Bajonazo 11 comentarios
¿Y qué queréis que os diga en un día como hoy? Pues que a uno le entra un bajonazo que le mete en la parte más profunda de su ciclotimia. Pero saldremos adelante.
¿Y qué queréis que os diga en un día como hoy? Pues que a uno le entra un bajonazo que le mete en la parte más profunda de su ciclotimia. Pero saldremos adelante.
Hace ya un cierto tiempo que tenía en la bandeja de lecturas pendientes un informe publicado por APD Zona Norte. Se trata de ¿Qué nos quita las ganas de seguir trabajando aquí?, una investigación de Otto Walter. Según explican, está realizada entre “más de 1.000 mandos y técnicos de diversas empresas, sectores, niveles y edades”. Si te interesa más información, el informe da la referencia de Paloma Jiménez.
Si leemos el informe en positivo, es decir, valorando lo que nos retiene en el trabajo, los ocho factores que se llevan la palma, de más a menos importante, son:
El estudio introduce, además, una variable de “alta sensibilidad”, que se aplica a todos esos factores, pero también a algunos otros. Esta variable se refiere al hecho de que si faltaran estos factores, es probable que dejáramos el trabajo. A los ocho anteriores, añaden, con alta sensibilidad, los siguientes:
Por debajo en valoración quedan otros factores:
Y, como todo el mundo sabe, un trabajo que reúna los 17 factores anteriores no existe. Una pena. Pídetelo para Reyes Magos y ten fe, que es lo que importa. Aunque siempre guardo un punto (o mejor, un “puntazo”) de escepticismo con estos informes. Siempre acabamos diciendo que el desarrollo profesional, el propio trabajo, el reconocimiento blablablá y luego hay motivaciones mucho más pegadas al suelo. ¿O no? Pues… sí, a veces… pero, pudiera ser que sí,… vaya lío. Es que somos humanos y diferentes.
Por cierto, he encontrado una reseña de este estudio en La importancia del “salario emocional” en un blog muy majo, Comunícate, de César Alonso Peña.
Mi madre se mosquearía, pero yo no tanto. Ya conocí a un Zenigaonaindia que coleccionaba errores al escribir el apellido de su amigo Billelabeitia. Tenía montones de equivocaciones almacenadas. Incluso llegué a ver un Villalabestia que hizo se me escapara la risa compulsiva y estridente. También conozco a un Gabikagogeaskoa que al emigrar a los USA -algo muy habitual en cierta época- no tuvo más remedio que dejarlo en Gabika. Y cosas parecidas tienen que pasar cuando trabajas con Landarroitajauregis, Zabalandikoetxeas, Gerrikabeitias, Zilonizetxebarrias y cosas por el estilo. La web 2.0 no los digiere bien. Globalización que arrasa.
En mi casa somos conscientes de que la versión comercial de nuestro apellido es Iturbe. Lo de Iturbe-Ormaetxe es algo muy poco digerible por buena parte del planeta. Claro que mi madre se pilla unos rebotes de aupa cuando ve la versión corta. Se ve que lleva la profesión por dentro y que eso de acortar un apellido tan digno no puede ser.
Lo del apellido tiene su miga porque tengo algunos documentos (tarjetas de crédito, por ejemplo) que no aceptan el guión. Por tanto éste acaba por desaparecer. Pero consciente de que hay un segundo apellido por detrás que colocar -y como no tienen espacio suficiente- se provoca un desaguisado bastante considerable. De los dos apellidos originales (Iturbe-Ormache Zamarripa) pasamos a tres (Iturbe Ormaeche Zama). Y, claro, soy el mismo, pero no tanto.
El caso es que estamos en Zaragoza disfrutando de sus nieblas y una escarcha de tres pares de testículos. Ayer dormimos en Sos del Rey Católico con tres grados bajo cero al llegar y otros tres bajo cero al salir a eso de las 12:00 del mediodía. Claro que para eso estamos ya en invierno, ¿no? El día ha estado precioso. Ya dije que me gustaba la niebla, así que hasta para eso tengo suerte. He llegado, creo, al paraíso de la niebla: Zaragoza a orillas del Ebro en días rasos de invierno.
