Ventas de Zafarraya – Jayena (2)
Ventas de Zafarraya tenía la plaza en obras y la biblioteca cerrada. Pregunté, pero a eso de las 18:30 era evidente que hoy viernes no abrirán por la tarde. Día con crónica postpuesta.
El pueblo parece vivir de la agricultura que permiten los valles cercanos. Porque la salida hacia Alhama de Granada me introduce en territorio hortícola. Son algo menos de las siete de la mañana y muchos jornaleros ya se agachan entre las líneas infinitas de cultivo.
Tenía el encargo de Fran de preguntar en el Hostal Al-Andalus, en Pilas de Algaida por descuentos para quienes vamos en ruta Transandalus. No pudo ser. Cerrado a cal y canto. Aún no habían amanecido. Mientras, el camino sigue entre campos de labor. Si el mar interior entre colinas es de olivos, este es otro mar. Las vegas son para las hortalizas con algún que otro cortijo para romper la monotonía.
No entré en Alhama y continué ruta hacia Fornes. Pista que acaba dando paso a un sendero que se mimetiza con el cauce de un arroyo. Llega después una pequeña subida en la que practicar escalada con bici de montaña. La hubiera hecho montado pero no encontré el telesilla al que agarrarme. Están bien estos pedacitos de pie a tierra y para arriba como puedas, que todo lo que se sube luego se baja.
Ya más adelante se toma otro senderito precioso entre encinas, de esos que recompensan dejar el asfalto a un lado. Sube y baja acompañado de conejos que se cruzan al paso una y otra vez. Supongo que ellos llegaron antes que yo; así que es lógico que quieran demostrar que ese es su bosque. El camino conduce a Játar donde reponemos agua y entablamos conversación con un vecino. ¿Para dónde vas? A Fornes. ¿Y por dónde? Le enseño el rutómetro. Me indica una alternativa. Y allá vamos, a improvisar… hasta que me pierdo. Vuelta atrás, subida al Angliru de nuevo hasta el cementerio para retomar la ruta. En fin, lo intenté. Nueva subida, esta vez la del rutómetro, y para Fornes. Con la lengua fuera.
El último tramo del día comienza tomando una pista que conduce a La Resinera. Hoy es un centro de interpretación de la zona: paisaje, flora, fauna. Reconversión sectorial en el primer mundo: de la resina al turista. Sean minas o siderurgia, dejen paso al tercer sector. La historia se repite. En La Resinera, hablando con el que atiende en la recepción, consigo información valiosa de primera mano: una estupenda fuente cercana para afrontar la última subida, curiosa como pocas.
Entre montañas, allá arriba está la pista de aterrizaje. En la mesa de Fornes, a más de mil metros de altitud. Sí, allá arriba, con su avioneta de testigo. Unas buenas rampas para llegar a este curioso lugar. Junto a la valla recorremos paralelos toda la longitud de la pista para desviarnos al final hacia el senderito que baja a Jayena. Por él quienes sean hábiles con la bici -entre quienes no me incluyo- disfrutarán como enanos. En mi caso, primero andando y luego ya montado, recorremos los últimos kilómetros del día. Jayena está ahí abajo.
Distancia: 60,5 km
Sobre la bici: 5h 02m
Desnivel acumulado: 1.085 m
5 comentarios en “Ventas de Zafarraya – Jayena (2)”
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19 de Julio 2009 a las 20:13 :
Una pena que no hayas entrado en las Termas Naturales de Alhama de Granada.
Te estoy siguiendo y es alucinante el Transandalus que acaba de comenzar.
¡Ánimo!
20 de Julio 2009 a las 17:18 :
Contigo en la distancia…
Un abrazo
20 de Julio 2009 a las 20:26 :
@Nacho, hay que dejar siempre cosas sin hacer jejeje
@Javi V, ya te veo en la distancia, ya te veo…
21 de Julio 2009 a las 10:03 :
¡ Qué subidón!
Uf! me he cansado solo de leerlo
21 de Julio 2009 a las 20:06 :
@Lula, es que da más para contar una cuesta que un llano: tonterías de ciclistas, ya ves.