Inicio » Archivo de 'Jul, 2006'

Bilbao, punto final, 31/07/06 10 comentarios


Girasol a primera hora del diaYa estamos en casa de nuevo. Esta mañana salíamos a primera hora de Haro y para eso de las dos de la tarde ya rodábamos por Bilbao. La peregrinación ha acabado en el garaje, jaja. La bici está en su sitio, descansando tras cerca de 1600 km. Un pinchazo en la etapa de Sangüesa a Torres del Río es todo lo que le ha pasado. Al margen, claro está, de los múltiples crujidos que emiten sus articulaciones. Pero no se ha portado del todo mal.

Hoy he recorrido de vuelta el itinerario que hice cuando en el año 2000 salí de Bilbao para hacer el camino francés a Santiago de Compostela. Entonces salí del botxo para llegar hasta Santo Domingo de la Calzada y coger allí el camino de Santiago. Hubo que subir; ahora ha tocado bajar. Por eso los 111 km de la etapa de hoy han transcurrido más rápido que de costumbre. No sé si porque llegábamos a casa o por una simple cuestión de condiciones meteorológicas estupendas combinadas con el descenso pronunciado de la última parte. Por fin, hoy día nublado y temperatura no más allá de los 23 grados en todo el trayecto.

El viaje, en su globalidad, desde Ginebra a Bilbao, ha resultado tranquilo. Claro que siendo yo tan ordenadito, no podía resultar de otra manera. Quizá un poco soso. Hace un par de días me preguntaba un amigo si no tenía ningún susedido para contar… y lo cierto es que no hay demasiado. Ha sido un viaje para conocer geografía, disfrutar de senderos, soportar un calor abrasador y también, por qué no, para incorporar rutinas (lavar ropa, tenderla, ducharse, recuperar la rodilla, paseos vespertinos, localizar lugar con Internet…). Al final, mucho tiempo ocupado. Cada día, de media, han sido en torno a las 6 horas encima de la bici.

Todavía quedan muchos proyectos apetecibles para hacer con la bici. Esto engancha. Al margen de que repercuta -realizado con moderación- en mejor salud, viajar en bici es una forma de ver con cierto detalle cómo son los lugares por donde pasas. Es evidente que a pie el detalle es mucho mayor, pero también lo es que con la bici tu capacidad de movimiento es mayor. Y si sigues el camino, tampoco hay problema por hacer a pie lo que no puedas montado en la bici. Cuando recorres un camino cualquiera, tú eliges el ritmo y la forma en que disfrutar de los lugares por donde pasas. Pero eres tú quien genera la fuerza para moverte. Depende de ti.

Esta mañana he tenido que echar mano de cierto sentido de la orientación para salir de un atolladero del progreso. Al salir de Zambrana hacia Vitoria quería coger alguna carreterita de ínfimo orden para ir hacia Pobes. La N-I se mostraba demasiado amenazante para quien se mueve en bici. Así que hemos inventado recorridos por pistas siguiendo un sentido lógico que, al final, ha resultado correcto. Otra vez el puto progreso que te tira al monte… si vas en bici. Nadie piensa en una alternativa para quien se mueve en bici. Vas por una carretera, se convierte en autovía, pues te jodes. Así de simple. El progreso para el vehículo a motor, el disfrute está en otro lado.

Así que ya hemos terminado lo que empezamos el 14 de julio. Si quieres un repaso, aquí lo tienes, etapa a etapa:

