Thursday, Sep. 21, 2017

Antropólogos y no ingenieros para interpretar

AzarAyer en la jornada sobre Open Innovation en Miramón lo pasé genial. Si en Santiago de Compostela estuve tres días con investigadoras/es del campo de la arqueología, la antropología y otras disciplinas que ayudan a entender el patrimonio cultural, en Donosti ¡¡volvimos a hablar de antropología!! Así que no me cabe duda de que aquel artículo que escribió Manuel Castells en marzo de 2005 fue profético: ¿Ingenieros o antropólogos?

Son los antropólogos y no los ingenieros los que pueden observar e interpretar las pautas culturales emergentes que, además de crear mercados, tienen sentido para la gente, de forma que el sistema de producción se adapte no sólo a la demanda, sino al deseo individual o colectivo.

O sea que ahora se trata de ahondar en el principio de las cosas y sacar de ahí el alimento de la nueva economía. No niego que me da cierto canguelo. Porque hace cada vez más presente el capitalismo emocional y el mercado del alma. Está presente en todo lo que hacemos… ¿sin que seamos conscientes de ello? Daniel Innerarity escribía este domingo en El País un artículo muy interesante: La sociedad de los intérpretes (gracias, Alfonso, por pasarme la referencia). De nuevo a vueltas con la interpretación como elemento clave.

Sin embargo Innerarity le da otro enfoque para criticar la primacía del dato y la inmediatez frente al hecho de interpretar como condición fundamental de la naturaleza humana. En una clara protesta contra la incontenible fuerza de lo digital, patalea para solicitar la entrada en aguas más profundas. No sé si es en vano porque parece más lógico pensar en que lo digital no tiene por qué impedir la interpretación, sino que puede favorecer nuevas y más diversas interpretaciones. No obstante, Innerarity dice:

Contra la reducción de la comunicación a mera elaboración de información, contra una revolución digital entendida como mera inversión en tecnología o la sociedad de la información como una sociedad de las máquinas, el acento puesto en la interpretación subraya el elemento activo y complejo de todo conocimiento. Este es el verdadero desafío de nuestro tiempo: interpretar para obtener experiencias a partir de los datos y sentido a partir de los discursos. Y es aquí donde las ciencias humanas y sociales se hacen valer como especialistas de sentido, como saberes que producen y evalúan significación.

Yo estudié psicología y supongo que por alguna esquina de mi bagaje profesional habrá ido dejando cierto poso. Siempre prefiero pensar que todo lo que hacemos se justifica sobre la base de la persona que somos. Ese es el norte que me gusta pensar que llevo como inquebrantable foco. Pero también es cierto que ese foco convive con otras luces extraordinariamente potentes a su alrededor que acaban por complicar la visión. ¿Debe la economía seguir avanzando hacia el territorio de la persona e incorporarla en su propia definición? La economía del cariño la hemos denominado alguna vez por aquí. Pero quizá llega el momento en que se transforma en algo diferente, ¿la nueva economía?

En fin, que ya ha sido casualidad que los tres días con La-Pa, el laboratorio de investigación de patrimonio, y la jornada de ayer sobre Open Innovation se hayan encontrado en un punto común: la antropología. Y ya es casualidad que Innerarity haya escrito ese artículo sobre “la sociedad de los intérpretes” este domingo. Bueno, como dijo Ibon Miranda ayer, a lo mejor las cosas suceden por casualidad. Serendipity, que mola más 😉

Algunos otros artículos en este blog que podían avanzar que algún día llegaríamos a estas casualidades:

Share This Article

Related News

Nike a través de Amazon: ¿todo acabará así?
Cuando todo es industria 4.0
El yo-niño solo quiere jugar a los datos

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(6) comentarios

  1. amalio a. rey
    23/11/2010 at 08:44

    De acuerdo, Julen, estoy en total sintonía con este reclamo. Vuelta nutriente a las Humanidades

  2. Alejandro García García
    23/11/2010 at 15:03

    Interesante. Gracias por el artículo de La Vanguardia "¿Ingenieros o antropólogos?" No lo conocía.

    Como Ingeniero hace tiempo que descubrí la visión del antropólogo que me fascina cada día más.

    http://alex-elusodesimismo.blogspot.com/search/label/antropolog%C3%ADa

    Por si os interesa.

    ¿Antropólogos en la empresa? de Jordi Roca i Girona
    http://ceas.iscte.pt/etnografica/docs/vol_05/N1/Vol_v_N1_69-100.pdf

  3. Alberto Bokos
    23/11/2010 at 18:38

    Interesante invocación la del filósofo. Todo un desafío, como interpretar el enunciado: “que el sistema de producción se adapte no sólo a la demanda, sino al deseo individual o colectivo”. ¿Habrá algún publicista que no esté de acuerdo?

  4. Pingback: Consultoría artesana en red » Estándares abiertos en el management

  5. Pingback: Anticipar « Bianka Hajdu

  6. Pingback: Apuntes en torno a la idolatría al dato y la tecnología | Consultoría artesana en red

¿Quieres comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies