Thursday, Sep. 21, 2017

Confesiones de un artesano

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16/01/2006


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Confesiones de un artesano

Ya sé que es de mala educación. Ya sé que el burro por delante. Bien, vale. Voy a hablar del que escribe. Tiene que ver con la artesanía. De vez en cuando me preguntan por qué lo de “artesanía en red”. No leas si no quieres, por favor.

Érase una vez que estaba hasta las cartolas. Nada en particular, todo en general. Los ciclos de la vida, nomás. Y la empresa era grande. Y yo era pequeño. Y yo trabajaba y madrugaba. Y llegué a ser supermegadirectorderecursoshumanos. Pero por poco tiempo, tendré que decir en mi descargo. Y tuve un proyecto de conocimiento. Y luego lo dejé y hubo quien no lo entendió. Yo era pequeño todavía.

Después mi estado se agravó. Enfermé de conciencia. Y la conciencia molesta lo suyo, no creáis. Y como tengo suerte multidimensional, empecé a darle vueltas. Quería volver a ser consultor. Y había dos opciones: para alguien o para ti. Ya entonces “para” no me convencía. Y se me ocurrió una mañana a primera hora. Será “para” ti y “para” mí. Y hablé con la universidad. Y un buen día me dijeron que sí, que me acogían en su seno. Me dieron agua y cuidaron mis heridas mientras convalecía. Yo se lo agradeceré siempre. Pero también decidí ser artesano.

Yo me lo guisaría y yo me lo comería. Pero con ayuda de la red. Hablé con unos chavales que acababan de empezar en diseño y mantenimiento de webs. Eran y son Gurenet. Con chavales de 20 añitos también se aprende, cómo no. Y creamos con nuestras manos jiturbe.com. Y Javi me hizo un montón de logos y nos quedamos con uno. Y yo era pequeño. Y pensé cosas para la web. Y ahora veo en cuántas me equivoqué. Qué gusto da equivocarse. Hasta en esto tengo suerte.

Y empecé a hablar con unos y con otros. Y me di cuenta al de seis meses. Era un sendero bien bonito. Estrecho, húmedo, deslizante a veces; pero era todo un camino. Y empecé a trabajar para quienes me conocían. Y esto fue un orgullo. Era retomar relación desde la confianza. Y la artesanía me envolvió. Abarcaba todos los procesos de mi negocio. Decidí deshacerme de lo que no era el cogollo de mi actividad. Busqué algún que otro proveedor para vivir en la realidad y en la realidad digital. Y empecé a preparar material para mis clases y vi que podía aportar. ¿A quién? A cualquier persona con la que me relacionara.

Y volví a leer. Tengo que decir que lo primero que hice para ser artesano fue irme de vacaciones. Descubrí junio. Antes no existía por necesidades del guión empresarial. Y junio sirvió para leer y reflexionar. Y todo esto me hizo pensar que la artesanía era propiedad sobre tu producto, era identidad. Artesanía era tener éxito y fracasar. Por tus méritos y tus deméritos. Y yo era pequeño. Serían pequeños éxitos y pequeños fracasos. Y recuperé mi tiempo. Lo flexibilicé. Me costó lo suyo coger la bici un jueves por la mañana porque “sí”. Antes el jueves por la mañana no era mi tiempo. Lo había alquilado y no podía usarlo.

La artesanía fue la imagen. Era ver una forma, una relación causa-efecto directa. Aquello que hiciera sería mi responsabilidad. Y la responsabilidad de quienes conforman mi red. Pero la artesanía es el orgullo de mi actividad profesional.

Y ha pasado el tiempo. Y sigo siendo pequeño. Por eso soy artesano. La lista de agradecimientos es larga, empezando por la familia.

