Sunday, Jul. 21, 2019

Sensaciones en la lluvia

Escrito por:

|

23/02/2006


Categorías:

Etiquetas:

Sensaciones en la lluvia


Llovía y la autopista estaba peligrosa. Me he enchufado
sobredosis de Bjork y he venido despacio. Casi siempre lo hago, porque cuanto más despacio disfruto más del tiempo, que da la casualidad que, por suerte, es más. Hoy ha sido día universitario. Por la mañana en la Facultad de Empresariales y por la tarde en la presentación de unos proyectos fin de máster de automoción que organicé con Lea-Artibai Ikastetxea y la participación del cluster de empresas de automoción del País Vasco ACICAE.

Ha sido un día melancólico, que ha ido subiendo de tono. El día gris, frío, triste. No sé, se ha vuelto todo algo espeso. He estado comiendo en casa de mi madre, repasando allí alguna que otra locura que comete el ayuntamiento del pueblo. A veces no sé si creerla, aunque luego resulta que la realidad supera las palabras de largo.

En la presentación de los proyectos de la tarde no he visto mucho entusiasmo. En general quienes han asistido al máster no han adquirido buenas experiencias con sus proyectos. Las empresas, en la mayoría de los casos, pasan de forma alarmante de sus becari@s. Siembra vientos y recogerás tempestades. En los proyectos nos han explicado sistemas de calidad que requieren rellenar documentación falsa día sí y día también, diseños cogidos con pinzas, ensayos que se falsean, cadencias de máquina que se rebajan cuando llega el cliente. Todo un mundo perfecto. Queremos que aprendan sentido común y el mundo enseña peloteo y engaño. Esto me recuerda el orgullo que sentía cierta persona en cierta fábrica cada vez que engañaba al auditor. Era feliz, se la había colado. Daba igual que echaran mierda en cantidades industriales al aire; el auditor, juez supremo, había caído, engañado o a veces con peores y más de bajo fondo artimañas.

Bueno, ya sé que Google sigue igual: primero fue con Analytics y ahora con Pages. Les supera la demanda y cierran sus betas. Pues vale, peor para ellos. También sé que las empresas son de países y no del mundo (OPAs fuera) y también cuento que que iba a subir un post contando una reunión que tuve ayer pero mi contertulio Txetxu Barandiarán ya la ha colocado en el hemisferio blog. Me duele la cabeza; me voy a la cama.

Ah, al llegar a casa me he enterado de que soy presidente de mi comunidad. Revisaré la consabida obra del vecino Alex de la Iglesia, por ver quiénes son los asesinos, nada más.

Technorati tags |

Share This Article

Related News

Estupidez colectiva: mierda por arrobas
El Hierro visto a través de “Hierro”, la serie
Menos mal que Felipe VI es caballero de la Orden Jarretera

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(1) comentario

  1. Galufante
    24/02/2006 at 11:27

    Animo y al toro, no te dejes empitonar por el morlaco...

    Ya sabes que las comunidades son estados en miniatura...gobierno...oposición...
    abstención mayoritaria en elecciones...
    decretos-leyes...corte suprema...
    Huy, lo que te vas a divertir...

    Agur.

¿Quieres comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies