Wednesday, Feb. 8, 2012

Viento ocre

Escrito por:

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23/11/2008

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Sobre:


El viento siempre me ha golpeado. Nunca nos hemos llevado bien. Mis peores recuerdos en el barrio cabalgan desbocados sobre días ventosos, días de viento sur. Una falsa limpieza en el aire que encogía el ánimo porque limpieza era sinónimo de desazón. Violencia. Viento desde el sur contra la casa, viento desde el sur que traspasaba aquella pequeña carretera de un barrio perdido en ningún sitio.

Los días de viento agredían inmisericordes el ánimo. Por oleadas, golpeaban una y otra vez árboles y casas. El barrio se tambaleaba al paso de los vientos. Llegaban cual traición imprevista. Aparecían por una esquina y pronto se adueñaban de los rincones, de las esquinas, de los recovecos. Y conformaban torbellinos locos que jugaban con papeles, que jugaban con la mierda que se alborotaba a su paso. El viento socavaba voluntades, aplanaba horizontes. Jugaba a hacernos más vulnerables.

Nunca me ha gustado. Es la peor de las previsiones. Aunque, bien pensado, peor es que llegue como asalto sin preaviso. Porque las tardes de los días de viento son lúgubres, proclives a derramar pesimismo por la ladera de la ciclotimia. Son esos huecos de tiempo que se agujerean a sí mismos para encerrarnos en la desesperación. Un golpe, otro golpe, uno más. Está ahí, se oye. No queda más remedio que encoger el alma y dejar que el caparazón aísle hasta donde pueda.

Se refleja un color extraño en el viento. Creo que es amarillo pálido, quizá ocre según el momento del día. Es un color amargo, arisco, quejumbroso. Parece un color que se ha impacientado con los humanos y que ha tomado postura clara contra ellos. No produce dolor agudo sino que destila una patología crónica, que se adhiere a todo lo que toca. Un color desvencijado, áspero, vacío. Pudiera tener trazas de nostalgia, no digo que no. Pero me cuesta verlas. Porque no. No me gusta el viento.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(4) Readers Comments

  1. M@k, el Buscaimposibles
    23/11/2008 at 17:51

    A mí el viento sur me da dolor de cabeza, pero el resto me encanta.

  2. Josu O.
    23/11/2008 at 19:37

    A mí como a M@k el viento sur no me sienta nada bien.

    LA sabiduría popular dice que si el Athletic juega con viento sur pierde seguro.

    Yo diría que últimamente les da igual por dónde les sopla el viento ;_)

  3. Fernando Summers
    23/11/2008 at 21:06

    pues a mi personalmente lo que me molesta es el viento en determinadas situaciones mientras que en otras es realmente adorable... las visitas a la playa en invierno sin viento no serían lo mismo, a un acantilado viendo el mar o el océano... en cambio, intentar escribir (en papel) con viento es mi definición de desesperación...

  4. Julen
    24/11/2008 at 07:01

    @mak, ya se te veía raro ;-)
    @Josu O., pues parece que el Athletic está con viento sur un día sí y otro también, ¿no?
    @Fernando Summers, la playa en invierno... eso ¡me encanta!

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