Friday, Nov. 24, 2017

Profesión como eje vertebrador de la vida

Creo que tengo que explicarme mejor de lo que lo hice ayer. La idea de fondo es sencilla: la empresa cada vez lo tiene más complicado para convertirse en referente de nuestras vidas. Vale, otras tantas cosas en esta sociedad también lo tienen complicado. La liquidez de los tiempos no es buena ayuda para conseguir referencias sólidas. De perogrullo, ¿verdad?

Pero, ¿qué está ocurriendo con las empresas? Que manejan con demasiada alegría el discurso emocional. Y caen en una tremenda contradicción. ¿Cómo quieres mi vinculación emocional cuando tú, empresa, no me proporcionas un vínculo de relación a largo plazo? Suena demasiado hueco el llamamiento a que te impliques como persona, más allá de como trabajador. Porque nuestra implicación auténtica, la que surge de nuestra motivación intrínseca, la reservamos habitualmente para actividades con mayor sentido del que proporciona una empresa que, a fin de cuentas, está para ganar pasta.

Además, a día de hoy podemos buscar otras referencias más gratificantes en torno al trabajo. Aquí es donde comprendo la figura de la filé que manejan los indianos. ¿Por qué? Porque es cierto que podemos conformar una verdadera comunidad con personas afines a nuestra actividad profesional. ¿Dónde están esas personas? Habitualmente encerradas en otras empresas. Pero como los perímetros de seguridad de las empresas son tan fáciles de saltar, al final resulta que puedes establecer vínculos mucho más estables y de más recorrido con estas personas que “no son de tu empresa”. Cito algunas razones para que esta tendencia se desarrolle:

  • Las redes sociales en Internet facilitan la creación sencilla de microrredes (verdaderas comunidades) en torno a intereses muy concretos. Es lógico que surjan comunidades de personas conectadas por una actividad profesional más o menos parecida.
  • Las personas tiramos de homofilia y vamos a juntarnos con quienes son parecidas y con quienes nos sentimos en una relación de igual a igual (al contrario de lo que ocurre en las empresas donde el discurso de organizaciones planas siempre acaba lastrado por las diferentes retributivas y de estatus).
  • La defensa ante un enemigo común (la empresa, en gran parte) siempre une, sobre todo cuando el enemigo es grande (multinacional y similares) y además actúa de forma errática porque no puede generar prácticas de “recursos humanos” consistentes en el tiempo. La diversidad de jefes y jefecillos con que actúan las empresas genera demasiadas contradicciones internas.
  • La libertad de acción con otras personas que “son como tú” es mucho mayor que la que te proporcionan dentro de la empresa. La lógica de compartir tan típica de una red social se transforma en la lógica de “cuidado con lo que compartes” que surge del típico discurso empresarial.

Así que para mí es evidente que las empresas y las organizaciones en general (cuanto más grandes peor) están perdiendo la batalla por ser referentes en nuestras vidas. Otra cosa es que las necesitemos para meter pasta en el bolsillo. Pero ese tipo de relación es peligrosa en una sociedad del bienestar. La necesidad nos mueve. Pero, ¿quién necesita a la empresa para su realización personal? No, esto sucede y va a suceder fuera de las empresas. Aunque siempre haya personas que se sientan cómodas en el proyecto colectivo del que participan y vuelquen en él su energía, amor, cariño o lo que sea. Pero es probable que reciban muchos palos.

Ayer en la conversación de cierre del BCG+i, me encantó escuchar a Rodolfo Carpintier, de Digital Assets Deployment, narrando un futuro de pequeñas empresas ágiles, rápidas, haciendo fabbing y prototipos rápidos. En el fondo, es la misma idea: crear una red de nodos pequeños y bien conectados, dejar a un lado las macroorganizaciones tipo elefante y buscar referencias en otros lados. No digo que no necesitemos trabajar con otra gente y construir de forma colectiva. Lo que digo es que las empresas son cada vez menos el lugar para hacerlo. Y creo que sí, que en gran parte, la profesión murió con el tipo de trabajo que se hace en la mayor parte de las empresas.

De ahí que me parezca mucho más lógico encontrar sentido en la profesión. Que podrá cambiar con el paso del tiempo, de acuerdo. Pero es mucho más útil para conseguir una comunidad real a tu alrededor. Un blog ayuda, por cierto 😉

Si te interesan estos asuntos, otras entradas en este blog relacionadas con el asunto:

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(14) comentarios

  1. David
    12/11/2009 at 09:30

    Y una puntillita sobre la profesión: cuando hay comunidad y la comunidad tiene red alrededor que permea, se tiende espontáneamente a que la profesión sea pluriespecialista

  2. Quique
    12/11/2009 at 12:00

    Ahora ya no tengo nada en lo que diferir. Creo. Me gusta la idea de las organizaciones red, y personalmente, quiero recuperar el sentido de empresa, como aquella gente que juntaba a marineros para coger un barco a descubrir mundo, esa era su empresa.
    Y ya en el tema marítimo promover el sentido de gobernanza de las organizaciones, ya sean grandes o pequeñas. Ya que la gobernanza, según el DRAE es:
    Arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía.

    En todo esto creo que las redes y la tecnología van a tener mucho que decir. Por eso me voy a matricular en el master de la UOC de Sociedad de la Información y el Conocimiento. En parte por ti, Julen y David, "profes" del curso de entornos 2.0; creo que por ahí va mi futuro.

    Un saludo

  3. Javi V
    12/11/2009 at 17:27

    Muy pocas empresas merecen la identificación con ellas de sus trabajadores. Se salvan los pequeños proyectos colectivos -a veces cooperativas o S.A.L-, pero en cuanto empiezan a crecer, se acaba el encanto.

  4. Virginio Gallardo
    12/11/2009 at 22:36

    La mayoría de la gente gasta su vida en las empresas, por mucho que evolucionen las empresas en red y la tecnología y lo 2.0. es triste pensar que no te puedes realizar personalmente y profesionalmente en una empresa y vas a trabajar por dinero (eres un esclavo)

    Las empresas inteligentes intentarán crear entornos donde al menos durante una parte de tu vida te puedas desarrollar profesionalmente y los profesionales buscarán.

  5. Anna
    13/11/2009 at 23:48

    Me ha gustado esta entrada. Y la viñeta es insuperable. Difiero de la opinión de Virginio en cuanto a que ir a trabajar a una empresa por dinero sea esclavitud: precisamente, en las que se enfila el discurso emocional de manera perversa es donde más sentido cobra el hacerlo, en las que más libre te sientes cuanto más claro tengas que lo que te une a la empresa es una relación contractual.

    Alguien me aconsejó una vez: "si tu empresa no te quiere, ponle los cuernos". En mi caso, la red me ha dado amplitud para hacerlo, para establecer relaciones entre iguales con quien compartir inquietudes y con quien aprender. Gracias por el post.

  6. Ricardo_AMASTE
    14/11/2009 at 11:43

    VIDA COMO EJE VERTEBRADOR DE LA PROFESIÓN

  7. Ricardo_AMASTE
    14/11/2009 at 11:52

    A riesgo de parecer lo que soy. Cuando en un lugar como IBGC hablan de "un futuro de pequeñas empresas ágiles, rápidas, haciendo fabbing y prototipos rápidos", me da por: a) empezar a pensar en transformarme en un elefante, b) desaparecer, c) empezar a hablar de los matices, discutir los para qués, fomentar las diferencias para seguir asegurando la diversidad (biológica y política).

  8. Julen
    14/11/2009 at 14:16

    @Ricardo, En un lugar como IBGC hay de todo, como en botica. El estándar todos sabemos dónde está. Pero también sucede que en ese de todo hay mensajes interesantes. No mires el todo sino las partes, compañero. De vez en cuando, sirve ;-)

  9. Ricardo_AMASTE
    14/11/2009 at 22:05

    Eso es lo que pretendo habilitando la opción c) ... Pero yo prefiero hacerlo desde fuera del IBGC, una botica que me parece más la sucursal de la industria farmaceútica ; )

  10. Montse
    16/11/2009 at 10:47

    Mi idea de empresa es un concepto más amplio que todo lo que decis. Pasamos más horas en la empresa que en casa así es que si no somos felices allí no podremos ser felices con cuanto nos redea. Las cosas són tan sencillas como nosotros queramos. Todo es más sencillo si se hace desde la felicidad.

  11. Pablo Hermoso de Mendoza
    17/11/2009 at 23:29

    Cuando has hablado de microredes, de pequeñas comunidades de personas unidas por un interés común y que pueden preservar y gestionar su identidad digital de forma sofisticada me he acordado de Gnoss. Rodolfo Carpintier también.

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