  1. 14-J: Estación de Atxuri. Donosti – Hendaia, 31 km.
  2. 15-J: Ginebra – Bessey, 108 Km.
  3. 16-J: Bessey – La Côte-Saint-André, 79,1 km.
  4. 17-J: La Côte-Saint-André – Bourg-Argental, 81,3 km.
  5. 18-J: Bourg-Argental – Le Puy-en-Velay, 90,7 km.
  6. 19-J: Le Puy-en-Velay – St-Alban-sur-Limagnole, 77,8 km.
  7. 20-J: St-Alban-sur-Limagnole – Estaing, 93,8 km.
  8. 21-J: Estaing – Figeac, 88,8 km.
  9. 22-J: Figeac – Montcuq, 116,8 km.
  10. 23-J: Montcuq – Castet-Arrouy, 88,9 km.
  11. 24-J: Castet-Arrouy – Éauze, 78,5 km.
  12. 25-J: Éauze – Arzacq-Arraziguet, 78,6 km.
  13. 26-J: Arzacq-Arraziguet – Urdos, 111,9 km.
  14. 27-J: Urdos – Jaca, 48,5 km.
  15. 28-J: Jaca – Sangüesa, 80 km.
  16. 29-J: Sangüesa – Torres del Río, 117 km.
  17. 30-J: Torres del Río – Haro, 96 km.
  18. 31-J: Haro – Bilbao, 111,7 km.

Además, las fotos las puedes consultar en Flickr, con la etiqueta GR65. Las entradas anteriores explicando algunos preparativos:

En total han sido cerca de 1600 km. Mucho tiempo para pensar… en otras cosas. Más adelante escribiremos algo más reflexivo. Hasta pronto.

Haro, 30/07/06 Sin comentarios


Ya hemos dejado el camino de Santiago. Lo hemos seguido desde Ginebra allá en Suiza hasta Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina… La salida de Torres ha sido tumultuosa, con pequeño pelotón cicloperegrino incluido. A las siete hemos amanecido, sin prisa. Afeitado, desayuno con los padres de mi amigo. Intercambios las últimas conversaciones antes de coger camino para llegar hasta Santo Domingo y de allí hacer 15 km hasta Haro, desde donde escribo esto.

El camino a la salida de Torres es duro, con repechos de los de empujar la bici a pie. A partir de Viana el asunto cambia. Logroño se cruza bien, pasamos el Ebro y cogemos al otro lado de la ciudad un carril bici de los típicamente hiperfrecuentados en domingo por la mañana… como era el caso. Baño verídico de multitudes: paseantes, patinantes, ciclistas, gente corriendo, peregrinos, todos juntos en armonía.

La salida de Logroño está bien organizada y es agradable, por un parque. Hay un repechito hermoso antes de llegar a Navarrete, donde hemos tenido avituallamiento líquido. Y claro, la gente pregunta: ¿de dónde vienes?, ¿a dónde vas? Y yo pues que vengo de Ginebra, qué dices, pero cómo así, pues ya ve, señora. Desde Navarrete la salida es un poco fea con tramo incluido junto a las obras de la carretera que va de Logroño a Nájera. El progreso, que hasta que llega, tiene sus periodos horribles. Decido pasar del camino y llegar a Nájera por carretera. En este pueblo: llamadita a casa, cortadito para disminuir la provisión de pastas con las que he salido del hogar de mis anfitriones de ayer, y ya sólo queda el tramo hasta Santo Domingo.

Como es el último antes de dejar el camino, lo hacemos íntegro por donde indican las flechas amarillas. Son pistas parcelarias casi todo el tiempo, sin mayor problema que el calor, que decide hoy llegar a los 38 grados. Hay un repecho final para terminar con una bajada gloriosa. Por cierto, a Santo Domingo se entra por un pestilente camino que a alguien se le podía ocurrir eliminar del mapa para buscar alguna otra alternativa.

Llegamos hasta Santo Domingo, desde donde comenzamos el camino francés hace ahora seis años. Cómo pasa el tiempo. Hemos sellado por última vez la credencial y cogemos camino de Haro. Recuerdo cómo sufrí entonces en este tramo en sentido inverso. Qué calor, qué viento en contra, qué duro que fue. Bueno, en Haro me he permitido el lujo de hacer hotel fino, por ser último día. Y ya ves, el primer lugar público que encuentro con Firefox.

Por cierto, para no ser menos que otras veces, creo que la rodilla está avisando de nuevo. Se está portando, porque avisa con tiempo, según parece. De todas formas, me toca sesión extra de hielo y potingue de botica. Lo mismo daba positivo en el antidopaje.

Mañana será el último día de este viaje.

