Thursday, Jul. 18, 2019

Nómadas, consumidores, pero humanos


He comenzado a trabajar con Animatu (sí, sí, con blog activo), una empresa dedicada a la creación y distribución de juegos para móviles y al marketing móvil en general. Se trata de llevar a cabo una de las famosas “agendas de innovación” que están siendo impulsadas desde la administración en este afán de que las empresas crucen el puente del riesgo y la imaginación en busca de un futuro por crear.

Berrikuntza Agendak es un programa promovido por el Departamento de Industria, Comercio y Turismo de Gobierno Vasco y SPRI, que facilita a las PYMEs vascas su avance por la senda de la innovación, mediante la definición, el desarrollo y la revisión de su Agenda de Innovación: A través de un proceso de reflexión en el que participan la gerencia y el equipo directivo, la empresa define su Agenda de Innovación. A través de la implementación de Proyectos de Capacitación y la definición de Proyectos de Innovación, la empresa va realizando algunos de los proyectos contenidos en su Agenda de Innovación Para garantizar que los proyectos que recoge la Agenda de Innovación responden en todo momento a los retos competitivos de la empresa, se contempla una revisión anual de la misma.

El caso es que por aquello de coger algo de cultura respecto al mundo en que despliega su actividad Animatu, he leído el librito que Mónica Deza Pulido ha titulado Consumidores Nómadas. El Siglo del Mobile Marketing. Dejo más abajo un video de presentación del libro (42 minutos, vía MARKTINGdirecto.com). Casualidad, ayer estuve comiendo con Sergio Monge y estuvimos también un rato hablando de marketing móvil. Él publicó ayer Marketing móvil: reflexiones previas.

El punto de desconfianza en el progreso del marketing móvil es evidente a día de hoy: los famosos ladrones del siglo XXI, las compañías que nos prestan engañan con el servicio. Creo que la reflexión de Sergio pone voz a lo que muchos pensamos: que el sistema de cobro y tarificación es para echarse a llorar. Y ese es el peaje para acceder a los servicios de marketing móvil. Porque el gran problema es comparar la tarifa plana de Internet con el pago por unidad de información. En un mundo infoxicado si cada correo electrónico tuviera un precio (intentos del señor Gates ya hubo así como otros más recientes de los bancos) las cosas serían bien distintas. Pues bien, como un SMS lo tiene, el techo de crecimiento está vinculado a esa forma de concebir el mercado.

Skype siempre plantea que su modelo de comunicación ya se acomoda a esta ¿peligrosa? cultura de gratuidad que parece consustancial a nuestros tiempos. En los modelos de negocio de empresas basadas en contenidos con fuerte componente Internet la lógica de los ingresos se ha aportado de los cánones tradicionales. La gratuidad ha arrasado como elefante en cacharrería y las consecuencias de este fenómeno están todavía por ver. No es de extrañar que todo el mundo ande buscando alternativas de ingreso en torno a la gratuidad.

Sin embargo, no creo que el horizonte del marketing móvil sea ni mucho menos oscuro. Somos nómadas, para bien y para mal. Un nomadismo diferente de aquel que la antropología analizaba como excepción a la cultura dominante. Es un nomadismo en constante localización. Te mueves pero estás localizado. Desaparece la incertidumbre del camino. La internet de las cosas genera comunicación entre elementos que se desplazan. Mi dispositivo se comunica con el tuyo y pueden llegar a tomar sus decisiones. La contextualidad avanza. Dime dónde estás y te diré qué puedo ofrecerte: esta es la promesa que viene a cumplir en buena parte el marketing móvil.

Creo que va a ser un proyecto bonito. A ver si le echamos imaginación y hurgamos en el futuro para descubrir que los cuellos de botella actuales fueron la oscura etapa que hubo que superar. Ya hay países (miramos a Japón como referencia constante) donde el uso del móvil hace tiempo que despegó. Otra cultura. Complicado tomar referencias. En fin, como siempre, trataremos de disfrutar por el camino.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(2) comentarios

  1. neocoach
    13/09/2008 at 22:07

    Creo que una manera de mirar el tema sería ver cómo las leyes del mundo digital influyen e influirán, cada vez más, en toda la vida cotidiana, permutando y trastocando poco a poco valores heredados muy arraigados.
    De este tipo de mirada, creo que pueden salir planes de negocio a corto y mediano plazo que se hagan cargo de las emergentes inquietudes de los potenciales clientes.
    Un tema realmente complejo y apasionante
    Saludos desde Argentina

  2. Julen
    15/09/2008 at 04:25

    neocoach, supongo que, como bien dices, surgirán más y más negocios de toda esta forma de funcionar, pero sigue (al menos aquí) el impedimiento de las tarifas.

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