecanismos cognitivos de la gente y aplicar los resultados de sus estudios para diseñar tácticas eficientes a fin de ganar elecciones, mantenerse en el cargo y solventar con éxito grandes batallas políticas.

La conversación con Alfonso Carlos se subía todo el tiempo un peldaño en busca de cuestiones epistemológicas y ontológicas. ¿De qué estamos hablando? ¿De mariposas que, al querer capturarlas para comprender su comportamiento, dejan de volar e impiden cualquier análisis válido? Detrás de la explicación lógica está la intervención humana, (casi) nunca exenta de interés. Dime qué quieres encontrar y te diré qué y cómo debes mirar.

Nuestro planteamiento de empresa y economía abierta plantea una primera lente de aproximación: la paradoja (ver capítulo uno de nuestro libro). Tenemos enfrente dilemas irresolubles con la razón. ¿Debemos dejarnos llevar por la sinrazón? Claro, hoy es más bonito decir por lo “emocional” y, puestos a plantear el dilema, mejor aún, por la “inteligencia emocional”. Las emociones deben ser filtradas por un uso intencional. Deben ser “usadas con razón” y no “sentidas”. Si sientes pero no lo haces con inteligencia, estás acabada. ¿Triste?

En fin, que sólo quería dejar constancia de la estupenda conversación que me ofreció Alfonso Carlos. Espero que sigamos encontrándonos por estos caminos, donde hasta la TransAndalus tiene hueco en un ejercicio de curiosa casualidad. Y si no, que hablé el bibliotecario. Ellos ya me entienden 😉

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(8) comentarios

  1. José Arahal
    17/03/2011 at 12:55

    No hace mucho, me llegó una metáfora que creo que podría ser muy útil para discernir esa diatriba entre razón y emoción. Nuestro pensamiento (o nuestro cerebro, según se quiera mirar) sería como un elefante llevado por un jinete. El jinete es nuestra razón, el elefante nuestras emociones. Obviamente, es el jinete el que decide el camino, el que conduce al elefante. Pero el verdadero motor, quien puede resistir un camino de kilómetros y kilómetros es el elefante. Sin embargo, nada podrá hacer el jinete, si el elefante no obedece sus ordenes, y esto suele ser, en la mayoría de los casos, cuando el jinete ha descuidado las necesidades del elefante. Como diría Luis Huete, tenemos que alimentar bien nuestras emociones, y no con fast food, pues ellas son las que nos permitiran movernos. Pero el camino lo tiene que marcar la razón.

  2. Pablo Cueva
    18/03/2011 at 09:59

    Paradojas, dilemas y emociones...¡¡¡qué interesante!!!!

    Un par de apuntes sobre tu post, Julen. Las paradojas, personalmente, las tomo como señales de alto valor informativo y, desde ese punto de vista, muy útiles. La paradoja manifiesta un problema de concordancia y/o coherencia que, a veces, solo es aparente. La paradoja nace de una serie de presupuestos que pueden no ser correctos o a conflictos entre lógicas que interactúan en una misma situación.

    Desde el punto de vista emocional un ejemplo que me gusta poner es el de aquellas situaciones en las que lloramos y reimos a la vez (http://entrenando-emociones.blogspot.com/2011/03/paradojas-emocionales.html). Solemos entender que cuando reimos estamos felices y que cuando estamos tristes lloramos y que ambos estados son incompatibles. Pero la paradoja señalada nos indica que eso no es exactamente así, al menos no siempre. Desde otro prisma social es sorprendente que los ejercitos hagan labores humanitarias, o que empresas hagan acción social. Solo que tal vez en vez de ser paradoja sea sencillamente manipulación. Vivimos en una sociedad en la que se juega con la información, con nuestros hábitos, etc. En la medida que somos conscientes de ello nos asalta la perplejidad por la eficacia de un tipo de intervención humana orientada por intereses normalmente económicos.

    Con respecto al diálogo entre razón y emoción no dudo que la respuesta optima es la de la colaboración. No me gusta la imagen de la razón conduciendo a la emoción. Hay muchas ocasiones que los papeles es conveniente que se cambien y que la emoción guie a la razón. O rizando el rizo que tanto razon y emoción guien y caminen consensuando destinos y paradas necesarias. La realidad es compleja y requiere de respuestas complejas basadas en la simplicidad, ¿no es esto paradójico?

    Lamento no poder desarrollar más. Espero haber aportado algo al debate.

    Un saludo

    • Julen
      21/03/2011 at 06:29

      @Pablo, muy interesante tu reflexión
      "es sorprendente que los ejercitos hagan labores humanitarias, o que empresas hagan acción social. Solo que tal vez en vez de ser paradoja sea sencillamente manipulación. Vivimos en una sociedad en la que se juega con la información, con nuestros hábitos, etc."
      Ahí es donde yo me paro y me cuestiono las cosas. De veras, muy interesante lo que comentas.

  3. Ricardo_AMASTE
    22/03/2011 at 10:57

    Quizá sea una paradoja o un tema instrumental y/o coyuntural (como tantos otros). No se si se llama Cuarto Sector (como a todo, llega alguien, le pone nombre y parece que es entonces cuando empieza a existir). Creo que todo esto, más que con determinados intereses y agendas políticas (y de otro tipo), tiene que ver con la capacidad de agenciamiento entre agentes diversos. En nuestro trabajo desde AMASTÉ siempre hemos tratado de que sea así. Hemos invertido (¿perdido? -creo que no-) mucho esfuerzo-tiempo-recursos en esa labor, porque creemos que así debe ser, que la interacción entre agentes de distinta naturaleza es fundamental. Para mi, los tiempos inciertos que vivimos son una oportunidad para que estas relaciones se pongan en valor, desde el centro o las periferias del sistema. Eso si, debemos tener cuidado de no tratar de normativizar todo, crear canales para que fluya. Como todo, el Cuarto Sector, emergerá si se deja que emerja (poniendo los medios para ello, sin que los medios sean el fin).

    • Julen
      30/03/2011 at 04:58

      @Ricardo, a lo mejor es como tú dices y lo que importan son las conexiones con diferentes (eso quisiera al menos, aunque luego casi siempre nos conectamos sobre la base de parecidos) partes. No tanto que haya "organizaciones" de cuarto sector sino "actividades" de cuarto sector que agrupan nodos diferentes. La etiqueta, que sea la que el mercado quiera. Pero eso sí, siempre con mirada atenta a que no seamos instrumento para lo mismo.

  4. Ricardo_AMASTE
    30/03/2011 at 10:44

    Trato de tener la mirada atenta, pero a la hora de la verdad, si tengo que arriesgarme, me dejo llevar por la ingenuidad que me queda.
    Y si, nos movemos en ambientes mucho menos diversos de lo que nos gustaría-decimos. Ese es un buen reto a corto plazo. Actividades VS Organizaciones, también OK... Intentar resistirse a ser una organización, ser más flujo que estructura. bewatermyfriend

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