Torres del Río, 29/07/06 Sin comentarios


Hoy ha sido un día diferente. Tenía dudas de si estirar la etapa hasta Torres del Río o si hacer noche en Estella. El caso es que tengo un amigo cuya familia estaba en Torres y hacía más de 10 años que no pasaba por este pueblo. Me traía ciertos recuerdos de antaño, así que al final decidí cargarme a la espalda los casi 120 km y llegar hasta Torres. Ha merecido la pena.

Por moral no será. A las seis de la mañana no se me ocurre otra cosa, sabiendo que hay muchos kilómetros por delante, que tirarme al camino para ir desde Sangüesa hasta Izco. En los primeros 20 km, pistas y senderos acompañando en las cresterías a las gigantescas aspas de los nuevos molinos de viento del siglo XXI. La subida hasta Oibar desde Sangüesa es absolutamente solitaria. Pensaba que encontraría a algún peregrino, pero ni uno solo en el tramo desde Sangüesa hasta Izco, cerca de 30 km (incluyendo un tramo en que he estado perdido). Se ve que la vía aragonesa aún no está tan explotada coma la tradicional francesa que viene de Roncesvalles.

Las casi tres horas que me lleva llegar hasta Monreal me hacen decidir que la continuación será por carretera. Tras un avituallamiento multitudinario, donde me doy cuenta de que el éxodo de vacaciones está en marcha, retomamos ruta hacia Puente La Reina. Descubro el tremendo Canal de Navarra, una autopista moderna de agua. Parece que este líquido es importante, por lo tremendo de la obra.

A medida que nos acercamos a Puente La Reina, comienza la otra dimensión del Camino de Santiago. Si hasta aquí, excepto en el tramo de Le Puy-en-Velay a Conques, los peregrinos eran escasos, ahora todo va a cambiar. Cada 200 metros vas adelantando peregrinos a pie (“hola”, “buen camino”, “buenos días”…). También veo más gente en bici. Esta es la cara habitual del camino francés en estas épocas. Ah, y Puente La Reina, con el encierro recién terminado, por lo que deduzco de cierto ambiente borrachil típico acompañante de ese tipo de maldades.

Poco a poco van cayendo los kilómetros mientras sigo alternando carretera y camino. Un buen rato converso con otro cicloperegrino que había salido de Roncesvalles y que lleva haciendo el camino unos cuantos años, siempre en una semana y desde Roncesvalles. Ya veis que hay gente para todo. Hemos compartido unos cuantos kilómetros pasado el mediodía, él para quedarse en Los Arcos y yo para seguir hasta Torres. Se agradecen estas conversaciones porque hacen mucho más llevadero el calor de las tres de la tarde. Y es que hemos vuelto a los 39 grados.

En Torres del Río ha sido una tarde diferente. Nada más llegar, a eso de las cuatro y media de la tarde, ya me tenían preparada una comidita, “porque llegarás con hambre”. Bueno, pues hemos merendado después de una ducha estupenda. Luego descanso del guerrero y paseo por el pueblo hasta la vega, para ver qué tal van los pimientos, las sandías, la borraja, los espárragos, las patatas y todas esas cosas que los de ciudad sólo reciben al final de la cadena de distribución. Aquí en Torres, según me comentaban mis anfitriones, la gente se regala las hortalizas o la fruta, porque siempre parece que sobran. El paseo, mientras va cayendo en el sol, es realmente gratificante.

Torres también es un pueblo que con el peregrino ha conseguido un cierto renacer. Hay dos albergues y por lo que me comentan son muchos los que pasan por allí; y no sólo en verano. Bueno, si sirve para mantener cierta población con ingresos, no está mal. Yo me voy algo más tarde que de costumbre a la cama, pero también con la idea de madrugar un poco menos al día siguiente.

Distancia de la etapa: 117 km

Sangüesa, 28/07/06 3 comentarios


Pues parece que vamos bien. La terapia intensiva de ayer (hielo, potingue anti-inflamatorio y rodillera, según momentos) simula buenos resultados. Si hoy le añadimos una etapa verano azul, desde Jaca a Sangüesa, mejor aún. Espero no tener que desdecirme más adelante. Los 80 km han sido un abrir y cerrar de ojos, contando con que salimos a 800 metros de altitud y hemos terminado a algo más de 400, aquí en Navarra.