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Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(26) comentarios

  1. Iñaki
    16/01/2006 at 15:06

    El concepto de artesanía aplicado a la consultoría me parece buenísimo. El hacer algo desde el principio hasta el final, identificándose con la "obra", poniendo parte de uno mismo en ella, aportando ilusión y, al final, supongo que algunos casos, pudiendo sentirse orgulloso del resultado.

    El concepto, buenísimo. Y ser capaz de llevarlo a la práctica, todo un lujo. Enhorabuena!

  2. CARMEN_R_PURAS
    16/01/2006 at 15:30

    Este es uno de los post que se agradecen leer.

  3. Telémaco
    16/01/2006 at 17:50

    No te voy a decir que me das envidia porque la probabilidad de que me como contestación me digas: "pues haz tu lo mismo" es grande. Enhorabuena por el coraje de hacer lo que hiciste.

  4. Consultor Anónimo
    16/01/2006 at 22:40

    Si no fuera de Bilbao (aunque sea adoptado, ya se sabe) se me saltarían las lágrimas...

  5. Alorza
    16/01/2006 at 23:01

    Me acuerdo bien. Era un 1 de junio.

  6. Julen
    17/01/2006 at 07:35

    Alberto, eso es trampa ;-). Mejor lo explicas.
    Consultor anónimo: hay diferentes maneras de expresar emociones. Precisamente en esta comida hablamos de llorar y creo que dedujimos que venimos con diferente configuración de fábrica. Unos lloramos y otros no pueden. Que conste que es mejor llorar para limpiar los ojos; si no, tienes que usar productos químicos.

  7. Iñaki Pérez
    17/01/2006 at 14:33

    De acuerdo con todos. Yo también recuerdo esos primeros pasos (Con cariño además).

    Pero lo feo también está ahí, todos los dias empiezas, todos los meses son el punto 0, ... el "miedo a la libertad", ... todo lo que no sabes y te falta por saber, ...

    Pues sí, amigos, vive dios que se llora y si la cosa va justa, ... más, os lo juro, ... `porque yo soy de los que llora y está satisfecho por ello.

    Mucha suerte a los francotiradores de la consultoría, no necesitamos colirios.

  8. Oopsh!
    09/02/2006 at 01:21

    Gracias por compartirlo.
    Hellen Keller decia (y sabia lo que decia): "la vida es una aventura osada, o no es nada".

  9. Virginia
    07/09/2006 at 09:15

    Hola Julen, yo tambien fui jefe de personal y tambien sali rebotada. Yo tambien trabajo en una Universidad. Es curioso, tanto tiempo leyendote y no sabia que coincidiamos en tantas cosas.

    Lo que mas envidia me da es que has encontrado tu camino, yo sigo dando tumbos, cambiando el rumbo cada dos por tres y sin aferrarme a nada. Quizas eso sea libertad, pero es muy molesto.

  10. Yoriento
    09/10/2007 at 10:07

    Julen, bonito artículo, no lo conocía. Me siento identificado¡ Tendré que repasar más y mejor tus anteriores posts. De momento no podrá ser los jueves por la mañana ;-), pero quién sabe...

  11. Iñaky Berzal
    02/11/2007 at 12:01

    Espectacular. Me ha encantado leerlo. Coincido plenamente contigo en lo que debe ser un consultor. Como alguno apunta por ahí... se me saltan las lágrimas.

  12. Maria
    11/03/2009 at 16:46

    Hola,
    Soy una estudiante de la Universidad Autónoma de Madrid y estamos haciendo el Proyecto Fin de Carrera en Administración de Empresas.

    Para ello estamos pasando una serie de encuestas a gente que se dedica a la artesanía y por el contenido de su página creemos que nos podría ayudar.

    Le agradeceríamos su contestación pues sólo son un par de minutos y a nosotros nos ayudará mucho.

    Le adjuntamos el link de la encuesta, al finalizar sólo tiene que clickar FIN y será enviada.

    http://www.encuestafacil.com/RespWeb/Qn.aspx?EID=441628

    Muchas gracias por adelantado.

