Las dos vacas
Eran dos vacas, siempre dos. Una mejor, otra más arisca. Una con sus motas negras y blancas, otra más oscura. Las dos tenían nombre, porque sólo eran dos. Un número abarcable.
Las dos vacas habitaban lo más alto de la jerarquía animal.Recibían los brotes más tiernos de hierba, se las recogía cada día, tenían su propio hogar. Producían para los humanos y su convivencia debía ser, por obligación, pacífica y de mutuo beneficio.
Las vacas eran tranquilas. Conocían bien sus territorios. Cada día caminaban de forma pausada hasta unas campas siempre verdes. No sé por qué, pero en aquella época, no había verano seco. La hierba estaba húmeda. Quizá por eso las vacas parecían felices y yo siempre me llevé bien con ellas.
Era marzo de 1969.




arrikitaun
16/12/2009 at 00:52eta orain landa hartan adosatu gris eta ilun batzuk eraiki dituzte. (google map-en ikusita)
Julen
16/12/2009 at 07:40Egia da, bai :-(