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Seguimos desplegando conocimiento Sin comentarios

Tras la jornada en la que participamos la semana pasada sobre conocimiento en la empresa organizada por la Cámara de Comercio de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia, vamos a desarrollar un seminario de 4 horas este próximo jueves día 10 de diciembre. Nuestra idea es mostrar un esquema de análisis sobre cómo “mover” conocimiento usando Internet y las posibilidades de la web social.

Todo esto surge a partir de nuestra colaboración con Orbea, con quienes estamos experimentando el uso de las redes sociales de cara a mejorar la conversación con usuarios clave. Es asunto complicado por cuanto hay que matizar mucho sobre el segmento de producto/mercado con que trabajas, pero merece la pena intentarlo.
En la sesión del día 10, que se celebrará en Bilbao, en el edificio de la Cámara en Alameda Rekalde 50, usaremos cuatro bloques de preguntas que permiten a las empresas asistentes reflexionar sobre cómo encarar su participación en la web social. El programa será el siguiente:

Conversando en la Web Social para transferir conocimiento

Día 10 de diciembre. Horario: de 9 a 13 horas.

El taller tiene como objetivo que las empresas asistentes realicen un breve diagnóstico sobre la forma en que implantar herramientas de la web social para abrir conversaciones con clientes que incrementen el conocimiento mutuo.

  • Presentación: Cámara de Comercio de Bilbao.
  • Principales cambios alrededor de la Web Social.
    • Cambios: Change Is The Only Constant
  • Estrategias en la Red Social.
    • Escuchar: Listen Comes First.
    • Conversar: Think Network Not Channel.
    • Experiencia: Think Tribes Not Segment.
  • Cierre: Diputación Foral de Bizkaia.

Así que si alguien se anima, sólo tiene que pasar por aquí e inscribirse. Por cierto, que tienes cuatro ofertas sobre el mismo asunto: el despliegue del conocimiento en la empresa.

Soy bloguero: con caña, vino y ron me quito las penas 9 comentarios

Tomátelo como metáfora, ¿vale? Porque no bebo alcohol. Me fundí mi cupo a los 25 años, creo, y ando ahora a base de refrescos para niñas y niños. Pero la primera parte, la de que “soy bloguero” puessss, ¿tiene sentido como tarjeta de presentación? Cada vez más veces me pasa que alguien me define como “bloguero”. Como si escribir un blog te diera esa condición definitorio de tu persona. Qué cosas tiene la vida.

Claro que si miramos a las personas blogueras convulsivas (debo ser de esas, según parece), encontramos ciertos rasgos comunes. Y aunque haya tantos blogs como personas, parece que hay un estándar para que alguien diga de ti que eres bloguera o bloguero. Y mira que creo que hay que distinguir entre blogger profesional y profesional con blog. En fin, la lista básica de características positivas para formar parte del club:

  1. Escribimos con cierta frecuencia.
  2. Nos lo pasamos pipa discutiendo, argumentando y contraargumentando.
  3. Nos sentimos gente cómoda (más que la media del mundo mundial) con las tecnologías.
  4. Tenemos cierta fuerza de voluntad para rascar contenidos allí donde se puede.
  5. No tenemos miedo a la sobreexposición y la manejamos con cierta solvencia.

Pero no todo son alabanzas cuando alguien te define como bloguero. En la misma cesta, pero en el habitáculo para las miserias, cabe hacer otra lista de características que nos dan menos lustre:

  1. Mostramos un ego por encima del estándar ya que siempre parece que tenemos algo que decir.
  2. Vendemos demasiado la moto.
  3. Jugamos con ciertos límites y a veces nos quemamos la mano porque nos falta sentido de la medida.
  4. Creemos que las tecnologías son buenas per se y minusvaloramos su capacidad de generar brechas.
  5. Se nos va la pinza y pensamos que como nuestro blog no hay dos.

Así que “ser bloguera/o” puede distinguir, pero no me haría ilusiones de que suponga algo necesariamente destacable. Ya sabéis que soy miembro de la escuela de la estupidez humana de Carlo Cipolla. Y su segunda ley fundamental dice: La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.

Y sí, se me olvidaba, yo también estoy de acuerdo con el manifiesto a favor de los derechos fundamentales en Internet, que dice Versvs. Sobre todo, de las minorías masacradas, de la gente con muy pocos recursos, de toda esa gente anónima que curra y no tiene blog. Vale, quizá no haya que hacer mofas, porque tenemos que pelear por nuestros derechos. Hay muchas formas de hacerlo. Elige la tuya y practícala, por favor.

