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Friday, Nov. 28, 2014

Deusto Business School, la élite de los hombres 1.0


Era mucha la gente que reclamaba que hubiera por aquí una potente escuela de negocios. Parece que las bendiciones son para el proyecto recientemente presentado en sociedad: la Deusto Business School. Por supuesto, en inglés, el idioma del planeta Tierra. El nuevo centro aspira a ser un “templo de excelencia” en la formación de ejecutivos, así lo presentaba El Correo ayer. Es la “cuna de líderes”, “la primera escuela de negocios de prestigio de Euskadi”, el lugar ideal para la formación de postgrados y la “executive education”, la “fábrica de futuros ejecutivos”, un centro que quiere formar personas con una “profunda conciencia ética”. La azafata sacar el cartel: “Aplausos”.

Ya está. Es el modelo, la referencia. Por fin algo que ofrecer a la sociedad. Aquí se forjarán las élites de esta zona al sur de Islandia: en la DBS. El esfuerzo seguro que ha sido tremendo. Habrán puesto ilusión, ganas, cariño, esfuerzo, dinero. Supongo que hay que reconocer todas esas cosas. Pero hay dos elementos que me dejan atónito.

El primero es la composición de su consejo de administración desde la perspectiva de género. Es el poder, no cabe duda: veintidós hombres y una mujer. Y tiene su gracia que la mujer sea Susana Rodríguez (lo siento, no encuentro dónde enlazarte), decana de Empresariales en Deusto. No te conozco, pero desde aquí mi admiración por ser capaz de estar ahí. No sé cómo llegarías, pero al menos haces que no sea una ignominia que un centro con la ambición de DBS tuviera un consejo de administración exclusivamente varonil.

¿Sabéis cuál es el porcentaje de mujeres en la Facultad de Empresariales de Mondragon Unibertsitatea? El 72%. Supongo que será parecido en otras universidades. Ese es el futuro. ¿Cuál es la representación de la mujer en el consejo de administración de DBS? El 4,3%. ¿No deberíamos replantear estas cuestiones cuando se trata de formar líderes o de generar una “profunda conciencia ética” en la clase directiva.

Pero es que no es sólo el asunto de que exista esa desproporción. ¿Adivináis de qué trató uno de los encuentros de presentación de esta escuela de negocios en la Bolsa de Madrid el pasado día 3 de abril? Pues sí: “Mujer e innovación”. No sé si pensar que es:

  • hipocresía
  • puro marketing
  • un rayo de esperanza


Quizá no tengo tan lleno el depósito del optimismo para creerme que esto va en serio. No comprendo cómo en proyectos que tratan de mirar al futuro y de impactar en la sociedad no se colocan otros mimbres para componer el cesto. Pero si de lo que se trataba era de demostrar que el poder es el poder y que eso es cosa de hombres y que DBS es poder, entonces me callo. Veintidós hombres en los más altos cargos que uno pueda pensar son cosa seria. Eso sí, gente preocupada por el papel de la mujer en la innovación, según parece.

La segunda cuestión que me deja boquiabierto es que si buscas “Internet” en la web de esta escuela de negocios, Google dice esto: no hay resultados que mostrar. No hablo de la web 2.0, sino de Internet como elemento más genérico. No lo veo por ningún lado ni en sus contenidos ni en su pedagogía. Nada. Cero. Conjunto vacío. ¿Quién dijo que no podemos entender nuestra sociedad del primer mundo en pleno siglo XXI sin Internet? Pues lo dijo en el año 2008 DBS. Punto pelota.

Eso sí, los blogs están de moda. Así que si quieres que tu blog tenga el paraguas de la DBS, mándales un correo electrónico. Esa es la forma. Es la propuesta para que compartas tu conocimiento con DBS. No sé muy bien cuál es la forma en que DBS compartirá el conocimiento de sus profesionales con quienes blogueamos. De momento piden el tuyo. Barato y fácil: pedir. Otra cosa es dar. Ni una palabra en la web respecto a la propiedad de los contenidos.

Así de simple: esto es lo que hay. Una escuela de negocios puntera. Eso sí, de hombres y sin Internet, de hombres anclados en lo 1.0 (siendo generosos). Alegría, alegría. ¿Quién escribe el blog del superdirectivo del futuro? Pues la secretaria: Matilde, para más señas. A ver si no quién va a ser. La ficción es realidad, no lo dudes.

Supongo que luego en el día a día, en el interior de las aulas, las cosas pueden cambiar. Pero si miramos a las personas que componen ese consejo de administración, creo sinceramente que DBS debería modificar el planteamiento de género. La sociedad tiene que ser crítica con este tipo de propuestas. No podemos aceptar que los poderes institucionales la bendigan sin colocar el punto crítico necesario. Pablo Aretxabala se congratulaba hace unos pocos días de que se ponga en marcha DBS. Vale, bien, se han puesto las pilas y ofrecen un centro ambicioso. Pero, ¿de esta forma?, ¿mirando hacia la élite?, ¿con templos de excelencia?, ¿con esquemas del pasado? Seguro que por debajo habrá propuestas interesantes, tanto de contenidos como en sus aspectos pedagógicos, pero desde luego no luce nada su propuesta de género ni su concepto de Internet.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.