Thursday, Sep. 21, 2017

Dinamiza o dinamita

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11/07/2007


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No parece que dispongamos de acuerdo. El lunes, trabajando con un cliente, el resultado fue 6-4. Ganaban el partido quienes querían que un equipo autogestionado que está en ciernes tuviera “responsable“. Alorza, mirando a otros contextos, escribió hace unos días Redes y comunidades: la figura del dinamizador. Como el resto de los artículos de Administraciones en red, bien argumentado y dejando caer preguntas que dan pie a continuar la línea argumental. Leedlo, comentarios incluidos. Estupenda conversación.

Por alusiones dinámicas a la hora de explicar cómo funciona Aprendices, voy a tratar de añadir caminos complementarios a lo que estamos planteando. David ya ha afinado la diferencia entre comunidad online y red social. Al final siempre son tres las variables que tenemos que manejar para comprender cómo funciona un grupo humano:

  • qué quieren hacer
  • quiénes se han juntado
  • los soportes de que se dotan para llevar a cabo su actividad

Es decir, que el grupo está condicionado por el contenido de la colaboración a establecer: temas que abordan, objetivos que persiguen, calidad y cantidad de resultados que consiguen, etc. Además, es evidente que el grupo se mueve en función de las relaciones que establecen entre sí las personas que lo forman. Y, por último, el grupo basa su actividad en cierta estructura de soporte, donde incluyo sus normas básicas (escritas o no) y el respaldo tecnológico.

David y yo andamos afinando cómo funciona una comunidad online. Hemos tomado la referencia de John Hagel en Community 2.0 y hemos asumido en buena manera sus presupuestos.

For me, virtual community involves:

  • establishing connections on electronic networks among people with common needs
  • so that they can engage in shared discussions
  • that persist and accumulate over time
  • leading to complex webs of personal relationships and an increasing sense of identification with the overall community

The key elements of virtual community are shared discussions, shared relationships and shared identity. […] they contribute to building shared meaning, shared trust and shared motivation in ways that are distinctive and responsive to the growing needs among participants.

Así que si consideramos los tres pilares de análisis: qué, quiénes y cómo, resulta que dinamizar a grupo de personas admitiría diversas formas. Es decir, que no creo que podamos proporcionar una respuesta a una sola pregunta. Porque hay muchas diferentes preguntas según cómo sean las muy diferentes comunidades que existen. Personas diversas, necesidades de dinamización diversas.

Más pertinente me parece la cuestión de qué hay que hacer para dinamizar un grupo. Se me ocurren estas actividades:

  1. Estimular intelectual y emocionalmente. Creo que es lo fundamental. El modelo de liderazgo transformador de Bernard Bass citaba hace ya mucho tiempo la estimulación intelectual como uno de los comportamientos básicos de liderazgo. No sé si era consciente el tipo de lo trascendente de esta conducta para una comunidad. Estimular, empujar, abrir puertas, respaldar, animar, ceder el paso, incitar, ilusionar, dibujar un escenario deseado. Palabras. Complicada la acción.
  2. Generar complicidad. Es la parte química. Es la parte compleja que conecta personas a través de finas líneas a veces incomprensibles. Sirve, desde luego, una referencia “a la contra”. Las personas nos unimos cuando vamos contra algo que no nos gusta. Curiosa forma de engancharnos. Pero así son las cosas. Aunque también hay campo para la unión en positivo.
  3. Hacer tú mismo/a lo que quieres que los demás hagan. Es la parte del ejemplo. Los comportamientos en un grupo pueden explicarse o pueden llevarse a cabo. Hacer tiene la gran virtud de que aborda los dos famosos frentes de progreso: a Dios rogando y con el mazo dando. Hacer y explicar. Explicar y hacer. Pero hay que hacer.
  4. Reformular. Es una de las grandes herramientas de conexión. Y en esto creo que quienes escribimos en blogs tenemos mucho terreno ganado. Estamos acostumbrados a reformular para avanzar. Es lo que estoy haciendo ahora. Me enganchó la conversación en torno al artículo original de Alberto. He reformulado algunas de las cosas que él ha dicho y quiero contribuir a la discusión añadiendo algunas nuevas (o no tanto) pistas. Reformular es una de las claves para avanzar.
  5. Compartir algo más que lo derivado de una transacción, huir de estrategias de pura reciprocidad. Este es un matiz que a veces pasa desapercibido. Robert Axelrod escribió mucho sobre las estrategias de cooperación y llegó a concluir que una era la que mejor funcionaba: la reciprocidad. Pero el contexto ha cambiado y las grandes comunidades del software libre han removido los cimientos. Si en una comunidad de práctica la transacción se basa en un análisis racional de qué gano y, por tanto, cómo lo gano, apaga y vámonos. Los compromisos se mueven por otros terrenos. Por eso hay que hacer lo que queremos que los demás hagan.

La pregunta al final resulta obvia: ¿prefieres que esas actividades las lleve a cabo una sola persona o prefieres que estén repartidas? El primer escenario es que el tradicionalmente hemos buscado. El segundo es diferente. Sólo digo que diferente. Quizá leaderless resistance.