Google sí, Google no 4 comentarios

google-vs-microsoft

En Aprendices tenemos ahora mismo un hilo de conversación abierto sobre Google. Parece inevitable que sea así cuando este gigante empresarial está tan presente en nuestras vidas que a veces parece difícil imaginar la realidad sin él. El caso es que Maite Darceles preguntó de forma sencilla:

Siempre hay personas reacias a crearse una cuenta Google… entre una cosa y otra estamos haciéndonos muy dependientes de ese gran gigante… ¿os sentís cómod*s con ello?… ¿Creéis que hay alternativas mejores? ¿como cuáles?… ¿o las ventajas que ofrece -de forma ¡gratuita!- compensan sin duda y con mucho ese peaje de la dependencia?

En este blog he escrito muchas veces sobre Google. También en delicious tengo una etiqueta específica para marcar aquellos asuntos que me parecen relevantes. Y no cabe duda de que Dirson sigue siendo una fuente de información estupenda para quien quiera seguir la pista de los chicos de Mountain View. Así que por referencias que no quede.

Cada día que pasa parece que Google es más gigante y abarca más y más (echa un vistazo a esta imagen en forma de plano de metro para tomar conciencia). Nicholas Carr tiene un capítulo en su último libro, The Big Switch, con el título de iGod. No sé si llegaremos hasta ahí pero la omnipresencia de Google es abrumadora e inquietante. Porque su objetivo de disponer de más y más información es evidente. Y la mezcla de “cuanta más información atesora mejor servicio recibimos” es mosqueante.

El consejo sobre qué hacer es evidente: distribuye servicios. Cualquiera que gestione un negocio te diría que no conviene depender de un solo proveedor. Si fuera el caso que dejara de darte servicio, piensa en el desastre que supondría. Así, que mejor repartes balones y no se los pasas todos al mismo jugador, aunque sea el mejor, porque enseguida se convierte en un chupón. Aunque pierdas servicio, merece la pena mantener diversidad. Por ejemplo:

  • Busca alternativas de almacenamiento online. Hay un montón disponibles y no hay por qué almacenar todo en los sitios de Google.
  • Usa Google Docs de forma temporal. Cuando un documento de trabajo está ventilado, llevátelo a algún lugar donde tengas control sobre él y sácalo de la nube de Google.
  • Lee condiciones de uso, al menos de aquellos servicios que consideres más críticos. Lee sobre todo cómo llevarte la información cuando ya no tenga sentido dejarla almacenada online en los sitios de Google. Ten en cuenta, por ejemplo, aspectos de seguridad para gmail.
  • Si tienes un blog, ¿por qué no hacerlo, por ejemplo, con WordPress en vez de con Blogger? La migración no es complicada y al menos das un paso para distribuir tu información online, ¿no?

Hace tiempo que Google se comporta como lo que es: un gigante empresarial que necesita comer para crecer. De los tiempos modernos, pero un gigante. Con prácticas de gestión interesantes, lo que incluye muchas versiones de alabanza, como el libro de Bernard Girard o las referencias de Gary Hamel al management à la Google, pero frente al que estar cada día más alerta y con más precauciones.

Santiago del Estero 5 comentarios

4087024603_754daebfd3Nunca he estado en Santiago del Estero. Sólo sé que existe porque Jorge S. King escribe sobre su ciudad. Hay veces que no sabes por qué algo te parece agradable, sencillo, amable. Es la sensación que tengo con esta persona y su blog. No Sí la conozco. Me gusta de vez en cuando pararme a sentir otra ciudad, a miles de kilómetros de distancia. Debe ser que me hago mayor y chocheo.

Yo imagino que de vez en cuando voy al río Dulce. Queda por la zona, al otro lado de donde nace una inmensa recta que conduce allá a lo lejos, poco a poco, a los Andes. Es una ciudad cuadriculada, en la que desde el aire sobresale el azul de algunos edificios. Lo reconozco, alguna vez he husmeado con Google Earth… sin que nadie se entere.

Todo esto es sólo lo que mi imaginación acierta a interpretar de la ciudad donde vive Jorge. Sé que acaban de pasar una ola de calor tremenda o que han sufrido un buen apagón hace unos días. En general, me parece que el clima es una de las grandes preocupaciones allá. Reconozco que hasta he tenido la tentación de mirar de vez en cuando algún periódico local de Santiago del Estero. Pero en el fondo lo que me encanta es que Jorge escriba sobre su barrio.

No lo leo todos los días. Pero sé que de vez en cuando voy a echar un vistazo a lo que pasa por Santiago del Estero. Son las cosas que pasan con blogs sencillos como el de Jorge. ¿Para qué grandes estridencias? Todo es más sencillo. Sólo hay que contarlo. Siempre hay alguien que escucha.

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La foto es de un reloj que hay en la Plaza Libertad y es de Sebastián-Dario en Flickr.

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