Y todo esto del apellido ha venido a cuenta de que la televisión del hotel donde estamos alojados me daba la bienvenida con un hermoso Iturbe-ormaechez. Alguien habrá pensado que ya que estamos en Aragón mejor aragonizar el apellido. Y no se le ha ocurrido otra gracia que pasarlo al universo de terminaciones en -ez. Vamos, lo más lógico. A mi pareja le ha entrado la risa floja. A mí, para qué negarlo, también. Eso sí, mi satisfacción es su objetivo.
Por supuesto, hablamos de Vodafone, Movistar, Orange, Euskaltel… este tipo de gente. Cuento mis últimas experiencias para tratar de conseguir una conexión inalámbrica (no PCMCIA) a Internet para mi portátil. Finalmente lo haré, si no hay ningún desastre de última hora, con Euskaltel. Entre otras cosas, porque a fecha de hoy es el único que he encontrado con conexión vía tarjeta Card Express.
Ahora mismo soy cliente de Vodafone. El reemplazo de tecnología PCMCIA lo enfocan a través de su modem USB. Si quieres aplicarte con el nuevo invento, acoquina más de 150 euros y paga contrato mínimo de 49 euros/mes + IVA. Me han dicho que habrá tarjetas pre-pago, pero en dos tiendas en las que he preguntado me dicen que no han salido todavía. En una de ellas directamente me dicen que es muy caro, que no se vende bien, que ya ha habido bastantes quejas respecto a las tarjetas PCMCIA. Vamos, que échate a temblar para que alguien te diga eso.
En la Fnac recién estrenada en Bilbao una tendera de Vodafone ya me intentó explicar que no me convenía un móvil compatible 3G porque la velocidad era muy inferior a mi actual tarjeta inalámbrica 3G (¿¿??). Me vino a decir que me olvidara del asunto y que acoquinara con el módem USB.
En Movistar directamente me dicen que ellos están con las tarjetas inalámbricas PCMCIA y que no hay más. A la pregunta de por qué no hay otras tarjetas ya que los nuevos portátiles en gran parte no vienen con lectores de tarjetas PCMCIA, la respuesta es “ya, pero yo qué quieres que te diga”. Irrefutable argumento que me hace salir en 30 segundos por la puerte por la que entré.
En Orange me dicen que su conexión es también PCMCIA. Antes por teléfono, en el 1414 donde Orange trata de captar a los de Euskaltel, me dijeron que había una tarifa de “si te conectas, 2 euros; si no nada” y que “seguro que tienen tarjetas de esas que me dices” (me refería a las Card Express). Pues no y, como casi siempre, quien te atiende sabe lo mínimo. Esto sí que es un problema.
Al final, cojo Euskaltel, que lanza una tarjeta Card Express que te permite bajar 1 Gb por 30 euros + IVA, supuestamente a una velocidad de 1,8 Mb. Pero antes hay que hacer la famosa portabilidad hacia Euskaltel desde Orange. Y en esto estamos. Veremos cuánto tarda el asunto porque las cosas de palacio van despacio y más cuando hay guerra comercial. Por cierto, os recomiendo el seguimiento (acoso pormenorizado diría yo) que Bloger en prácticas está haciendo al asunto. Una vez tenga la portabilidad y esté confesado de mis pecados, me iré a contratar la tarjeta inalámbrica Card Express y seguramente cogeré un móvil compatible 3G ahora que puedes presionarles porque están en guerra.
De mi periplo por unos y otros saco estas conclusiones:
Con todo esto, es lógico que aquí esas compañías sean las que más reclamaciones reciben. No quiero ni pensar la cantidad de jubilad@s a quienes intentarán engañar. Sí, digo engañar. No se me ocurre otra palabra. Sólo nos queda convivir con estos ladronzuelos, tratar de esquivarlos y comentarnos entre nosotr@s las malas artes que emplean para defendernos. Hazlo, por favor, es una labor social.