Hoy llegamos a Sangüesa, pueblo de Camino de Santiago donde los haya. Tanto por ubicación geográfica como por historia es de esos lugares marcados por el peregrinaje a Compostela. Además de la joya del románico que posee, la iglesia de Santa María la Real, es un pueblo que llegó a tener hasta 12 hospitales para peregrinos. El camino que viene de Yesa recorre toda la calle Mayor hasta llegar al puente sobre el río Aragón, el mismo que baja desde Somport, más de 100 km atrás. Eso sí, un amable munipa me ha recordado que iba con mi bici en dirección prohibida. ¿Habré perdido algún punto de mi carnet de cicloperegrino? Es curioso que te hagan cruzar el pueblo siguiendo las flechas amarillas del Camino de Santiago por direcciones prohibidas.

Ayer en Jaca cayó tormentón. Toda la tarde amenazaba y al final cumplió. Por la noche, desde la habitación del hotel, oía los truenos y el estruendo de los gotorrones golpeando contra los cristales de las ventanas. Por la mañana, ya en el camino, se veían las secuelas de la tormenta. Grandes charcos y algunas pequeñas ramas de árbol caídas me han acompañado una buena parte del día. Aunque creo que ha sido bastante peor en otros sitios.

Salir de Jaca es descender poco a poco por largas rectas. Resulta aburrido. El camino tiene ese toque de pista nueva al lado de la carretera que tanto prolifera también en La Rioja y luego más tarde en Castilla. A tu lado camiones y coches van en desbandada, allá por el asfalto. Francia, por la vía Podiensis que nos ha traído, casi no posee este tipo de enfoque filocarreteril. Allí hay más senderito, aunque también carreteras secundarias. Aquí me temo que hay bastante más trayecto junto a vías no tan secundarias. Andaderos pegados al asfalto.

La etapa de hoy bordea el pantano de Yesa durante un buen rato y presenta las alternativas de los monasterios de San Juan de la Peña y de Leyre. Como no estamos para demasiadas florituras, hemos cogido por la vía recta. Eso sí, un montón de kilómetros donde no hay demasiada civilización: ves algún que otro pueblo abandonado. Y es que el progreso se ha instalado arriba, en las cresterías de los montes, donde han crecido como setas los parques eólicos. Poco a poco, a medida que el día avanza, empiezas a comprenderlo cuando sientes cómo pega el viento por toda esta zona.

En fin, voy a tratar de recuperar un poco más la rodilla para ver si terminamos bien lo que empezamos allá por el 14 de julio, fête nationale para los franceses, cuando cruzábamos el Bidasoa allá en Hendaia por el puente de Santiago. Parece tan lejano… Creo que voy a seguir el camino hasta Santo Domingo de la Calzada y de allí bajaré a Bilbao. Seguramente haré dos etapas más por el camino, sin forzar, para terminar el lunes 31 de julio como había previsto. De momento van unos 1250 km, según mis cálculos. No está mal.

Por cierto, ayer en Jaca creo que, con bastantes probabilidades, conseguí un proyecto. Tengo que presentar oferta, pero no tiene mal aspecto. Y también hablé con el gerente de Consonni, para saber que seguimos con retos por delante. Menos mal.

Distancia de la etapa: 80 km

Jaca, 27/07/06 1 comentario

Tormentas en el horizonte, eso se veía mirando desde Somport hacia el sur. El día amanecía gris en Urdos, al otro lado de la frontera. Buen tiempo, excelente diría uno, para pedalear 15 km cuesta arriba hasta llegar a los 1640 metros de altitud. Y, de repente, en plena subida, ahí está. Es la tendinitis en la rodilla izquierda. No tan salvaje como el año pasado, pero los síntomas son muy parecidos. Así que ha reaparecido, casi de repente, porque ayer estaba perfectamente (o eso creo recordar).
La subida desde Urdos a Somport, para salvar un desnviel de 900 metros, es muy llevadera, sin grandes desniveles. Tienes 15 km para ir ascendiendo poco a poco, con buena sombra si hiciera falta, al menos en los 8 últimos kilómetros. Arriba la escena tiene su punto surrealista. Porque casi no hay nadie. El tráfico discurre mayoritariamente por el túnel de 8 km, nada más ni nada menos. Eso es un túnel: si hay que profanar las interioridades de un monte, vamos a hacerlo bien.
Así que por allá arriba sólo queda un albergue y unas obsoletas instalaciones aduaneras. Y un tipo, sentado en una silla cutre de plástico blanco. Un tipo que pregunta al que por allí pasa de dónde viene y a dónde va. Lo he visto con estos ojitos de niño bueno. Preguntaba a todo el que pasaba. Luego anotaba cosas en su PDA. Un tipo con un aire absolutamente peculiar, como salido de otro mundo. Todo esto allá en Somport, solitario un 27 de julio de 2006. Quizá sea diferente en temporada de esquí, pero ahora era tal como lo cuento. Un lugar extraño y vacío. Además, las cercanas instalaciones militares casi desvencijadas ayudaban a crear ambiente. Otro ambiente.
La bajada hacia Canfranc es la idea fija de llegar a Jaca y terminar con esta etapa de mal fario. Intentaremos recuperar la rodilla. En una farmacia consigo una poción mágica y compro una rodillera a ver si ayuda. En el hotel consigo hielos. Veremos qué pasa.
Superar un puerto y entrar en otro mundo. Tras una agradable subida, a excepción del dolor de rodilla. Desde Somport hacia abajo se veían los nubarrones; ahí estaban las tormentas. La sensación ha sido extraña, desde allá arriba. El viento sur fortísimo en la bajada. Los camiones descendiendo a toda velocidad. Un arcén realmente asqueroso, como tantos otros al sur de los Pirineos. Un dolor intermitente en la rodilla. Malas sensaciones. Había que llegar a Jaca y parar.
Al menos los últimos 5 kilómetros los he digerido por el camino y no por la carretera. Eso sí, ningún peregrino. Jaca, se ve que aquí el volumen del sonido ambiental en el pueblo ha subido un par de puntos respecto a lo que es habitual en el país vecino. La vida es más barata. Algunas otras diferencias: puedes pedir un cortado, los niños gritan en la calle, las aceras están más sucias, la gente está fuera de sus casas.
Y ya iba siendo hora (mucho habíamos tardado) en tropezar con alguien conocido. El honor le ha correspondido a Susana, compañera de trabajo en la Facultad de Empresariales de Mondragon Unibertsitatea. Y es que aquí se escucha mucho euskera en la calle, ya me había dado cuenta. Es otro mundo.
Ah, y un hotel en el que puedes disponer de un ordenador (un poco incómodo el lugar, eso sí) para enchufarte a Internet: Hotel A Boyra. Y un sitio para comer: La Pizqueta.
Pues eso, a ver si hay suerte y podemos continuar hasta llegar a Bilbao, tal como era el plan original.
Distancia de la etapa: 49 km

Urdos, 26/07/06 2 comentarios


(Obsérvese la recuperación de tildes y otros signos habituales de puntuación).