En este blog discutimos hace ya un montón de tiempo acerca del liderazgo. Sigo trabajando con algunas empresas buscando algunas respuestas. Pero no veo un modelo a repetir. A veces, eso sí, me parece muy claro que en determinados grupos humanos, la idea de una persona que dinamiza está muy cerca del peligro de una persona que dinamita. No deja de ser la lógica conclusión de buscar hayedos en vez de jardines.

Por último, dos ideas más. Una, cada vez creo más útil el enfoque de roles de Meredith Belbin. Me parece más lógico que las competencias en un grupo estén repartidas y que no se trate tanto de que una persona sea la elegida. La segunda idea es la de la visión diacrónica. Los grupos evolucionan en el tiempo y, por tanto, también cabe considerar que momentos diferentes requieren tácticas de dinamización diferentes.

Y hasta aquí llego. Seguimos hablando.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(9) comentarios

  1. Iñaki Ortiz
    11/07/2007 at 08:44

    Me gustan los cinco puntos que propones para dinamizar un grupo. No sé si son de aplicación general, pero creo que pueden aplicarse bien a las comunidades de práctica que quiere crear Alorza en el ámbito de las administraciones públicas.

    Me parecen básicos, sobre todo, los dos primeros puntos: la estimulación intelectual y emocional y el generar complicidad. Creo que para que una comunidad de este tipo funcione tiene que haber estímulo e ilusión. Si no hay ganas esto no funciona. Y después tiene que haber complicidad, es necesario que haya feeling entre las personas, porque si no conectas con la gente del a comunidad es muy difícil que puedas mantener la ilusión y compartir algo, por mucho estímulo inicial que tuvieras.

    Previo a estos puntos debe existir un contenido de la colaboración, que tiene mucho que ver con el qué quieren hacer. Formamos una comunidad para algo, porque tenemos un objetivo o una inquietud común. Esto no siempre esta claro en el ámbito profesional, aunque nos dediquemos a lo mismo. Por ejemplo, en las comunidades que propone Alorza en la Administración, no siempre es evidente que profesionales de un mismo área de conocimiento sientan la inquietud de compartir o , al menos, con la suficiente intensidad como para realizar el esfuerzo que supone colaborar.

    Por cierto, que los cinco puntos que citas implican la existencia de un liderazgo. Si se estimula, si se genera complicidad, si se predica con el ejemplo, será porque hay una o varias personas que lo hacen.

    A mi si me parece importante que haya personas con capacidad tractora para que una comunidad funcione. La emergencia pura me parece difícil. Cuando menos creo que es más probable una emergencia asimétrica. Hay ejemplos paradigmáticos, como Infonomia, donde la figura del líder carismático es la base constituyente de la comunidad (si es que cabe hablar de comunidad en el caso de Infonomia).

    Me resulta más difíciles encontrar ejemplos de comunidades hayedo puras.

  2. Ramon
    11/07/2007 at 15:04

    Un apunte Julen, la reciprocidad que funciona es la asimétrica: a veces hay que dar repetidamente más de lo que recibes, para poder estabilizar la cooperación.

    Recuerdos.

    Para Iñaki: yo también tengo dudas de que Infonomía sea un comunidad. En todo caso desde fuera para exageradamente asimétrica hacia el líder.

  3. Ramon
    11/07/2007 at 15:09

    Por precisar lo de la reciprocidad asimetrica. Lo que hemos comprobado es que se da en dos niveles y, a veces, momentos:
    - una fase en que el no líder debe aportar mucho conocimiento a otros que ya son líderes y saben mucho
    - una fase en que el líder/gurú (esto es el que tiene mucho conocimiento y es reconocido como tal por el resto de la comunidad) debe seguir repartiendo conocimiento y ayudando a crecer al recién llegado

    Es un equilibrio difícil. Si el líder/gurú deja de atender... deja de serlo y si atiende demasiado... se congestiona.

    Pero si no atiende, la comunidad no aprende ni crece. Con suerte surgen líderes alternativos. Con mala suerte todo el mundo desconecta y ahí se acabó todo.

    Comprobado con simulaciones y con gente real.

  4. dsanchezbote
    11/07/2007 at 17:36

    Yo creo que la emergencia no es que sea más o menos difícil, lo que ocurre, pienso, es que nos da "miedo" en el sentido de que no sabemos si va a resultar en la idea que cada uno de nosotros se ha formado de antemano de lo que tiene que ser la comunidad.
    Me parece que la mejor forma de estimular no es decirle a un número de personas (caricaturizando) "bueno vosotr@s cinco formais una comunidad y el de gafas será el dinamizador".
    Yo creo que puede ser más positivo dar a cada una de esas personas su propio medio de expresión(medios de los que solo algunas harán uso, aceptémoslo). Entonces, a fuego lento, ver cómo interactúan (si es que lo hacen)y tejen relaciones entre ell@s y con otr@as personas, al mismo tiempo que surgen complicidades y/o pautas de comportamiento (por ejemplo la aparición de roles)y buscan otros medios técnicos más adecuados a su nuevo grado de compromiso y colaboración, y entonces... presenciar, que no crear, una comunidad que seguro no se parecería a lo que ahora tenemos en mente.
    Desde la distancia, pienso que Aprendices se parece más a esta última forma de aparición que a la primera.

  5. Ramon
    11/07/2007 at 19:43

    Aunque, efectivamente, la emergencia surge de buenas pautas de interacción (como la reciprocidad asimétrica) hay un trabajo previo para identificar grupos de gente. El dinamizador puede observar más cómo van las pautas y sugerir que se cambien que no asignar roles fijos.

  6. fernando mh
    11/07/2007 at 20:56

    Perdón por el offtopic, aunque quizás no sea tan offtopic... pero lo cierto que es el título del artículo me ha recordado un sucedido del abuelo cebolleta.

    Un viejo profesor universitario, en su primera clase que nos dirigía a un centenar de jóvenes pardill@s aprendices de arquitect@s, dedicaba una buena parte de su alocución a desarrollar la siguiente idea:

    "Tienen ustedes (porque nos trataba de usté, oiga...) que aprender cómo funciona el sistema legal (porque se trataba de eso), cómo funciona la administración, cómo funcionan las leyes, deben ser conscientes de que cada vez que participan en cualquier acto aparentemente trivial, como montar en un autobús, están ustedes contratando, y el billete es parte del contrato, que tiene sus cláusulas, sus condiciones resolutorias y sus penalizaciones... Tienen que conocer todo este entramado legal que rodea toda la actividad humana.

    ¿Para qué?

    Para asumir el sistema, y mejorarlo.

    O para dinamitarlo."

    Él, el viejo profesor, algo falangista pero totalmente coherente, había escogido la vía de la dinamita -en sentido figurado, claro, o eso espero-, aunque una dinamita un tanto heterodoxa y rompedora: no en vano, al empezar cada clase, la iniciaba con un rezo en árabe (había sido muchos años arquitecto municipal en Tetuán, Melilla o alguna otra ciudad-colonia norteafricana que no recuerdo bien) y nos rompía los esquemas levantando acta al terminarla (¿Levantar actas?¿Con cien cenutri@s de ventidós años en la sala...?) de cada clase, como si se tratara de una reunión formal.

    Perdón por la salida del hilo. Tenía que contarlo. El título lo sugería. I'm sorry.

  7. Julen
    12/07/2007 at 04:41

    Iñaki, el liderazgo que comentas puede estar distribuido, ¿no? Es mi punto de vista: que el liderazgo unipersonal es una de las posibilidades pero no la única ni la necesaria.
    Ramón, pero la cuestión de fondo es que la referencia a la conducta del vecino nos lleva a la tragedia de los comunes. La reciprocidad asimétrica sigue haciendo demasiadas cábalas respecto al futuro, sigue moviéndose demasiado en el plano racional. Y aquí hay que tirar en muchas ocasiones de la otra parte: la intuición, la locura, la ilógica. Así que creo que hay que concebir la cooperación de alguna otra forma. Y ciertamente, momentos diferentes suelen requerir actuaciones distintas.
    David, creo que ahí está una de las razones de muchos de los fracasos: la presión del tiempo. En las empresas sobre todo. Allí o ganas pasta rápido o nadie te va a estar esperando. En una comunidad online, según cómo nazca también hay presión de tiempo sobre todo si se trata de una comunidad de práctica.
    Fernandomh, dinamita, dinamita, ¿no se dedicó Pablo en cierto momento a recopilar videos de demoliciones? Quizá tengamos que cambiar de modelos mentales para dinamizar... quizá haya que dinamitar.

  8. Alorza
    12/07/2007 at 13:21

    Julen, compro todas las ideas de este post. Y tengo que comprar también muchas de las de los comentarios. ¡Qué buena conversación!

    Especialmente sugerente la intervención de David. Yo también creo que las comunidades funcionan por sí solas, pero que quizá no funcionen como nosotros, desde fuera, quisiéramos. Y lo contrario, algunas comunidades sólo funcionan porque alguien las mueve. Pero quizá sea mejor dejar a estas últimas libres para que cambien o mueran.

    Como diría Julen, luego está el aspecto diacrónico: puede ser que la comunidad precise de una ayuda en momentos concretos, como puede ser al inicio. A ese arte se le llama mayéutica,¿no? Y puede ser que la comunidad viva mejor si externaliza algunos procesos, como el mantenimiento técnico de su plataforma, la elaboración de vídeos, el almacenamiento de documentación, la intendencia... pero eso no tiene mucho que ver con la figura del dinamizador externo.

    En fin, se me acumula trabajo para postear.

  9. Ramon
    12/07/2007 at 15:40

    Julen: sobre racional/irracional.

    Claro, pero la gracia está en jugar con todo tipo de motivaciones sabiendo que algunas traducciones irracional a racional van a descuajaringar los equilibirios más perfectos y llevar a la comunidad a un aburrimiento inconexo. Hay que cuidar la cabeza (racional), el corazón (lo irracional) y las patas de la comunidad (reglas, procesos, y tecnología).

    Tirao, vamos. ;-)

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