Wednesday, Feb. 8, 2012

Reflexiones tras las jornadas de Málaga

Escrito por:

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28/01/2010

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Sobre:

Bueno, ya estoy en Bilbao mientra escribo esto. Dos días revoloteando en torno a la consultoría artesana en Málaga requieren un pequeño inventario de impresiones. Las listo para que que no se me escapen y ya habrá tiempo de desarrollarlas:

  • La forma en que la consultoría artesana quiere trabajar requiere escenarios contenidos. No hablamos de grandes ciudades sino de barrios. Lugares donde casi todo el mundo se conoce, para lo bueno y para lo malo. La “cantidad” de producción artesana necesariamente es limitada.
  • Me ha encantado escuchar como trabaja Vigoncas. Porque de nuevo es la misma vieja historia de siempre. Sensibilidad social para hacer que la profesión tenga sentido. Eso sí, por rutas alternativas. ¡Cuánta gente andará rulando con enfoque similar y no sabemos que ya están practicando consultoría artesana! Cuatro o cinco personas, unidas por un pegamento que va más allá de la labor profesional. Probablemente esto de la artesanía es una forma de vivir. Quizá suene cursi, pero las cosas como son.
  • Cuesta concretar, pero no hay que obsesionarse con ello. Es más, la concreción es sólo una de las consecuencias. El final de la obra no tiene especial relevancia. Mientras las cosas suceden o hasta que suceden: ahí es donde se cuece la artesanía. En la cocina. Más que de platos elaborados disfrutamos de su preparación. Sí, a veces alquimia pura y dura.
  • Da vértigo ser un grupo más grande. Es evidente. Creo que, al mismo tiempo que queremos que la gente conozca nuestro planteamiento y, si le apetece, se adhiera a él, en su difusión lleva la semilla de su disolución. Sé que suena contradictorio, pero lo íntimo se lleva mal con la hipérbole de extimidad en que nos hemos instalado.
  • Se abre un campo muy interesante: cómo compartimos con personas que no están presentes en la web social y que se conducen con el mismo espíritu. Internet está ahí, pero puede que no convenga asignarle tal cantidad de luz que ciegue la vista. Nuestra artesanía bebe de las nuevas fuentes de la información compartida a través de Internet, pero ¿son aguas  imprescindibles?
  • El propio grupo debería comenzar a hablar de su disolución. Ya sé que suena a otra provocación. Pero la autodisolución es necesaria porque esto va a crecer. Va a requerir que se disuelvan en propósitos más específicos. La red crece por desagregación, por nodos que encuentran sintonía con otros nodos y que se alejan de un centro que existió pero que deja de tener sentido a medida que las cosas suceden. El futuro de la consultoría artesana son las consultorías artesanas, formas evolucionadas y adaptadas a realidades concretas.

En fin, ya hay otras reflexiones sobre el encuentro de Málaga. Lee las que ya han escrito Amalio, Manel y sigue atento a la pantalla que seguro que el resto de personas artesanas que estuvieron por allá acabará compartiendo su experiencia vía blog.

———

La imagen está tomada de wikimedia.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(6) Readers Comments

  1. cumClavis
    28/01/2010 at 14:19

    Me ha gustado esto de empezar a pensar en la disolución y en el crecimiento por desagregación...esto parece realmente constructivo...

  2. Vicent González i Castells
    28/01/2010 at 14:46

    Coincido con @cumclavis en destacar el tema de la autodisolución. Lo que más gracia me hace es esa realidad asumida al tratar el tema, sin pararse en sentimientos de pertenencia o permanencia. Esto sucederá, y sí tendremos que hablarlo, pero tampoco preocupa mucho, no?

  3. Odilas
    28/01/2010 at 15:17

    El equilibrio entre lo público y lo privado, lo abierto y lo cerrado, lo grande y lo manejable, lo centralizado y lo distribuido, lo íntimo y lo obsceno..Jugar hasta que cada uno encuentre un modelo ajustado a su realidad. Mientras, compartir el viaje, quien sabe a dónde, con semejante compañía, es un lujo irrenunciable. Gracias y un abrazo

  4. Nacho Muñoz
    28/01/2010 at 18:15

    Me quedo con todo, pero destaco que la artesanía es un modo de vivir. Tomar consciencia de estar desarrollando la práctica profesional con unos principios que son afines con tu forma de pensar y de vivir hace que te sientas orgulloso de tu trabajo. Coincido con MJ: compartir este viaje con semejante compañía, con independencia de llegar o no a algún destino, merece la pena por sí mismo. Abrazo. PD. Os habéis ido y ha salido el sol :-)

  5. José Miguel Bolívar
    28/01/2010 at 21:38

    Hablemos de autodisolución pero demos tiempo al tiempo... Algunos acabamos de llegar y no está bien darle un caramelo a un niño y luego quitárselo... ;-)

  6. Amalio A. Rey
    29/01/2010 at 09:17

    Dejemos que las cosas fluyan. Ahora toca trabajar, porque todavia hay mucho que hacer en este grupo, digo yo. La disolucion, como el cambio, es una constante. Siempre llegará. Pero los bueyes van siempre delante de la carreta, y no al reves. No hablaría de eso, es prematuro y condiciona. Que se produzca cuando toque, porque tocará. Ni tan rapido con las expectativas, ni tanta prisa con los cambios de estado. Esta bien como actitud para evitar el apego, pero a mí tanta liquidez no me va. Viene bien saborear más las cosas....

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