Cómo cambia el paisaje. Estamos hundidos en un valle de los Pirineos, el valle de Aspe. Por aquí pasa la vía de Arles, que viene desde la Costa Azul y pasa a Aragón por Somport. Hay algún que otro peregrino, pero no se ven demasiados. Creo que la autopista compostelana pasa por Ibañeta y entra en la península vía Roncesvalles, uno de los puntos de partida típicos del peregrino moderno.
Estamos en Urdos, a escasos 6 km del túnel de Somport, aunque a 14 km del Col du Somport en su versión tradicional. El peregrino sube hasta el paso de la cumbre a 1640 metros. Pero eso será mañana y ya lo contaremos.
Hoy hemos estirado el día desde las 6 de la mañana para acercarnos hasta aquí cuanto fuera posible. Al final han sido 112 km y he preferido dejarlo porque, aunque iba bien de piernas, otra vez pasábamos de los 40 grados. Y subir así no tiene mucho sentido. Cada kilómetro que subes el agua del botellín se hace caldillo. No; así mejor parar.
El Hotel des Voyageurs, nombre original donde los haya, está frente a la escuela/ayuntamiento, en la misma carretera general. Ahora, a las 19:30 horas está muy tranquilo todo. Sentado en la terraza a la sombra el calor aprieta menos y el entretenimiento es ver pasar los coches y algún que otro camión. Se ha levantado brisa y ayuda a refrescar.
Desde Arzacq-Arraziguet hasta Oloron han sido 65 km bastante rápidos, con constantes colinas de 200-300 metros de altitud. Sube y baja, sube y baja. No sé cuánto maíz habrán plantado en el centro y sur de Francia, pero van a ser unas cuantas hectáreas, creo yo. Desde cada loma puedes ver esos inmensos valles repletos de maíz, con sus aspersores de agua riega que te riega.
En Oloron hemos dado una vuelta por el pueblo-ciudad. Es de esos lugares con aire pueblerino total, pero con el tamaño de gastarse chopincenters bestiales, esos tan típicos de la cultura de este país. No me extraña que luego el colega Bové se les rebele. Dan un poco de grima, con tanto Mardonals, bricomegatiendas y supermarchés para llenar el carro y en coche pacasa.
Bueno, también diremos que la chica de la oficina de turismo de Oloron ha estado encantadora. Pudiera ser que por allí no pasara demasiada gente y eso haya aflorado su amabilidad. Ella es quien me ha contado las malas previsiones del tiempo para mañana. Pero ese será otro día. Voy a cenar.
Distancia de la etapa: 112 km

Arzacq-Arraziguet, 25/07/06 Sin comentarios


Hoy otra vez hemos disfrutado del camino. A la salida de Eauze, unos cuantos kilometros por senderitos oscuros que cuando salian del bosque daban con los eternos maizales y con vignobles muy pulcros. Por algo Eauze es la capital del Armagnac. Al principio del dia he encontrado una buena cantidad de peregrinos, justo en el tramo entre Eauze y Nogaro. Ademas, otra sorpresa: durante la primera parte de la manana el dia estaba nublado.
A la salida de Nogaro los maizales se hacen si cabe mas omnipresentes. El camino se funde con los pasos rectilineos entre las plantas. El desnivel es el del terreno. Aqui no hay ninguna ingenieria que haga desmontes para evitar subidas o bajadas. Todo la etapa de hoy se ha movido entre los 80 y los 230 metros y, en cambio, el desnivel acumulado ha sido de 1000 metros.
Otro hito del dia ha sido cruzar el Adour. Este ya es un rio mas de casa, de esos que ya te dicen que te estas acercando al hogar. No obstante, se cruza por Aire-sur-l’Adour a bastante distancia de su desembocadura. O sea, que el rio suena y agua lleva, pero todavia quedan unas cuantas etapas hasta llegar a Bilbao.
A la salida de Aire-sur-l’Adour he tenido que compartir unos pocos kilometros con una carretera nacional, de esas con rectas profundas en las que los camiones que te adelantan te recuerdan una y otra vez lo agresivas que son para los ciclistas. No hay arcen y eso es un peligro en este tipo de vias rapidas. Por fin hemos podido dejar la N-124 y pasar al camino otra vez, con alguna carreterilla de cuarto orden de vez en cuando. El ultimo tramo antes de llegar aqui a Arzacq-Arraziguet es precioso, con el camino que taladra los bosques por autenticos tuneles verdes.
Arzacq es un pueblo en el que ya he visto unos cuantos peregrinos. Se ve que aqui son frecuentes. En el hotelito en el que estoy alojado somos mayoria. Por cierto, que ayer en el cutre hotel de Eauze descubri al pitufo camarero grugnon. Un tipo grande, gordo, que farfullaba palabras monosilabicas y que parecia enfadado con el mundo. Vamos, ideal para un trabajo como camarero. Me obsequio con una cena a base de tirarme literalmente los platos sobre la mesa -por cierto, sabrosisimos- a golpe de bufido. Al final me entraba la risa. Claro que si me pilla y se da cuenta lo mismo me planta un par de sopapos por gracioso. De veras que de verlo no creerlo. Un grupo de peregrinos que estaba en la mesa de al lado estaban con la misma cancion que yo.
Bueno, estoy subiendo mas fotos a Flickr, aunque a una velocidad lamentable, pero ya llegaran algun dia de estos a destino. Espero que te gusten. Nos vemos.
Distancia de la etapa: 79 km

Eauze, 24/07/06 Sin comentarios


Hoy tras varios dias de mas carretera que camino, me he decidido a hacer la mayor parte del trayecto por el camino6camino, siguiendo con un rigor envidiable las marcas rojas y blancas del GR. Desde Castet-Arrouy hasta Lectoure el camino atravesaba unos preciosos senderitos que te dejaban entre maizales unas veces y girasoles otras. Coger el camino supone menos km de media y endurecerlo. Pero ya que nos hemos animado en esta segunda ocasion no vamos a desperdiciarlo. A decir verdad se hace mucho mas entretenido.
El camino te descubre otras facetas. Aunque son contados los peregrinos que encuentro, el contacto humano es mucho mayor. De vez en cuando te paras para charlar con alguna otra persona que esta tirada en una esquina tratando de llevar como mejor puede el calor. Incluso me ha salido un buen hombre de una granja para charlar al verme hacer una foto. He conocido a un grupo de Niza, a una pareja de Holanda, a otro que venia tambien de Suiza… andando! Ademas el camino tiene otras sorpresas: me he ortigado a lo bestia como creo que no lo hacia desde canajo. Que escozor, que picor, que manera de aguantarse durante unos cuantos kilometros para no caer en la tentacion de rascarse. Bueno, son las cosas del camino.
En el gîte de ayer estupendamente. La masificacion de los albergues no ha llegado hasta aqui. Al menos no ayer. Disfrutas de conversacion, compartes desayuno, todo un lujo.
Lo que si sucede con el camino es que donde apenas hay desnivel porque todo son suaves colinas aparecen escondidos Tourmalets a escala cada diez minutos. Las cuestas obligan a usar con asiduidad las coronas mas grandes y el plato pequeno. Y encima disfruto.
El ultimo tramo de 15 km lo he hecho por carretera porque el calor -no voy a aburriros mas con esta historia- sigue in presionante, en dos palabras. Y otro miniTourmalet a 40 grados, no.
Aqui en Eauze me ha costado bastante sudor (jajaja) conseguir un sitio con acceso a Internet. Al final me han dejado un hueco en una tienda de reparacion de ordenadores, con mas mierda a la vista de la que ya suele ser la habitual en este tipo de antros. O sea, que igual que en el parrafo anterior, in presionante. Estoy por pillarme un raton, una tarjeta o algunos cables de conexion. Nunca se darian cuenta.
Bueno, ademas tengo un dolor de espalda considerable porque llevo aqui mas de una hora aporreando este teclado infame y sentado en un taburete medio de pie. Todo ello, me dice que con un bizcocho hasta manana a las ocho. Disfrutad.
Distancia de la etapa: 82 km

