Saturday, Jul. 20, 2019

Caos e información… para los humanos

De mis limitadas fuentes de bloggers ilustres y con mi tesis renqueando, me muevo en un continuo donde tengo claros los extremos, pero donde me cuesta encuentrar un justo medio, caso de que existiera. Cada vez me atrae más el caos porque sí, por su potencial para que el humano extraiga de él desplegando sus capacidades. Me gusta el reto que conlleva. Ahí es donde abrimos herramientas Google Desktop y similares. Manos a la obra, con paciencia, cada vez me siento más cómodo en este caos, lo reconozco. Yo, que era un 5S auténtico. El otro extremo es que reconozco cuando leo el último post de Aránzazu sobre sus categorías. Ahí también estoy yo, compañera, sudando por saber de qué quiero saber, cómo es todo eso que me interesa. Y lo primero que creo que necesitaría es un orden, unos cajones donde meter lo que me hace falta. Pero, claro, esa definición de cajones es horrible. Cada mañana tengo una idea nueva al respecto y el desasosiego, serendípico total, me invade. Y me extenúa. El blog de redes sociales de Alianzo (algún día quedaremos, prometo) incorpora un sugerente artículo de un tal James Torio sobre las necesidades de comunicación del humano. Tengo que repasar a toda mecha mis noventa mil artículos al respecto. Humanos, necesidades de comunicación, claro que ahora con nuevas tecnologías, psicología social… sí, sí… dónde estaba… pues como que lo de siempre, ¿no? Pero cada vez que releo a estos nuevos teóricos de la comunicación humana, blogosféricamente hablando, encuentro algunas nuevas ideas para darle al coco. Como podéis ver, quizá voy a peor y ya no sé entiende ni lo que escribo. Pero me tranquiliza saber que la raza humana pelea por encontrar también su justo medio entre el orden y el desorden. Lo reconozco, me escurro hacia el caos. Eso sí, tesis doctoral en curso. Aparenta divertido el futuro.

Share This Article

Related News

Las dosis justas de orden y desorden
Al rincón de pensar: 30 frases de Judy Wajcman
El tiempo se va de la mano de la tecnología

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

(3) comentarios

  1. Telémaco
    22/11/2005 at 13:51

    ¿No tendrá algo que ver todo esto con el 2º Principio de la Termodinámica?. Los sistemas aislados se hacen cada vez más desordenados, la información necesaria para describirlos disminuye continuamente, hasta que llegan a su máximo de entropía.

    Claro que el principio sólo es aplicable para los sistemas aislados y una empresa no es para nada un sistema aislado.

    ¿Cual es el beneficio del caos entonces? Serías tan amable de explicarlo.. porque no lo entiendo.

  2. Julen
    23/11/2005 at 19:42

    Te extraigo más abajo un pedacito de mi tesis doctoral en construcción; trátala con cariño ;-).
    De todas formas, en mi actividad de consultoría cada vez me resulta más evidente que es en el caos donde somos "más persona" y que con ayuda de las tecnologías actuales de información y comunicación, el caos informacional aporta tano o más que una superorganización de la información.

    Partiendo de la clásica teoría de la información de Shannon y Weaver (1949), Shaw (1981) asegura que cuando los sistemas son caóticos y funcionan alejados del equilibrio se maximiza el tratamiento de información. La explicación a este hecho tiene que ver con el trasvase de microescalas a macroescalas. El caos genera información como condición para mantener el sistema. Cuando hay una mezcla de certidumbre y de sorpresa, los elementos producen un volumen de información mayor. Si el sistema es predecible, sus elementos no soportan excesiva información. Si se produce una secuencia de hechos predecible cada nuevo elemento no aporta realmente novedad. Por el contrario es cuando cada nuevo elemento surge como sorpresa cuando vendrá cargado de información.
    Chris Langton, del Instituto de Santa Fé en Nuevo México, y Norman Packard, físico de Santa Cruz, avanzan también en esta línea. Conciben un lugar en el “borde del caos” donde la capacidad para almacenar y procesar información alcanza su máximo. No obstante, debemos matizar esa expresión del “borde del caos” como muy bien señala Navarro Cid (2001). Este lugar se sitúa entre un comportamiento periódico y otro absolutamente aleatorio. No obstante, parece necesario un cierto orden, proveniente de la autoorganización, para almacenar la información y conseguir una estabilidad estructural suficiente.

  3. Telémaco
    24/11/2005 at 23:45

    Esto me pasa por preguntar. Gracias por tu amabilidad al explicarlo Julen, en cuanto pueda me pongo a estudiar para conseguir entenderlo.

¿Quieres comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies