Saturday, Sep. 20, 2014

Dinero para participar: bloggers y demás especies humanas

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08/03/2007


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Dinero para participar: bloggers y demás especies humanas


Hace ya un tiempo tenía marcada una pequeña entrada de Howard Rheingold en Smart Mobs para leerla con un poco más de cariño cuando me sacara un rato: Why paying people to contribute to peer production can backfire. Eso sí, tengo que decir que mi Bloglines me espera con otro montón de entradas marcadas. Habrá que seleccionar cuáles de todas estas pequeñas píldoras me administro.

El articulito me interesa porque conduce a un estupendo trabajo de un alumno suyo, Tobias Assman. Aborda el tema del dinero como incentivo para participar. Lo cual, ya podéis concluir desde ahora, tiene muchas aristas para desbrozar. El autor comenta que está muy interesado en “motivations for contributions to online communities”. Tendré que presentarle a mi director de tesis y activar una investigación que queremos llevar adelante con la comunidad de Aprendices. David, ¿estás ahí?

Por otra parte, ya sabéis que somos varias/os quienes estamos dale que te dale -por aquí al sur de Islandia- en torno a la forma en que generar participación. Por eso, el trabajo de Tobias, realizado sobre un wiki, Incentives for Participation, me resulta tan atractivo. La idea básica que maneja el autor es que la mezcla de motivación extrínseca que incorpora el dinero estropea en buena parte lo que debiera estar basado en motivación intrínseca. Para más detalle sobre motivación intrínseca y extrínseca os recomendaría la lectura del artículo de Richard M. Ryan y Edward L. Deci, de la Universidad de Rochester: Self-Determination Theory and the Facilitation of Intrinsic Motivation, Social Development, and Well-Being.

Para empezar: reconozco que la cuestión del dinero me tiene alucinado.

En mi experiencia profesional puedo decir que he asistido a la implantación de un buen número de sistemas retributivos en empresa. Sobre todo en el mundo de las cooperativas, pero no sólo. Tengo mis conclusiones, cuando hablamos de dinero y empresa:

  • El dinero puede sacar lo peor de cada persona.
  • El dinero genera insatisfacción en el 90% de los casos. Y es independiente de que modifiques el sistema. Murphy aprieta.
  • El dinero tiene valor diferente para cada persona, pero siempre predomina y destaca la opinión de quien le da mucha importancia y se siente agraviada/o por la retribución que recibe.
  • El dinero aleja el sistema empresa del equilibrio. Acéptalo y procura no actuar con celeridad incorporando modificaciones constantes. Sea cual sea la retribución, el sistema permanece inestable.
  • El dinero no motiva a las personas… motivadas por el logro, motiva a las personas… motivadas por status. Cuidado.


Tobias en su wiki nos remite a la blogosfera y al universo de las aportaciones a sistemas masivos y compartidos de conocimiento. Muy en línea con las preocupaciones actuales de inteligencia colectiva, crowdsourcing y demás zarandajas por el estilo. Considera la diferencia entre “pequeños incentivos” y otro de tipo de recompensas monetarias de mayor calado, pero en última instancia nos acaba remitiendo a cierta escala de valores que de vez en cuando solemos encontrar en ciertas blogosferas:

[...]some bloggers tie their motivation to some guiding principles which were nicely summarized by a buzzmachine posting:
1. No one can buy my editorial voice or opinion.
2. No one can buy my editorial space; if it’s an ad it will clearly be an ad.
3. No one should be confused about the source of anything on my pages.
4. I will disclose my business relationships whenever it is relevant and possible.

Recurrir a los valores es útil para explicar por qué el dinero puede o no funcionar como fórmula para incrementar la participación. Claro que esto haría que no tenga demasiado sentido aplicar dinero. Porque no sirve en sí mismo, sino que está mediatizado por el valor que la persona le asigne. Lógico. Pero, ¿cómo repercute la recompensa económica que pudiera incentivar a una parte de la gente en la otra parte que pasa del asunto? ¿Generamos crispación?, ¿provocamos ruido y desunión?, ¿sembramos discordia?

Tobias, tirando de este artículo, clasifica los sistemas económicos de incentivación en las blogosferas en tres grupos:

  • De pago fijo, como BlogBurst o Current.tv, normalmente asociado a un determinado hecho y pagado con una cantidad significativa (que cada cual entienda este adjetivo desde su perspectiva).
  • De pago “fluido” (podríamos llamar también variable), como Google AdSense, GroundReport o Newsvine, asociado a la relevancia, popularidad, impacto… es decir, contingente al propio elemento al que va a asociado.
  • Sistemas híbridos, como OhmyNews, mezcla de los dos anteriores.


A partir de esta distinción comienza la parte del artículo que más me interesa y que me hace pensar lo suyo. Tiene que ver con el “motivation crowding effect“. Así, ¿qué ocurre cuando, por ejemplo, hablamos de sistemas de voluntariado? Cita a Frey y Götte (no aporta la referencia al artículo) a cuenta de una investigación llevada a cabo en Suiza:

The incidence of rewards is found to reduce the amount of volunteering. While the size of the rewards induces individuals to provide more volunteer work, the mere fact that they receive a payment significantly reduces their work efforts by approximately four hours. The magnitude of these effects is considerable. Evaluated at the median reward paid, volunteers indeed work less, suggesting that the crowdingout effect dominates the relative price effect.

Es decir, que si partimos de una contribución voluntaria, que no forma parte de un sistema de transacción económica, la incentivación económica puede ser contraproducente. Echa un vistazo al gráfico al principio de este artículo, que se explica por sí solo.

It suggests that external intervention via monetary incentives or punishments may undermine (crowding-out), and under different identifiable conditions strengthen (crowding-in), intrinsic motivation. Arguably, the „crowding-out effect“ (as it will subsequently be called), is one of the most important anomalies in economics, as it suggests the opposite of the most fundamental economic „law“, that raising monetary incentives increases supply. If the crowdingout effect holds, raising monetary incentives reduces, rather than increases, supply. Under relevant circumstances, it is therefore not advisable to use the price mechanism to elicit a higher supply, and one should moreover rely on a quite different type of incentive, namely intrinsic motivation.

Al final parece haber dos razones psicológicas para que la introducción de motivación extrínseca de tipo económica reduzca la contribución:

  • (a) Impaired self-determination. When individuals perceive an external intervention to reduce their self-determination, they substitute intrinsic motivation by extrinsic control. [...]
  • (b) Impaired self-esteem. When an intervention from outside carries the notion that the actor’s motivation is not acknowledged, his or her intrinsic motivation is effectively rejected. The person affected feels that his or her involvement and competence is not appreciated which debases its value.


Complejo este mundo del dinero. Supongo que Jaizki algo dirá al respecto. Cada cual que sea coherente con su esquema de valores, pero desgraciadamente la sociedad actual ha creado un nuevo dios al que rinde pleitesía: el éxito económico. Y eso arrasa, me temo, con otras muchas convicciones. Dinero, poder… quizá son argumentos muy manidos para explicar algunos males de nuestra sociedad. Pero ahí están y no ellos en sí mismos, sino los humanos, han creado monstruos a su alrededor.

Y eso sí, tú decides. No soy quién para ponerme en tu lugar.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.