Microrrelato tenso
Se dio la vuelta y volvió a verla. Era evidente. Había tratado de esconderse, pero esta vez no pudo. Ahora ya lo sabía: estaban siguiéndola. ¿Por qué?
Siguió caminando con su vista perdida. Un inmenso espejo retrovisor ocupaba todo su cerebro. Ella seguiría allí detrás. ¿Se volvía para cerciorarse de nuevo? No tenía sentido. Ya lo sabía. Estaría allí. ¿Por qué?
Profundizaba para buscar la causa. Sintió entonces cómo la tensión bajaba al estómago. El corazón se estaba desbocando. Latía, latía, latía. Sintió el sudor. Un cuerpo atravesado por la obsesión compulsiva. Estaban siguiéndola. Y ella era una simple ciudadana anónima. Nada especial que colocar en el obituario.
Caminaba más deprisa. La mente jugando a decidir en un mar cada vez más espeso. La ansiedad dando paso a la angustia. Nudo en la garganta. Tensión repartida por el cuerpo. Abajo, las piernas comenzaban a recoger la presión. Ligero temblequeo. Seguía andando, seguía andando. Parecía la única alternativa. Una baldosa, otra, otra. Por dentro, el sudor.
Sin querer se echó a llorar.
Por fin se dio la vuelta. Estaba sola. Peor aún.




Vicent González i Castells
20/05/2009 at 07:43Lo tenso si breve, dos veces tenso. Me gusto ;-)