Si quieres leer mis lloros anteriores con esta gentuza:
Junto a Alberto e Iñaki -ya es seguro- vamos a poner en marcha un hermoso proyecto en torno a la participación. Ellos escriben mucho y con criterio acerca de la participación en el ámbito de la Administración. Hemos solido comentar que sería interesante organizarnos para trabajarla desde diferentes perspectivas: la empresa, el mundo de las ONG, el asociacionismo de barrio, la educación y también, claro está, la Administración.
Decía que el proyecto saldrá adelante porque tenemos las ideas, tenemos las ganas y tenemos los wikis para empezar a darle forma. Al margen de lo elaborado o no del punto de arranque, el proyecto promete. Para echar más leña al fuego, propongo veinte líneas de trabajo. Se trata de aspectos que considero importantes para mantener procesos de participación sanos. El orden no implica importancia.
Probablemente esto requiere un mapa conceptual para ir desgranando los contenidos y ordenando las ideas. Y como quiera que hablamos de participar. ¿Te apetece participar con tus contribuciones acerca de la participación? Anímate.
En este mundo digital que habitamos hay objetos físicos absolutamente fetiches. Uno de ellos es el libro. Sí, la tecnología todavía no alcanza a entregarnos un formato digital que huela como el libro y que tenga su textura. El rotulador fosfo no pasa bien por la pantalla y la deja toda enguarrada. No hay manera de que deje mis libros a un lado. Y no veo la forma.
Txetxu es la referencia para estar al tanto de libros y libreros. En lo que puedo, de vez en cuando le paso referencias que las más de las veces él ya controla. Estaba a punto de escribirle un correo con una de esas referencias cuando me ha surgido una reflexión y la comparto con él y con vosotr@s. Acabo de leer vía Smart Mobs en Fortune Small Business una de las diez mejores ideas que seleccionan de pequeños negocios. Auténticas innovaciones que quizá algunas pasen al escenario de la fama en el futuro.
Entre ellas, decía, hay una que me impacta, la que hace que esté escribiendo esto. Se trata de una máquina de fabricar libros (antes llamado imprenta): The Espresso Book Machine. Una máquina cuyo enfoque parece no la gran serie, sino algo más flexible y de menor tirada, mucho más cercana al consumidor final.
Buying a book could become as easy as buying a pack of gum. After several years in development, the Espresso – a $50,000 vending machine with a conceivably infinite library – is nearly consumer-ready and will debut in ten to 25 libraries and bookstores in 2007. The New York Public Library is scheduled to receive its machine in February.
El sitio para ver el invento es OnDemandBooks.com. Su presentación dice algo tan simple como:
On Demand Books LLC. is planning to become the first company to globally deploy a low cost, totally automatic book machine (The Espresso Book Machine), which can produce 15 – 20 library quality paperback books per hour, in any language, in quantities of one, without any human intervention. This technology and process will produce one each of ten different books at the same speed and cost as it can produce ten copies of the same book. ODB has two machines currently deployed (one at the World Bank InfoShop in Washington DC, and one at the Library of Alexandria in Egypt).
ODB is also finalizing technology to access a vast network of content that can be accessed and produced via The Espresso Book Machine Network. The content of this library will reside in numerous locations from a multitude of sources. Our system will accept multiple formats, and fully respect licenses and rights.
La máquina en cuestión puedes verla en funcionamiento en este video (son unos 5 minutos). El proceso no requiere la intervención ningún humano, sgluuupsss. Desde luego que el invento es curioso porque enlaza directamente el mundo digital con el fetiche-libro. En la página de OnDemandBooks.com, muy limpia y simple, tienes tres enlaces que quizá te hagan entender el asunto: The Long Tail, The Future of Books (MIT) y Publish or Panic (US News & World Report). Tres muy, pero que muy, buenos enlaces.
En la referencia que hacen en Fortune Small Business destacan:
The machine can print, align, mill, glue and bind two books simultaneously in less than seven minutes, including full-color laminated covers. It prints in any language and will even accommodate right-to-left texts by putting the spine on the right. The upper page limit is 550 pages, though by tweaking the page thickness and type size, you could get a copy of War and Peace (albeit tough to read) if you wanted.
Txetxu, ya tienes trabajo… cuando termines tus fatigosos proyectos actuales.
Sí, has leído bien: despide personas. No… tranquilidad, tranquilidad. No me pasa nada. En realidad, es sólo el gancho. Lo reconozco. Despide porque quizá puedas cambiar la relación profesional que mantienes con tus trabajadores/as. ¿Y si en vez de personas contratadas por cuenta ajena fueran personas que trabajan por su cuenta?, ¿y si llegaras al acuerdo con ciertas personas de despedirlas para tratar de cambiar la relación que mantenéis? En realidad lo que propongo es la posibilidad de que se autodespidan. Pero eres tú quien debe plantearlo primero. Y tendrás que poner encima de la mesa argumentos. No obstante, ¿por qué no proponerlo?
Cierta parte del problema que tenemos en nuestras empresas pasa por el compromiso. Es evidente que una persona no se compromete tanto con algo que no le pertenece. ¿El trabajo que realizas te pertenece?, ¿sientes que es algo que forma parte de ti? Porque la relación está pervertida en su concepción: me das tu tiempo y te lo pago. Es decir, no eres propietaria de tu tiempo, me lo has alquilado y yo te pago en función de la cantidad que me dedicas. Es el cimiento del edificio que hemos levantado. Yo contrato, tú contradad@. Yo, el poder, tú la persona que lo acepta. Esas son las reglas del juego. Esas han sido durante mucho tiempo. Quizá demasiado.
Cuando hablamos de generar participación -ánimo, Alberto, vamos juntos- el problema es que, de entrada, ya sabemos que no quieren. ¿Por qué no quieren? Entre otras razones porque gran parte de las personas no mantenemos una relación sana con nuestra actividad laboral. Al hablar de participación, necesitamos cantidades mínimas para hablar de éxito. Pero esas cantidades son ridículas. Y desde no sé qué lado de la gestión tenemos que inventar artilugios que encadilen a las masas para que entren por el aro. Porque no tenemos hackers, ni mucho menos. Tenemos los pequeños monstruos que hemos construido. Cada parte haciendo lo que debía. Personas fuera, pero extraños seres que trabajan, aquí dentro.
Claro que explicarle a alguien que quieres cambiar tu relación contractual y pasarla a que sea autónoma, le puede provocar la carcajada (versión agradable) o el insulto (versión desagradable). Es lógico. Hay mucho que explicar y mucho que analizar. Pero estoy convencido de que una parte de la población trabajadora de este país puede decirnos que sí a independizarse de su empresa. Lo cual no significa que no sigan manteniendo una relación profesional con ella. Sí, pero de forma diferente. La cuestión es si tú, como empresa, quieres emprender ese camino de igual a igual.
¿Quién gana en el proceso de independencia? A simple vista pudiera pensarse que la empresa. Flexibiliza, reduce estructura, se hace más liviana. Con el diablo hemos topado. Pero, según en qué situaciones, puede haber profesionales que encuentren una salida a su aburrida situación profesional. Hay que tener en cuenta que “autonomizarse” supone un buen número de ventajas. Eso sí, cada cual tiene que mirar que ha introducido en su bagaje profesional y cómo esta el mercado de trabajo al que accede de acuerdo con sus competencias personales.
Y doy fe con mi ejemplo. Conste que no tiene por qué ser ni el mejor ni uno que haya que tomar, por supuesto, como referencia. Yo percibo ventajas evidentes:
Son ventajas que quizá algunas personas pongan por encima de las desventajas (riesgos de aislamiento, ingresos discontinuos, falta de disciplina con un@ mism@…). ¿Por qué no proponerlo? Charles Handy ya pronosticó en su día la organización trébol, un modelo donde veía mucha gente en la periferia, sin estar dentro pero estándolo, al mismo tiempo. Muy en línea con su pensamiento paradójico. Un modelo federal. Autonomía respecto a la empresa que te contrata es ganar en capacidad para decidir sobre tu propia vida.
De acuerdo en que hay muchas personas que no se sentirán con los recursos ni las ganas de emprender un camino que pueden ver arriesgado. Pero hoy el riesgo -como ayer- puede estar en que tu empresa no consiga los pedidos que tenía previstos. Y lo va a repercutir de la peor forma posible: tragándose su falta de competitividad mediante recortes de plantilla. Es una realidad y ejemplos tenemos a cientos. ¿Por qué no pensar de otra manera?, ¿por qué no comenzar un camino diferente? Ya sé que este tipo de propuestas pueden parecer destinadas sólo a la gente “top”, con cualificación y esas cosas. Seguro que lo tienen más sencillo, pero no descartéis la iniciativa escondida que se oculta en vuestras empresas. Esa que sólo aparecerá si no es para tí… porque es para cada un@ de nosotr@s.
Las empresas deberían pensar que pueden tener tienen personas con actitudes proclives a la iniciativa. Y que el corsé de las relaciones laborales actuales es un factor que limita extraordinariamente su capacidad. Hay muchas personas que no se sienten cómodas con el modelo de relación que la empresa, por pura inercia, les propuso. Unas horas, un dinero, unas responsabiliades, unos derechos, unas obligaciones. Eso es todo. Firma ahí abajo. Y, tú -como yo- muchas veces firmamos sin mirar, sin la reflexión que requeriría ese acto a veces involuntario: me han contratado, he firmado un contrato. ¿Qué ponía? Lo de siempre. ¿Por qué no proponer a tu gente una alternativa?
Habla con tu gente. Busca un modelo diferente con algunas de esas personas. Claro que a ti, si estás en la gerencia o en el equipo directivo, te da miedo este nuevo escenario. Porque es un escenario donde no vas a poder controlar a las personas como hemos estado acostumbrado a hacerlo durante muchos años. Tendrás que aceptar que pueden hacer otras cosas para otras empresas. Tendrás que aceptar que tú también entrás en un vía de cierto riesgo. ¿Vas a ayudar a esa gente a que sea realmente emprendedora? ¿No dices que estás montado en el vehículo de la innovación? Busca esta nueva forma de relacionarte con tu gente: de igual a igual. Tú eres empresa, ell@s son sus empresas. Cada persona con la suya. Practica P2P real y efectivo con tu gente. Entiendo, es complicado. Pero, bueno, nadie dijo que no lo fuera.
Si supiera cómo, de mayor me gustaría hacer una felicitación como la de las chicas de Todas. Me corroe la envidia, jopelines (además de que usen Mac).
Y conste que me he puesto a hacer balance de este año que termina -estado puro de originalidad trascendente- y de las cosas de las que me siento más orgulloso es de que estas chicas citaran este blog entre sus hombres que sí hablan de mujeres. Quizá tenía que habérselo dicho antes, pero nunca es tarde si llueve en Almería.
Martes 26 de diciembre, un día después del 25 de diciembre. Lo impensable sucedió. Txetxu Barandiaran y Bloger en prácticas son personas distintas… eh… sí, almas gemelas en cuerpos serranos gemelos, pero seres diferentes. De pequeños fueron siameses y se les nota, ambos gente de buen ver, gimnasio incluido. Pero sí, a 26 de diciembre de 2006 son personas diferentes.
Por lo demás, estuvimos comentando que hay varios blogs a seguir en 2007. Se comenta en Basauri en particular, pero también en todo el Gran Bilbao. Entre ellos, sobre todo, el de un chaval que promete y parece que tiene maneras: José Luis Orihuela. No escribe mal y parece constante. De hecho ha sido citado por una de las A-list bloggers: Loretahur, de Basauri, el único pueblo con metro al que llegas en autobús. Radicado en Pamplona pero ciudadano del mundo digital, salpica con fino acento cordobés del cono sur americano, sus entradas y conferencias. Hay que seguirle, lo dice Loretahur.