    María Tablado Félix
    Licenciatura de Administración y Dirección de Empresas
    Universidad Autónoma de Madrid

  13. Monika
    22/04/2009 at 11:23

    He llegado hasta aqui por casualidad y me alegro.
    Bilbaína y residente en Madrid en mi tiempo alquilado, me ha encantado leer tus confesiones, especialmente en el momento en que una se plantea por qué he de vivir 1 dia a la semana y sobrevivir el resto. Menos mal que de vez en cuando descubres personas que además de cuestionarse la vida la agarran por los cuernos y te animan a que hagas lo mismo.
    Asi que mila esker

  14. gustavo battistelli
    15/07/2009 at 13:31

    Julen:
    me encanto "confesiones de un artesano", estoy pasando por un proceso similar, vivo en argentina en el interior, y creo que somos muchos con crisis de identidad, buscando modelos sustentables, que tengan que ver con la naturaleza humana, porque evidentemente los que sostenemos en actualidad, poco tienen que ver con eso.
    Trabaje 20 años en una gran corporación y ahoro soy, si me lo permites, un consultor artesano, estoy intentanto crear mi identidad en la web. Te agruegue al skipe para que podamos charlar un rato si te apetece. Un gran abrazo.
    Gustavo.

  15. Mikel Iridoi "himikel"
    25/02/2010 at 16:11

    Totalmente identificado, yo tb lo confieso ;)
    Creo que he sido artesano desde siempre, me encantaba jugar en el barrio, construir cosas con todo tipo de materiales, programar por aprender y entretenerme..., pero ahora es cuando me estoy sintiendo profesional artesano :)
    Gracias por compartir experiencias ;)

  16. Pingback: Consultoría artesana en red » Perdido el control, ¿sólo queda disfrutar?

  17. Isabel
    19/02/2011 at 15:06

    Este post fue el primero que leí en tu blog y había llegado a él por una búsqueda en google relacionada con un proyecto en el que trabajaba. No tenía nada que ver, la clave fue la palabra artesano, claro.

    Me había impactado y lo dejé archivado en favoritos, esos que se llevaba por delante la muerte de un ordenador. Además, fue una etapa en que lo no virtual ocupaba la mayor parte de mi tiempo y hasta hace año y medio no recuperé el Internet íntimo y la lectura de blogs.

    Al volver hoy a él, a través de tu enlace, recuerdo aquel impacto, pero las reflexiones son otras. Yo no sé lo que hubiera hecho de haber podido elegir, lo que tú hiciste me parece que no debió ser nada fácil. En ese sentido, para mí casi fue el único camino (cuestión de circunstancias) así que no tuve que enfrentarme a la dura elección. Pero también es cierto que nunca pude tomarme el paréntesis para averiguar cómo era el mes de junio.

    Me fui construyendo mi propio discurso para autoconvencerme de que podía estar en el mercado, pero no fue fácil y reconozco que por debajo fueron quedando muchas inseguridades, olvidadas que no superadas, que tal vez nadie notaba, pero yo sí.

    Ir avanzando en la lectura de las personas que conformáis esta red tiene un sabor agridulce. Por una parte, voy disolviendo aquellas inseguridades antiguas pero, por otra, no dejo de pensar en todas las soledades y miedos que me podía haber ahorrado.

    Y aunque ahora ya me voy soltando con los comentarios, casi me gusta más así, a toro pasado, cuando ya no está en la primera línea de miradas. Me sigue encantando el post.

    • Julen
      22/02/2011 at 06:51

      @Isabel, un regalo esto que has escrito aquí. A ver cuándo coincidimos de nuevo. Besos.

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  25. aldemar monedero g
    07/09/2017 at 20:25

    Hace tiempo que me siento asi. Esprimido por una empresa y tengo miedo de dejarla para dedicarme de lleno a la artesania y encontrar mi libertad para verdaderamente disfrutar de la vida.

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