Castet-Arrouy, 23/07/06 Sin comentarios


Queria hacer una etapa Verano Azul y se puede decir que la primera parte, hasta Auvillar, asi ha sido. Luego, por extenderla un poco mas, se ha endurecido algo. Y es que dar pedales mas alla de las 12 del mediodia empieza a agobiar. Este calor, segun me han comentado, durara hasta el miercoles 26. Cada dia el termometro sube hasta cerca de los 40 grados, si no los pasa de forma sobrada, como ya ha ocurrido.
Por la manana, siendo domingo y fiesta de guardar, hemos desayunado en el hotel a cuerpo de rey, que diria mi difunto abuelo (en version light, la otra me la guardo hasta coger mas confianza). Claro que desayunar en el hotel quiere decir empezar a pedalear mas tarde de las ocho. Y con estos calores mejor no demorar la salida porque la consecuencia segura es aguantar mas calor.
Desde Montcuq hasta Auvillar no hay apenas desnivel. Girasoles a ambos lados, unos te miran y otros te dan la espalda; el sol es el astro rey al que obedecen sin rechistar. En Moissac hemos hecho paradinha. Un zumo en la plaza, junto a un impresionante marché con su punto vide grenier. Ya sabeis que los franceses tienen por costumbre de vez en cuando vaciar su casa de todo lo inservible y tratar de venderlo. Pues eso en Moissac esta matinée. Multitud vendiendo, multitud comprando. En la oficina de turismo hemos sellado la credencial y tratado de localizar un lugar con conexion a Intrenet. Que es domingo, a ver si espabilas.
Auvillar es un pueblecito al que se llega tras recorrer desde Moissac un buen tramo paralelo a uin canal del Garona, el rio del dia. Antes de coger este canal se atraviesa el canal de Deux Mers, que une Mediterraneo con Cantabrico, un buen plan Verano Azul. Aunque aburrido por lo plano, es agradable hacer Km de esclusa en esclusa, saludando a los barquitos que surcan estos canales.
En Auvillar han caido unos gnocchi gloriosos y un cafelito. Hasta ahi eran 60 km relajados y con la rodilla izquierda sin dar problemas. Pero uno, que es de Bilbao, decide hacer otros pocos km, para degustar la solana de los 35-40 grados diaria. El plan son 10 km extra hasta St-Antoine y dormir en un gîte (albergue), pero la carretera esta cortada y hay que tirar hasta Miradoux… donde no hay sitio en las varias chambres d’hôtes del pueblo, porque el hotelito esta cerrado por vacaciones, claro! Menos mal que 6 km mas adelante he encontrado un precioso gîte, en las antiguas escuelas del pueblo, en Castet-Arrouy. Asi que aqui estoy, en la casa de la institutriz, la mar de bien. Estamos solo 5 personas, pero 2 acampan fuera; por lo que nos repartimos entre 3 las 16 plazas disponibles. Un lujo de albergue.
Buenas noches.
Distancia de la etapa: 89 km

Montcuq, 22/07/06 Sin comentarios


Espero que solo sea otra de mis neuras y que la rodilla izquierda no insista en volver a jugarme la misma pasada que la vez anterior. He hecho los ultimos kilometros entre algodones, suave suave, pero creo que esta avisando. Ya veremos.
Dejamos Figeac, pero el Lot lo hemos tenido a la vista durante mucho tiempo. Sobre todo, en el tramo entre Cajarc y Cahors, 51 km junto a los meandros del rio. Como es grande y poderoso, dejo de ser fleuve para convertirse en rivière. Sea por la razon que sea, puentes como el Valentré en Cahors, le dan prestancia.
Desde primera hora de la matin han caido unos cuantos chaparrones. El calor de estos dias ha estado provocando tormentillas que en algun caso he dejado que me mojaran a proposito porque se agradecia. La humedad desaparece casi por completo en unos instantes. Al dar pedales, el aire y el calor se alian para que el agua no sea ningun problema.
He estirado la etapa hasta los 116 km porque el desnivel era escaso. Ademas, espero hacer alguna etapa venidera mas suave para recuperar, quiza manana mismo.
Cahors, por cierto, estaba a reventar. Esa ha sido mi impresion. Buena parte del asunto estaba en el mercado callejero, inundado de almas comprando de todo. Tambien esa sensacion de gentio me ha venido desde la oficina de turismo, donde he tenido que guardar cola para que me sellaran la credencial.
Estoy alojado en Montcuq en el Hotel du Parc, un bucolico hotelito en una antigua casa palaciega, colonizada por una hiedra espectacular. Sin embargo, junto al encanto evidente del lugar, estos franceses le aportan un aire excesivamenete remilgado para mi gusto. Me parecen pretensiones excesivas. No se, lo artificial acaba mermando el encanto inicial.
Montcuq es pueblo con donjon del siglo XII, que impone lo suyo. Antes se cruza de parte a parte Lescabanes; este si que es un pueblo precioso, de esos fleuri, que tanto me gustan.
Os dejo, que voy a cenar. Hoy sabado tampoco hay Internet que valga. Montcuq dispone de uina hermosa mediateca, pero, claro, es para los dias de labor.
Distancia de la etapa: 116 km

Subir / Suscribirse a las nuevas entradas (RSS)