El fenómeno de masas en que se está convirtiendo el BBB hizo que tuviéramos que buscar refugio bajo finos astados de nuevo. Entre jamón cortado fino, taquito de queso y vinillo del sur de Euskadi, fueron surgiendo los temas habituales. Que ED tiene el correo saturado hay que joderse, que MC vende de forma encubierta en el top manta sistemas de comentarios, que JA por fin ha explicado cómo ser pasivo y que te guste, que LG explica cómo depilarse los huevos y le genera notoriedad, que JMA de software libre lo que yo de tonadillera, que CLP son unos ladrones, que VF son unos ladrones. Vamos, que sólo nos queda el recurso a quemar cajeros (sssshhhhh).
Tras esta totalmente fuera de tono incitación a la violencia, sólo me queda confesar que no, que no he subido a la Laguna Negra. Un turbio asunto de trabajo me lo ha impedido. Yo mismo que soy así, pero me resarciré. Tranquilas las hordas de fanáticas, que lo conseguiré. Es sólo cuestión de tiempo y encajar en agenda cualquier miércoles que se precie, que eso es lo que duele al enemigo.
Finalmente, la conversación de la edición número 9 del BBB acabó por centrarse en asuntos de radical importancia. Necesitamos enraizar en costumbres culinarias más propias de nuestra tierra esto de los blogs. Aquí ni blog ni hostias, aquí lo que engancha es el chuletón de kilo. Cagonlaleche. Así que quizá reorientemos las reuniones hacia un peregrinar por los txokos del país. Todo esto cuando la A-list blogger ya nos había abandonado, claro está.
El plan consiste en instalar de forma clandestina wifi en todos los txokos. Bueno, también vale piratearle al vecino del segundo, ese estirado de mierda. Una vez con conectividad suficiente, los txokos son asaltados para hacer videoconferencia en torno al chuletón de kilo (no valen de 800 grs). La carne, por supuesto poco hecha o en su defecto cruda, se ingiere por el puerto USB. Las proteinas alimentan la RAM del ordenador y el aparato funciona mejor, previa depilación. Todo esto, claro está, sin beber vino.
La estrategia a largo plazo es la mutación del txoko. Una nueva era está por llegar. El txokifi es el futuro. Chuletón de kilo 3G. Es la evolución natural en esta tierra. Aquí siempre nos hizo gracia Javitxu Letón. Así que en busca de nuestros ancestros, carnívoros convencidos, evolucionamos hacia un estadio superior de vasco: el bloggetxuletón, mezcla de indio americano e indígena de Markina. El mestizaje en próximas entregas de BBB. Y no, no bebo vino.
Ah… y recordad la recomendación para el 2007: el blog de un argentino de Córdoba afincado en Pamplona que empieza en esto de los blogs con ecuaderno. Nos la hace Loretahur.
Nota.- Incomprensiblemente Basauri tiene una entrada en la wikipedia de menos fuste que Urioste.
De entre los varios resúmenes sobre el año que termina, uno en particular que me ha gustado: el de Dion Hinchcliffe sobre la empresa 2.0. Evidentemente este hombre, junto a Andrew McAfee, Ross Mayfield y Tim O’Reilly quizá compongan el cuatrivirato de la empresa 2.0 en el momento actual. Para que no tengas que leer el artículo completo, si la pereza te acompaña, te resumo lo principal.
Antes, tres ideas que maneja del colega Dion en su resumen:
Por lo que respecta a su balance de 2006, los siete aspectos que Dion Hichcliffe destaca son:
Bueno, un poco más en serio, el artículo de Mr. Hinchcliffe está muy bien como balance del año que termina. Lo lees en 10 minutos. Tú decides.